Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

31 marzo 2006

ACUERDO...


CONTUBERNIO.

Sobre un fondo negro, la hilera de blancas hormigas,

canta sordas melodías descalzas.

CONTUMAZ.

La persistencia en los más queridos errores,

nos da la seguridad (añoranza) de la certeza.

CONTUMELIA.

Repetir salmos, nos da un soniquete, sobre el que desparramar

nuestro discurso, sin necesidad de razonar. Sazonamos los finales,

los principios, con la ofensa.

Faltos de argumentos, enarbolamos el carácter, alzamos la voz, y casi siempre rebuznamos.

CONTUSO.

Al repasarse, en su extensión no encontró contuso su ser.

Ontología de las apariencias que mostramos escondiendo el amoratado

alma. Acallada.

CONVALECENCIA.

Los largos periodos, de cuidados, no mitigaron la enfermedad, ni recobraron las fuerzas

del enfermo.

Fueron útiles para entender la debilidad.

CONVECINO.

Quizás no sepa actuar al dictado del ser.

Quizás no sea.

Seguro que no sabe.

Seguro que no es.

Con… que?.

CONVENCION.

Una esperanza, que lo es, por convención de los tres.

Acuerdo de voluntades del que puede o no derivar un vínculo obligatorio.

Conformidad.



Francisco Javier Rodríguez Amorín

Revolución

Como grandes revolucionarios, no de salón, sino de hipotecas, que por supuesto no hacemos la revolución, ni lo intentamos; solemos tener la boca grande, o llena de insultos, y la cabeza hueca.
En la realidad virtual hacen la revolución los Chiquiprecios y el Santander. Todo un síntoma.

30 marzo 2006

ETA: ser y llegar a ser

KEVIN VÁZQUEZ

Cuando gentuza como Melitón Manzanas, asesino caracterizado y torturador al servicio del franquismo o Carrero Blanco, número dos del mismo régimen, así como otros de su calaña recibieron su merecido a manos de ETA, mucha gente de izquierdas, muchas víctimas del terrorismo fascista de Estado, mucha gente de la calle, cualquier persona decente, en fin, pensó para sus adentros “gracias ETA” o algo parecido. Muchos años más tarde, cuando el atentado de Hipercor o cuando el atentado de Vallecas o la muerte de Miguel Ángel Blanco (hombre de cuarta fila en el PP) fue la gente más listilla de la derecha española la que dijo para sus adentros: “Gracias ETA” o algo parecido. Porque, efectivamente, gracias a ese tipo de atentados provocadores se recomponía el nacionalismo español en Euskadi y fuera de Euskadi, tras años de deterioro tras la muerte del dictador.
Estos dos agradecimientos o algo parecido marcan lo que fue ETA y lo que llegó a ser.
¿Lo que fue y lo que llegó a ser responde a los mismos intereses? Creo que no.
Lo que fue respondió a los intereses democráticos y nacionales vascos y lo que llegó a ser a intereses antidemocráticos, anti-vascos y abiertamente pro-españolistas.
De ahí que el alto al fuego libere al independentismo vasco de una losa mistificada y nefasta colocada sobre él con una sigla, en no pocos momentos, desde el 87 (atentado de Hipercor en Barcelona) para acá, más que sospechosa. Y decimos más que sospechosa porque con aquél atentado, por ejemplo, la por entonces Herri Batasuna pasó de tener 43.000 votos en Cataluña (elecciones europeas) a 4.000, lo que desde luego fue un golpe dirigido certeramente contra los apoyos al independentismo vasco en dicha comunidad y , claro esté, en España, especialmente entre las clases populares.
El alto al fuego libera al independentismo vasco de quienes, en no poca medida, lo mantenían dogmáticamente secuestrado. Libre del secuestro, el independentismo vasco ve aclararse su porvenir, ve reducidas sus servidumbres y ampliadas sus perspectivas. El independentismo vasco no necesita del lastre de una ETA fomentadora del enfrentamiento entre pueblos (el vasco y el español). Una ETA así, no la que fue, sino la que llegó a ser, sólo ha beneficiado, durante casi dos décadas, al nacionalismo español, a su presencia en Euskadi y a su reforzamiento en todo el Estado.

29 marzo 2006

XORNALISTA, ESCRITOR E EX SUBDIRECTOR DE EL MUNDO

Javier Ortiz

Javier Ortiz: "O periodismo, tal e como fora concibido, está morto"
Baixo o título "Poder e medios de comunicación", Javier Ortiz, convidado por Inzar, falou esta semana en Compostela e na Coruña das miserias do xornalismo actual, "condicionado polas estratexias dos grandes grupos empresariais".

"O pluralismo que nos ofrecen é meramente formal", opina Ortiz, "igual que o conductor dun tren non pode escoller sair da vía e que o político-conductor só pode escoller conducir o tren con máis ou menos delicadeza: a vía decídea o poder económico. E necesariamente a democracia queda afectada". Nese sentido, Javier Ortiz considera que "o xornalismo é hoxe unha actividade adicada á expresión da ideoloxía dominante" e é moi escéptico sobre o tópico tradicional dos medios coma factor de control dos poderes. "Na súa ideoloxía profunda os grandes medios apenas se diferencian: atlantistas e pronorteamericanos; concepcións neoliberais no económico e apoio incondicional aos grandes grupos empresariais que gobernan o Estado", subliña, "cun certo nivel de abstracción El Mundo e El País apenas se diferencian".

Ortiz explica que "o periodismo non foi nunca extraordinariamente independente e agora ademais a súa relación estreita con empresas alleas ao propio xornalismo, convirte os medios en instrumentos ao servizo da propaganda de emporios empresariais". Preguntado pola posibilidade de que internet poida ofrecer un punto de inflexión para esa desacougante paisaxe da que fala, amósase escéptico: "internet ofrece moitas vantaxes, malia que non penso que de momento sexa unha alternativa real a grandes medios, aínda tendo unha capacidade de influencia social crecente, está lonxe da penetración e o poder que por exemplo, ten asumida a televisión hoxe en día".

en : vieiros.com

28 marzo 2006

Pertur

foroiu


EL PNB (Partido Nacionalista de Bilbao) se solidariza con la noble y SOBERANA NACIóN AVILESA y con su milenaria lucha de liberación patriótica que lleva manteniendo desde hace milenios contra las hordas fascistas-imperialistas-españolistas-centralistas-dadaístas. Esperámos que algún día puedan recuperar su perdida independencia para fundar la República Avilesa y re-asturianizar su Nación Celta tal y como merece. ¡Fuera inventos hispanorromanos como el aceite de oliva, los puentes y la escritura! ¡Vivan las nobles y honradas tradiciones astures como las bellotas, cruzar a nado los ríos y las pinturas rupestres!

Por cierto, y poniendo Off en la Ironía. ¿Y el muchacho leonés que escribe en otra parte del Foro hablando de la Opresión colonial del Pueblo Leonés? ¿Es algo normal? ¿León es una colonia? ¿De quién? ¿De Washington, de Bruselas, de Madrid, de Burgos? ¿Estamos todos locos? ¿La Izquierda ha perdido el Norte por completo? ¿Sólo sabemos copiar lo peor de lo peor? Recuerdo que hace unos años a los nacionalistas -hablo de los 70- se les acusaba de "pequeñoburgueses". Ahora vendemos a nuestra madre para ser "pequeñoburgueses". Podemos hablar de la """""NAción Andaluza"""""" sin que la gente se ría de nosotros, y pedir el derecho de autodeterminación para el Bierzo sin ningún reparo moral. Podemos acabar adotpando el lenguaje del Nacionalismo: "Euskal Herria" (lo he visto en una web de IU, qué dolor), "ESTADO español", etc.

Podemos coger un episodio de la historia local de nuestro pueblo/valle/provincia y convertirlo en la GRAN HISTORIA. Así, los astutos nacionalistas gallegos cogen el Gran Reino Suevo que duró ¿un siglo? (ocupa un pie e página en el libro de la Historia, y eso con suerte) y lo elevan a la categoría de Nación. Da igual que el resto de los 1900 años de historia de Galicia (y de España) los suevos no pintaran nada, da igual que no exista el idioma suevo, da igual que la mayor aportación a la civilización de los suevos fuese.... fuese... ¿fuese qué, por Dios? ¿El pulpo a la sueva? Da igual. Los gallegos son una nación y punto, y el que opine lo contrario es un malvado fascista imperialista y lo que es peor: español (que es el insulto más gordo).

Recuerdo lo de "proletarios del mundo, uníos" y me entra la risa. Otros (incluyendo a muchos que se decían marxistas) se han encargado de matar a Marx. Pero nosotros -por acción u omisión- hemos enterrado todo lo que de noble y solidario tenía el marxismo. Resulta deprimente que sean los derechistas los únicos que tienen valor para defender hoy en día que España es más que un simple accidente o más que un Imperio colonizador de si mismo (que los castellanistas digan que son una nación colonizada es lo último: ¿Quién demonios les colonizó a ellos? ¿La Nación Madrileña?). Realmente deprimente.

¡Dos naciones!

No la razón, pero desde luego sí una de las principales razones por las que llevo decenios bregando por la resolución del problema nacional vasco (*) es porque, si por ventura llegara el día en el que el tal problema se superara o se atemperara hasta quedar en un muy segundo plano, pasarían al centro de la escena los problemas políticos y sociales –las contradicciones políticas y sociales– que la «cuestión nacional» embrolla y enmascara.

Alguna vez he contado que, cuando empecé mi actividad política –todavía era un crío– y fui a situarme en el entorno del abertzalismo radical, no tardé en ser acusado de «liquidacionista». Mis allegados más nacionalistas decían que lo mío era «nihilismo nacional». Y tenían su punto de razón. Llegué a defender la tesis –más bien poética, en realidad– de que Euskadi no era una nación, sino dos: de un lado, la Euskadi de Neguri, de la opulencia, los bancos, las grandes firmas y el boato; del otro, la Euskadi del trabajo y el paro, la del sofoco a fin de mes, la de las cuentas al céntimo para comer, para vestir, para llevar a los críos al cole.

«Two nations!», exclamó Vladimir Lenin viendo allá por 1902 desde un puente de Londres la brutal división social que existía entre dos áreas netamente diferenciadas de la capital inglesa: la city en una orilla; el proletariado en la otra. ¡Dos naciones! John Dos Passos recogió la misma idea en 1936, probablemente sin tener noticia de lo mascullado por Lenin, pero a la vista de una realidad similar: «We are two nations», escribió el de Illinois. «Somos dos naciones».

Ya no estamos en esas mismas, pero estamos en las mismas. Bajo nuevas formas. Los hay que siguen viviendo en la opulencia aprovechándose de los más, que malviven del trabajo. Del trabajo que consiguen cuando consiguen trabajo.

¿Llegará el día en que, resueltos en lo fundamental los problemas de libertad nacional, podamos los vascos enfrentados al Estado dejar de mantenernos unidos en razón de la lucha por la defensa de nuestra identidad como pueblo y nos pongamos en disposición de dividirnos sanamente y de una puñetera vez, pugnando –todo lo pacíficamente que quepa, eso sí– entre los defensores del orden establecido y quienes deseamos cambiarlo?

En ésas estamos.

Bueno, no quiero comprometer a nadie, que a nadie represento: en ésas estoy yo.
---------------------
(*) Precisaré una vez más, aún a riesgo de repetirme mucho, que el llamado «problema nacional vasco» es resultado, en lo esencial, del viejo y enquistado problema de España. El de un Estado-Nación que pronto se hizo Estado, pero que nunca acabó por convertirse en nación consolidada, al reposar durante largo tiempo su poder político central más en la fuerza militar de sus defensores que en el dinamismo económico y comercial de su clase dirigente, a la inversa de lo que entretanto sucedía en Cataluña y Euskadi.

de: javierortiz.net

26 marzo 2006

¿Reconciliación?

Me dicen que en algunos medios vascos se habla ya de reconciliación y de que tal cosa llegará en unos quince o veinte años.
No está mal, caso de que llegue. En España, hace ya más de treinta años que murió el asesino en serie más caracterizado de nuestra historia y todavía no ha llegado; ahí estan el PP, la guardia civil (cuerpo militar, atención, pese a su pintoresco nombre), la COPE y un no corto etcétera entre otros elementos perturbadores y fomentadores de la no-reconciliación. Hasta hay una Asociación bien remunerada de subvenciones públicas que sigue hablando de la necesidad de "vencedores y vencidos".

En: kevinvazquez.blogspot.com

Malas noiticias para los gorilas

Recorte
De la prensa del 1 de septiembre de 2005.
La revista "Nature" acaba de publicar una serie de estudios en los que se revela que el 96% de la secuencia de ADN de los seres humanos es igual a la de los gorilas.
Enterados de tal semejanza, los gorilas han declarado el estado de alerta y reforzado todas sus medidas de seguridad. Se habla ya de prohibir la entrada de humanos en los territorios bajo control gorilero. Aunque la medida resulte extrema no por ello deja de ser considerada como "razonablemente prudente".

(Del libro todavía inédito De bar en bar hasta llegar al mar, de Manuel Blanco Chivite. Edita VOSA. En sus librerías a partir de febrero. Adaptado con el permiso del autor.)

en: www.satanasito.blogspot.com

25 marzo 2006

Los guerrilleros. Esperanza del pueblo

Los guerrilleros. Esperanza del pueblo


En el marco del homenaje a los guerrilleros antifascistas en Santa Cruz de Moya hizo su aparición el libro LOS GUERRILLEROS. ESPERANZA DEL PUEBLO, escrito por el valenciano Julio Estellés Valero, y publicado por la editorial Tiempo de Cerezas. Ediciones, de reciente creación, y que en el mes de Septiembre ya publicó el libro 27 DE SEPTIEMBRE 1975. CINCO HÉROES DEL PUEBLO.

El Autor

Julio Estellés, nació en Burjasot (Valencia), el 10 de mayo de 1926. De familia humilde, el más joven de siete hermanos; su padre y ascendientes fueron herreros, de herramientas para los campesinos y albañiles. Según escribe el autor en la presentación del libro: "Por el año 1943 militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas; me dedicaba a levantar células en mi pueblo, Burjasot, y pueblos vecinos, Moncada, Alfara, Godella; un punto de apoyo en Burjasot fue la fábrica de Hilaturas Navarro Cabedo. Por aquel tiempo fallece mi madre, y poco después es detenido y torturado mi hermano Antonio.

Poco después mis pasos fueron apoyar a los guerrilleros con frecuentes viajes al monte y ayudar en lo que podía a los presos.

En 1958 militaba en el P.C. La verdad que no me encontraba cómodo, pues sólo se desarrollaba alguna tarea de tipo sindical, crear CC.OO. Fui delegado por la Asociación Obrera Asambleísta en el Comité de Empresa de la SALTUV (hoy EMT) durante ocho años.

En los primeros meses del año 1965 tomé contacto con el Partido Comunista de España (marxista-leninista), estando presente en la creación del FRAP a primeros de la década de los 70 en Valencia".

En el libro "comienzo hablando de la Guerra de la Independencia, de la ocupación de España por las huestes de Napoleón; de la lucha que entabló el pueblo español, el bajo pueblo español, el de los campesinos y de los obreros para liberar España del fascismo, mejor dicho, del fascismo internacional, del imperialismo"

Contenido del libro

A modo de presentación. Llegada del guerrillero. Muerte del guerrillero.

I. Los guerrilleros.

II. El apoyo de las masas.

III. El movimiento guerrillero antifranquista.

IV. Los héroes:

a) Teresa Pla Meseguer, "La Pastora"
b) José Borrás.
c) La colaboración imposible.
d) Inicio de la lucha armada.
e) El Gafas.
f) Manuel Girón Bazán.
g) La vida en el monte.
h) Ramón Vías.
i) Cristino García.
j) Enriqueta Otero.

V. Algunos episodios de la Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.

VI. Tercera etapa (1949-1952): fin de la AGLA.
a) Acciones guerrilleras.
b) Cerro Moreno (Santa Cruz de Moya).
c) Final de la guerrilla.
d) Canciones de la Resistencia.

VII. Ocupación del Valle de Arán.

VIII. La Agrupación Guerrillera de Levante y Aragón.
IX. Apreciaciones sobre la experiencia de la guerra de guerrillas.
a) Algunos principios fundamentales de la guerra de guerrillas.
b) Comparación entre un ejército guerrillero y un ejército regular.

X. Los fusilamientos de Mesas de Ibor.

XI. Luis Fernández, guerrillero.

XII. El Gobierno republicano prestó poco apoyo a la lucha guerrillera.
________________________________________

El precio del libro es de 10 euros.

Se puede encontrar en: Barcelona: El Lokal; Valencia: Distribuidora L´Eixam Ediciones. Librería Primado. Madrid: Traficantes de Sueños, el CAUM, Librería Muga.

También se puede pedir a Tiempo de Cerezas. Ediciones. Servimos a contrarreembolso.

e-mail: tiempodecerezas.ediciones@gmail.com

en: www.loquesomos.org

Librería Primado

Librería Primado

CONTRA FRANCO

Contra_Franco
CONTRA FRANCO, nuevo libro del CEDALL, editado por VOSA
Una rica, variada y multidisciplinar serie de textos sobre y, desde luego, contra Franco y su dictadura.Historiadores, militantes antifranquistas, periodistas, familiares de asesinados, feministas, jueces, profesores de universidad...aportan sus valiosos testimonios, sus recuerdos, sus análisis y sus experiencias.

De bar en bar hasta llegar al mar

De bar en bar hasta llegar al mar, nuevo libro de Manuel Blanco Chivite

inSurGente.- De bar en bar hasta llegar al mar, es un libro múltiple y colorista. En él se integran, de manera fragmentaria y a modo de mosaico, historias, diálogos, reflexiones y testimonios para ofrecernos una visión minimalista y cotidiana de las Españas desde 1931 a 2005. Tragedia y humor, reflexión, ironía y sátira se conjugan en estas páginas de amenísima lectura y variada estética: desde el reportaje al aforismo, desde lo epistolar al panfleto, desde el micro-ensayo al chiste, desde la distancia histórica a la actualidad del nuevo siglo. Todo ello reflejo de un Estado plurinacional, una época y unos hombres y mujeres cotidianos y familiares. Unos hombres y mujeres que encontramos a diario en la barra de cualquier bar. De Ediciones VOSA.


Nuevo libro de Manuel Blanco Chivite:

DE BAR EN BAR HASTA LLEGAR AL MAR

Ediciones VOSA S.L.

MAVOSA@terra.es

Manuel Blanco Chivite, sentenciado a pena de muerte en 1975, hoy es periodista, escritor y editor. Ha publicado una docena de libros de diverso género. Entre ellos, Notas de Prisión (Grupo Z, 1977) y Diario de Etiopía (VOSA, 1991). Ha aportado algunos títulos al llamado género negro, como Operación Mendi (Txalaparta, 1992), Los comunicados del Lobo (VOSA, 1993) o Se presenta el detective Bus (Interviú-Grupo Z, 2002). Es autor de la primera biografía de Manuel Vázquez Montalbán, en 1992, publicada por Grupo Libro.

DE BAR EN BAR HASTA LLEGAR AL MAR

AUTOR: BLANCO CHIVITE, MANUEL
EDITORIAL: VOSA SL
ISBN: 84-8218-054-1
EAN: 9788482180540
PRECIO: 18 €
AÑO: 2006
LUGAR DE EDICIÓN: Madrid
COLECCIÓN: AUTORES IMPLICADOS
Nº COLECCIÓN:
NÚMERO PÁGINAS: 340
ENCUADERNACIÓN: Rústica

en : www.insurgente.org

Oscar Niemeyer

BAR EN BAR HASTA LLEGAR AL MAR

DE BAR EN BAR HASTA LLEGAR AL MAR.

Presentación en Avilés del nuevo libro de MANUEL BLANCO CHIVITE DE BAR EN BAR HASTA LLEGAR AL MAR.
Ediciones Vosa S.L. Madrid - 2006.
El día 7 de abril de 2006 en el Palacio de Valdecarzana.
A las 20,15 horas.
(Disponible en la Libreria Azucel de Avilés y en la tienda de comercio justo L'Arcu la viella C/ Postigo Alto, 14 Oviedo)

Palacio de Valdecarzana
Palacio de Valdecarzana
Archivo Histórico Municipal
Plaza del Sol
33401 Avilés
Tel. 985-510667

Horario al público: lunes a viernes, de 9.00 a 13.00 h.

24 marzo 2006



Mapa de una pequeña monarquia constitucional.

no a la incineracion

Diario y lugar de confluencia virtual y real de cuantos nos oponemos a la instalación de una planta incineradora de basuras en COGERSA
No a la Incineración
PARTICIPANTES

* Coordinadora Ecoloxista d'Asturies
* Colectivu Ecoloxista d'Avilés
* Ecoloxistes n'Ación
* Kollectivu X
* Jóvenes por la Ecología
* Los Verdes
* Green
* Izquierda Unida
* Izquierda Asturiana
* Confederación General del Trabajo
* Corriente Sindical de Izquierdas
* La Plataforma pola Defensa del Patrimoniu Cultural de Corvera d’Asturies
* Colectivo Ecologista La Llavandera
* Andecha Astur
* Unión de Consumidores
* Asociación de Vecinos Xuníos de Los Campos - Corvera
* UICA - Carreño
* Bloque por Asturies
* Conseyu de la Mocedá d´Uviéu
* Lliberación
* Jóvenes verdes
* Asociación para la Defensa de la Salud Publica
* Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE)

16 marzo 2006

Muerte en Persia

Muerte en Persia
Annemarie Schwarzenbach
Editorial Minúscula
179 páginas-13 euros

VIAJE A LHASA

Título Libro: VIAJE A LHASA
Autor: DAVID-NEEL, ALEXANDRA
Editor: EDICIONES PENINSULA, S.A.
Género: Literatura Francesa. Narrativa
€ 5,95

The Mission
-12 de Mayo 2002 -Sala Bikini, Barcelona
-Produce- Robert Mills
por Marcerock - IndyRock
Después de su gira mundial anterior (2000) los británicos de The Mission retornan con "Aura" su última producción Motivo por el cual Wayne Hussey y Compañia vuelve a los escenarios para recrearnos el clásico sonido gótico rock que le caracteriza.
Es hora de abrir el "Tour Aura 2002" por tierras Barcelonesas,el escenario de la sala Bikini es la elegida en esta ocasión, los músicos conectan sus plugs y toman posiciones junto a el ex Sister of mercy .
Un rejuvenecido Hussey nos da la bienvenida al universo musical de The Mission y acompañado con una botella de vino tinto brinda a nuestra salud.
Abren con "Beyond the pale" asegurando así una cálida recepcion de sus fans que no defraudaron y llegaron en gran número. "Like a child" es la que se encarga de provocar la atmosfera apta para provocar el delirio con "Severina" del superventas "Gods own medicine" que les llevo a ser numero uno en las islas británicas y extender su música al resto del planeta.Otro corte de este álbum que nos interpretaron fue "Garden of delight" que causa mas de algún flashback en la memoria de los presentes alli esa noche de primavera.
Llegamos al sonido del nuevo milenio con "Swoon" que aparece como parte del single "Evangeline"y que es la siguiente en aparecer en el play list de los británicos.Con un Hussey muy conectado con su público nos sorprende con más exitos "Wasteland"sin duda uno de los puntos altos del show, en el que todos al unísono cantaban junto a este icono del rock gótico.
Tras los aplausos y vitores que le instan a retornar al escenario Wayne Hussey con un claro español "muchas gracias" que agradece el cariño del público, esta vez solos nos deleita con "Tower of Strenght" interpretada de manera acústica en una comunión con los presentes allí que le acompañan como si se tratara de un numeroso coro angelical.

Con Deliverance otro éxito de su pasado, vuelve la formación completa y esto marca el final de su presentación en un viaje a los gloriosos días góticos- dark de los 80´s. Solo apto para nostalgicos y amantes de las melodías oscuras del rock. En 1996, Wayne Hussey y Craig Adams dejaron su banda anterior, The Sister of Mercy, formaron The Mission y se embarcaron en su primera gira europea teloneando a The Cult antes de firmar un contrato mundial con Phonogram Records en el Reino Unido. Su primer single, “Stay own medicine” llegó directamente al número 40 de las listas británicas, y su álbum debut “God’s own medicine” entró en las listas británicas en el número 14. Durante seis años siguientes editaron seis álbumes más y tuvieron 8 singles de éxito. Sus ventas en todo el mundo superaron los tres millones de copias. Durante este periodo, The Mission realzaron su reputación de ser una de las mejores bandas en directo del mundo ganando incontables seguidores, cobertura en toda la prensa y unos fans que les seguían en sus conciertos por todo el mundo. Los puntos álgidos fueron siete conciertos consecutivos en el Astoria Theatre londinense, ser cabeza de cartel en dos ocasiones del Reading Festival y tocar con U2, The Cure y Robert Plant. En 1994 terminaron su contrato con Phonogram y después de varias disputas consiguieron que su sello Neverland fichase con Sony Dragnet en Alemania. Dos años y dos discos después, decidieron tomarse un descanso de la locura general y buscar paz y retiro en lugares apartados. En 1999, totalmente revigorizados con el espíritu original de la banda y con su razón de ser reafirmada, The Mission se reunieron y después de algunos conciertos espectaculares delante de sus fans, realizaron una gira mundial incluyendo memorables apariciones en los festivales Eurorock y M’era Luna que culminó en una gira europea completa en Noviembre y Diciembre y la firma de un nuevo contrato de grabación con Playgroubd Recordings. El nuevo álbum “AurA” fue producido por Wayne Hussey, grabado en el Reino Unido y Estados Unidos, marca el comienzo de una nueva era contemporánea y excitante para la banda.
Discografia
1986: Released the singles "Serpents Kiss" and “Garden of Delight/Like A Hurricane" (Chapter 22 Records) which both went to No. 1 in UK Independent Chart. Released "God's Own Medicine" LP including the hit singles "Stay With Me" "Wasteland" and "Severina" - UK gold album. Produced by Tim Palmer.

1987: Released "First Chapter" LP (compilation of early indie EP's) - UK silver album.

1988: Released "Children" LP including "Tower Of Stength" and "Beyond The Pale" singles - UK gold album. Produced by John Paul Jones (Led Zeppelin).

1990: Released "Carved In Sand" LP including "Butterfly On A Wheel" "Deliverance" and "Into The Blue" singles - UK gold album. Again, produced by Tim Palmer. Released "Grains Of Sand" LP (B-sides/extra tracks) including "Hands Across The Ocean" single.

1992: Released "Masque" LP including "Never Again", "Like A Child Again" and "Shades Of Green" singles.

1994: Released "Sum & Substance" LP (Greatest Hits compilation) including "Tower Of Strength" (Youth remix) and "Afterglow" singles. Released "Neverland" LP including "Raising Cain", "Swoon" and "Lose Myself In You" singles.

1995: Released "Blue" LP including "Coming Home" single.

2001: Released “AurA” LP including the singles "Evangeline" & “Shine Like The Stars”.

2002: Released “AuraL DelighT” LP, a collection of 'b' sides and extra tracks culled mainly from the 'AurA' sessions.

14 marzo 2006

La política es como el circo

En el libro De bar en bar hasta llegar al mar, Manuel Blanco Chivite, define ciudad como "artilugio enorme y hermético. Se abre en los bares. El alma se confiesa con un vaso largo en la mano; los corazones se vierten sobre el mostrador; la palabra circula entre botellas y tapas, los proyectos se multiplican sin necesidad de I+D; los deseos se expresan a voces,... Ni los abstemios se abstienen".
Y de las conversaciones en esos bares, entre Kevin&Bruno, en la barra, puede leerse (o escucharse) su conversación sobre la política:
"Claro, son todos unos payasos.
No, el dueño del circo nunca aparece en la pista"

en: esodicenenmipueblo.blogspot.com

NOVELA NEGRA PARA JÓVENES

Por Manuel Blanco Chivite (*)

En principio, la novela negra y la novela policíaca en general, aun cuando se concibieron como mero entretenimiento, no se pensó que pudiese estar dirigida específicamente a un público juvenil.

Sin embargo, muchos de los que hoy nos consideramos apasionados o asiduos lectores de este tipo de libros, adquirimos tal afición o inclinación en nuestros primeros años de adolescencia y juventud. En tal periodo descubrimos a Edgar Poe, Conan Doyle, a Agatha Christie, a Edgar Wallace, a Dashiell Hammet, a Ellery Queen, a Raymond Chandler... No eran obras que se conceptuasen como “juveniles”; no obstante, resultaban, al menos en mi opinión, bastante más interesantes y atractivas que las oficialmente dirigidas a los jóvenes. Desde luego, el asesinato, la corrupción, el gangsterismo y la seca brutalidad presentes en muchos de esos libros parecían no hacerlos muy recomendables para quienes, curiosos e inquietos, desdeñábamos la escasa literatura que se nos pretendía adjudicar y los convencionales tebeos de censuradas aventuras, y elegimos hacer nuestras primeras armas literarias con los autores citados.

Hoy en día, con el enorme auge de la industria editorial y los programas de estudio que obligan a leer esto o aquello, la oferta presente en las librerías se ha multiplicado. Y con ellas las posibilidades lectoras de los jóvenes.

Ya hace diez o doce años vimos en “Club Joven de Bruguera” seleccionados algunos relatos de Hammett, Chandler, Conan Doyle... En la actualidad, las versiones blandas de lo “negro” y el relato policial infantil y juvenil multiplican sus ediciones, títulos, autores y formatos.

Anaya, por ejemplo, tiene su “Espacio abierto”, dedicado sólo a autores y novelas policíacas dedicadas al público juvenil. En su catálogo, conocidos novelistas de serie negra emplean sus talentos y capacidades literarias al servicio de las nuevas generaciones emergentes. Así, encontramos ese Todos los detectives se llamaban Flanagan, firmada por Andréu Martín (el muy duro autor de Prótesis o Barcelona connection) y Jaume Ribera, o el Parecido SA, del argentino Juan Sasturain, autor de aquel estupendo Manual de Perdedores.

Parecido a Andréu Martín, plural y prolífica pluma, señalemos que, junto a títulos tan descarnados como los señalados, tiene también una vena nítidamente infantil, expresada en los títulos, cuatro ya, de la colección “Cuentos del sí”, que recogen las aventuras del “ Mago de Sí”.

También Anaya tiene recogidos algunos clásicos del género en “Tus libros policíacos”: Doyle, Leroux, Poe, Leblanc..., cuidadosamente editados con sus correspondientes estudios y documentación.

En “Austral Juvenil”, de Espasa, también han incluido libros de nuestro género de autores especializados. Editorial Molino, apadrinados por Alfred Hitchcoks, ofrece las innumerables aventuras de “Los tres investigadores”. En la colección “Gran Angular”, de Ediciones S.M., el prolífico Jaume Sierra i Fabra nos ofrece un buen puñado de títulos policíacos al gusto joven, al menos tal y como lo entiende S.M.

Y hasta Bernardo Atxaga, el vasco Premio Nacional de Literatura de hace unos años, nos brinda en la colección infantil “Marabierto”, de Ediciones “B”, su Ramuntxo detective.

Timun Mas Editorial, Edelvives y su “Ala Delta”, y otras muchas, publican también productos policíacos y de aventuras urbanas e intriga para la juventud.

El panorama, por lo tanto, ha cambiado. La temática policial y hasta “negra” tiene hoy su versión “ligh” o iniciática para niños y jóvenes, de la mano, a veces, de los autores más duros, a veces, en la pluma de escritores dedicados en exclusiva a la literatura juvenil e infantil.

De cualquier manera, lo importante es leer y, en particular, introducirse en ese ámbito literario, el de la novela policíaca y negra, que, pese a haber generado muchos malos títulos, ha constituido también uno de los géneros más característicos de nuestro tiempo, al que debemos no pocas de las obras maestras más críticas y corrosivas de la literatura del siglo XX.

Manuel Blanco Chivite, Madrid, abril de 1992

(Revista “Caminar conociendo”, número 0, año 1992)

(*) M. Blanco Chivite, periodista, escritor y editor, condenado a muerte en los últimos juicios del franquismo de 1975, ha escrito novelas, ensayos y libros de viajes; a saber: Notas de prisión, De matar y de morir, Operación Mendi, Ciudad sangrienta, Trío de negras, Comunicados del Lobo; el primer libro biográfico dedicado a Vázquez Montalbán, Diario de Etiopía... Dirige la Editorial VOSA.

en : www.elnaviero.com

Juan Jose Mira

“Qué leer”, el mes d’octubre, signat per Manuel Blanco Chivite

La carrera del Premio Planeta comenzó en Madrid, la noche del 12 de octubre de 1952. Era domingo. Aquella primera cena de gala, a base de solomilllo y pechuga de pollo como platos fuertes, tuvo lugar en el restaurant Lhardy. Acabados los postres, siete hombres abandonaron la mesa y se retiraron a una salita preparada al efecto. En ella, el primer jurado del primer Planeta decidió qué novela y su correspondiente autor se llevarian las, para hoy muy modestas, 40.000 pesetas de un premio que llega este aflo a su medio siglo de vida.
Aquel primer jurado lo formaron Bartolomé Soler como presidentes; César González Ruano; Tristan La Rosa; Gregorio del Toro; Pedro de Lorenzo; Romero de Tejada, y cl propio editor, José Manuel Lara. A esta primera convocatoria se presentaron 247 originales y, por entonces, la expectación levantada en los medios de comunicación fue sumamente modesta.
Resultó premiada la novela En la noche no hay caminos de Juan José Mira, pseudónimo literario de Juan José Moreno Sánchez, un hombre de 46 años, de quien casi nadie sabla nada. César González Ruano escribió al respecto: "El premio se ha dado a persona cuyo nombre no sonaba y que era humanamente desconocido de todos". Se publicaria en marzo de 1953; una primera edición de 5.000 ejemplares. El caso es que, aun después del premio y aun hoy y a lo largo del medio siglo transcurrido, JJ Moreno Sánchez ha seguido siendo un casi perfecto desconocido para el gran público. Los más enterados de la época lo conocían como novelista policíaco, a cuyo género pertenece la mayor parte de los títulos que publicó. A esta primera singularidad, debía añadirse otra que el propio escritor se ocupó de ocultar discretamente. No era para menos, pues JJ. Moreno Sánchez pertenecia, desde los años de la Guerra Civil, al Partido Comunista. Demasiadas singularidades para los tiempos que corrian. Tales circunstancias explican lo extremadamente escueto de sus respuestas a la obvia curiosidad periodística.
"Nazco -declaró al periodista Santiago Alberti- en La Puerta de Segura (jaén) en 1907 (en su DNI figuraba el 3 de marzo de 1906). Dej pronto mi pueblo natal y vivo en diversas ciudades hasta que mi familia se establece en Madrid. Curso allí el Bachillerato y la carrera de Derecho que nunca ejerci. Viene la guerra, la hago y en 1940 me planto en Barcelona, de donde ya no me muevo." Y nada más. Muy poco aunque significativo, sobre todo ese "viene la guerra, la hago..." Toda una señal roja de atención.
En cuanto a sus inicios como escritor, tampoco dijo gran cosa: su primer dinero ganado con la pluma fueron cien pesetas por un articulo sobre Gandhi publicado, "antes de 1936", en “La Libertad”, periódico de Madrid dirigido por el padre de E. Haro Tecglen y en el que también escribia Ramón J. Sender. Y una primera novela: "A los 24 años publiqué por mi cuenta y riesgo una novela, El gran bazar. Tuve dos criticas estupendas de Pérez Ferrero y Emilio Carrere, con lo que lleguó a vender ... setenta ejemplares".

De presidiario a escritor

Moreno Sánchez era hijo de un registrador de la propiedad de familia acomodada. Su madre, veinte años mas joven que su padre, era de origen humilde. Nada mas se sabe de ellos y nada contó ni siquiera a sus amistades más intimas. Al parecer, ingresó en el partido comunista durante la guerra y trabajó para Mundo Obrero, órgano oficial del partido, como cronista de guerra, destacado los frentes. La entrada de las tropas fascistas en Madrid lo hizo huir a Alicante, donde, junto a varias decenas de miles de republicanos, cayó prisionero y fue conducido, primero, al improvisado campo de centración de los Almendros y, poco pués, al de Albatera. Liberado, fue a parar Galicia, donde trabajó un tiempo como maestro hasta que fue denunciado por cura y tuvo que escapar. Fue a parar a Barcelona, donde reanudó los contactos con Partido Comunista y realizó algún viaje a París por encargo de la organización.
Su vida en Barcelona, durante los años 40, no fué nada fácil. Trabajó, entre otros muchos oficios, de representante de productos de pasteleria. Pasó tanta hambre que llegó a comerse las muestras. Estudió Contabilidad en la biblioteca del Ateneo, de donde era socio, y trabajó de contable en una ferreteria.
La mayor parte de su aportación a la novela policíaca data de estas fechas. En 1944 publica en la editorial Molino, en su emblemática “Serie amarillia", El misterio de las siete trompetas, firmada con el pseudónimo José J. Morán y cuya acción transcurre en Madrid. Con el mismo pseudónimo publica en abril de 1945 El reloj acusador en la editorial Berenguer; al año siguiente, y ya firmando Juan José Mira, ve la luz La muerte al teléfono, con prólogo de Rafael Vázquez Zamora, critico literario de la vista “Destino”, que califica a Mira como, “nuestro primer novelista policiaco".
Como una entretenida curiosidad puede calificarse la serie de "El Canario", ocho novelas cortas ambientadas en Nueva York y protagonizadas por el periodista español Valentin García Laínez, su secretaria miss Kane y por un canario, Cinnamon, que alegra el despacho de ambos. Las firmó como Juan José Mira, se publicaron en 1951 por la editorial Hemisferio de Barcelona y la temática de algunas de ellas no deja de tener interés. Por ejemplo, en la segunda de la serie, La pluma verde, García Laínez colabora con el FBI en la persecución de una red de espias... comunistas que actúan y se organizan de manera muy semejante a como entonces lo hacían los propios comunistas españoles en cuyas filas militaba nuestro autor. En el refugio de estas novelitas de intriga, un Moreno Sánchez todavia comunista, pero ya con no pocas dudas, reflexiona con ironia por boca de su personaje García Laínez, quien, refiriéndose a la red de espionaje, dice: "Estos nuevos rusos salidos de las incubadoras comunistas se parecen por estructurar y cuadricular cuanto cae en sus manos con absoluto desprecio de cualquier iniciativa privada la aventurera y peligrosa profesión de espia se ha convertido en sus manos en una especie de oficio burocrático". Y aun llega a más en su audacia heterodoxa al afirmar, con lucidez posmoderna: "El trabajo es el opio del pueblo".
Durante los años 40 publicó, firmadas con su pseudónimo habitual, J.J. Mira, tres novelas más, fuera ya del género policíaco: Asi es la rosa, en Editorial Ameller (1945); Rita Suárez, en Astarté (1946), y El billete de cien dólares, en Janós (1949). En 1955, tras diversas vicisitudes con la censura, publicó Mañana es ayer. Esta novela, con el título de Pago más que nadie, la presentó al Premio Nadal en 1951. Para algunos de sus amigos, como la profesora Trini Anglada, se trata de su mejor obra. No fue premiada, aunque el editor Vergés llamó al autor para decirle que el tema que trataba (la Guerra Civil) y cómo lo hacia la convertian en impublicable.
Con posterioridad, en 1956, publicó en AHR un interesante estudio titulado Biografia de la novela policiaca. Al año siguiente, la policia desmanteló una gran parte de la orga nización del PSUC en Barcelona. Fueron detenidos cuarenta hombres y nueve mujeres. Entre los primeros, Moreno Sánchez. Fue conducido a la cárcel Modelo y allí, en la cuarta galeria, lo conoció Víctor Mora, el creador del Capitán Trueno, quien aun hoy lo recuerda: "Era un hombre muy simpático; en momentos muy difíciles se comportó como lo que era, una buena persona". También la escritora Armonia Rodríguez guarda un recuerdo de él, aunque algo difuso: "Estuvimos en la misma caida, una caida muy grande; trabajabamos por sectores muy parcializados y no era fácil conocernos".
En 1985, con la aparición de Coto privado, supimos que tambióen Juan Goytisolo y Josep Maria Castellet conocieron a nuestro autor bajo el nombre de Juan José Mira. Fue su primer y inicio contacto más o menos orgánico con el PSUC, en los años 50. A finales de esta década o principios de la siguiente, podemos casi asegurar que Moreno Sánchez ya habia abandonado las filas comunistas, aunque ignoramos el cómo y las circunstancias concretas, algo de lo que no habló con ninguno de sus conocidos.

Vivir en Barcelona

Como escritor y como persona, la vida de Moreno Sánchez estuvo muy vinculada al Atenco barcelonés. Vivía de patrona en un oscuro piso de la calle Casanova, asi que acudia con frecuencia a las salas del Ateneo tanto para escribir como para relacionarse con los demás socios entre los que encontró numerosos amigos, como josé Palau, critico de cine de “Destino”; el poeta Joan Vinyoli, o el dramaturg José María Camps; así como dos mujeres con las que en diferentes momentos de su vida estuvo muy cerca del matrimonio: Enriqueta Guillén, secretaria de Dirección de la Escuela Industrial de Barcelona, o su novia formal Trini Anglada, profesora del colegio Betania-Patnos.
En 1967, en hotel Fanal de Lloret de Mar, comoció a su propietario, Josep Mas; a su esposa Dolores, y a su hiha Cristina. Una família que llegó a ser, prácticamente, su familia. El señor Mas, junto com la citada Trini Anglada, son hoy las dos fuentes principles para conocer todo a casi todo lo que pueda llegarse a saber sobre el primer Planeta.
Los últimos años 50 y los 60 significan también, practicamente, el ocaso de Moreno Sánchez. En los primeros, 60 escribió un drama titulado 5a. galeria, que nunca se llegó a representar ni a editar. Tan solo disfrutó le una lectura para los amigos en casa del oftalmólogo Joaquim Durán, socio también del Ateneo. Trabajó como corrector de estilo y traductor para el editor Germán Plaza y para Simón y Muntaner, se relacionó intensamente con sus amigos y buscó formar una familia propia sin conseguirlo, algo que, junto a la pérdida de ilusiones respecto a la literatura y el ambiente cultural español, lo llevó a posiciones un tanto pesimistas y escépticas, paliadas tan solo por sus relaciones de amistad con su grupo del Ateneo, la señorita Anglada o los señores Mas. En cierta ocasión llegó a decir al periodista José Marti Gómez. "Para vivir con esta atonia espiritual, no vale la pena seguir viviendo".
En 1971, cuando otro periodista, Carlos de Arce, le preguntó qué representó ganar el Premio Planeta, le contestó: "Ganar el Planeta representó entonces para mi ganar unas pesetas que me hacian mucha falta, alimentar un orgullo y una vanidad que hoy ya no siento y forjarme unas ilusiones que luego no vi confirmadas".
La crítica de su tiempo, sin embargo, valoró positivamente a nuestro autor. "Es evidente que JJ Mira tiene dotes de novelista. Narra en un estado ràpido y directo y su imaginación inventa historias sin parar” (“Ínsula”, 15-6-1953). "El castellano de Mira es limpio, sin prosaismos, pero también sin preé- salsmos... dialogos de escritor, no de estilista..." (Juan Ramón Masoliver).
Pese a todo, fue un escritor que se quedó a medio camino de sus posibilidades. Para Trini Anglada, en cuya biblioteca encontramos la estatuilla del primer Planeta, Moreno Sánchez fue un hombre "muy generoso, buscaba el calor familiar, tenia mucha gracia para tratar a los niños, tenia muchos amigos; era muy extrovertido y franco, pero tenia algunas zonas de sombra, no hablaba nunca de su familia, ni de su pasado [... ] quería formar una familia y no lo consiguió, yo no me casé con el porque no acababa de ver claros sus proyectos, no veia solide además era diceisiéis años mayor que yo".
También Josep Mas hace alusión a su deseo de formar una familia y a cómo se frustró: "Con Enriqueta Guillén, que murió algunos años antes que el propio Moreno, mantuvo una relación sentimental. La ruptura fue motivada porque el señor Moreno entregó a una familia amiga, que atravesaba una situación de grave necesidad, el dinero que Enriqueta y el mismo habian reunido para casarse".

Punto final

“A parir de su jubilación a los 70 años, sus estancias en nuestra casa se hicieron más prolongadas, repartiendo su vida entre Barcelona y Lloret. Después del infarto de miocardio que tuvo en junio de 1980 y porel que estuvo ingresado en la clínica Sant Jordi de Barcelona, se quedó en nuestra casa hasta su muerte el 17 de agosto del mismo año. Los últimos días de su vida estuvo ingresado en el hospital de Lloret de Mar, ya que los cuidados que necesitaba no podían ser prestados en un domicilio particular” (Jose Mas). Tiempo antes, el propio Moreno Sánchez habia tornado algunas disposiciones: dio firma a la esposa de Josep Mas para que a su muerte alguien pudiese disponer de su dinero y quiso nombrar heredera suya a la hija del matrimonio, Cristina, por quien sentía un profundo afecto, pero no hubo tiempo de legalizar la medida. Con los fondos que dejó en el banco y de los que pudieron disponer los citados se sufragaron todo los gastos de hospital, entierro y cementerio y no, como se atrevió a declarar José Manuel Lara Jr. a Martí Gómez en 1985, con las aportaciones "del hotelero de Lloret y nosotros". Moreno Sánchez, Juan José Mira, primer Planeta, se fue escéptico, desilusionado con muchas cosas, pero dejó buenos amigos y todos sus gastos pagados con creces. No mucho después, Lara padre buscaria, sin encontrarla, a una hermana del escritor que nadie habia conocido ni llegaria a conocer, para pagarle los correspondientes derechos de autor que En la noche no hay caminos seguian y afin siguen generando.

en:Juan Jose Mira

¿Quién escribe el articulo que termina: “Empero, la ignorancia no exime de responsabilidad.”

A) Raul Marco.
B) Julio Manuel Fernández López.
C) Yo.
En : ceoce

13 marzo 2006




por que se borran las caras????

en : COMITE ESTATAL DE ORGANIZACIONES COMUNISTAS

El 27 de septiembre de 1975

José Antonio Vidal Castaño
Rebelión

El 27 de septiembre de 1975 tres comunistas del Frente Revolucionario Antifascista y Patriota (FRAP) fueron fusilados en el acuartelamiento de Hoyo de Manzanares (Madrid) a las diez y media de la mañana. Las ejecuciones fueron llevadas a cabo, según escribió el periodista Manuel Blanco Chivite (también condenado a muerte pero conmutado) por dos pelotones de voluntarios: uno de guardias civiles que disparó sobre José Humberto Baena y otro de la policía armada que lo hizo sobre Ramón García Sanz y José Luis Sánchez Bravo. El primero estaba acusado de matar a un guardia civil y sus dos compañeros de hacer lo propio con un agente de la policía armada.

Estos jóvenes militantes fueron las últimas victimas de Franco. Un dictador que murió como había vivido, matando. Un caudillo invicto en la guerra y en la paz -su triste paz de desaparecidos, cementerios y cunetas- que caminaba bajo palio junto a las jerarquías eclesiásticas y al que no le tembló el pulso para poner el enterado ordenando unas muertes decididas de ante mano en su último Consejo de Ministros. El generalísimo, a las puertas de la muerte, no cedía. Se mostraba, como siempre, cruel e implacable con sus enemigos; un rasgo definitorio de su ejecutoria. Sin ceder a lamentos “extranjerizantes” (gobiernos europeos, el Papa Pablo VI, intelectuales de prestigio como Malraux, Foucault, Ives Montand, Sartre…) que pedían el indulto, se mantenía firme y señala el camino a seguir.

La mañana de las ejecuciones, era, según la prensa del momento, fresca y soleada. Junto a los muertos del FRAP fueron también pasados por las armas Angel Otaegui (en Burgos) y Juan Paredes (en Barcelona) miembros de ETA. Los medios informativos recogían nombres y siglas sin detenerse a explicar, siquiera someramente las diferencias políticas entre las organizaciones implicadas. Nada decían sobre las circunstancias de las detenciones de aquellos jóvenes ni sobre su estancia en prisión ni sobre los procesos judiciales en los que poco después se vieron implicados. Un confuso y ambiguo tono informativo que fomentaba el temor entre las gentes de a pie.

Es ilustrativo detenerse en alguno de estos aspectos. Baena, Bravo y García Sanz fueron detenidos y juzgados sumariamente sin pruebas y sin las mínimas garantías jurídicas. Pero en la España de 1975 –a pocos meses del de la muerte del dictador- estas prácticas no eran más que un sueño. Veamos. Entre las detenciones y el traslado a la cárcel transcurrieron de siete a diez días, según los casos, durante los cuales los detenidos sufrieron tortura y vejaciones. Esposados desde el principio, “así seguimos durante siete días...”. “Teníamos que dormir en los despachos de la BPS, en el suelo o sentados en sillas. Los interrogatorios duraban de diez a quince horas seguidas…, se turnaban para golpearnos y patearnos…” Mes y medio más tarde en el cuerpo de Baena aún se podían apreciar las cicatrices. Al frente de la operación fue puesto el comisario Roberto Conesa, tal vez, el mayor de los expertos en este tipo de tratamientos corporales. En Carabanchel esperaban las celdas de castigo, sin iluminación, “sin más mobiliario que las paredes y el suelo”; un apestoso jergón para tumbarse y un lavabo para todo lo demás. Dos visitas del juez y un médico suplente al quinto día; los abogados tardaron un montón de tiempo en aparecer…

Los juicios fueron dos y se iniciaron los días 11 y 18 de septiembre en el acuartelamiento de El Goloso. Los tribunales fueron militares y los procedimientos los de un Consejo de Guerra. “Detrás teníamos a los policías con metralletas…” “Cuando…los abogados pidieron que nos quitaran las esposas, el juez comentó que en ese caso no se haría responsable del orden en la sala...” No se presentó ningún testigo en contra, ni una sola prueba, excepto, claro está, las declaraciones policiales arrancadas bajo tortura…Las peticiones de los abogados fueron desestimadas, los acusados fueron interrumpidos y obligados a callar al poco de comenzar sus parlamentos…

El 26 de septiembre el portavoz del gobierno presidido por Arias Navarro, León Herrera, anunció a los medios que cinco jóvenes serían fusilados en la madrugada del día siguiente. Desde las celdas, explica Blanco en sus Notas de Prisión, a las diez y media de la mañana y estando en el patio de la sexta galería “oímos los disparos”. Parece que fue ayer, pero, ya han transcurrido treinta años, los mismos que llevamos de democracia. Tal vez es llegado el momento de que todas las víctimas del franquismo vayan ocupando su lugar en eso que llamamos memoria colectiva. Por cierto, nadie de entre las autoridades democráticas en estos últimos años se ha molestado, al parecer, en pedir explicaciones al superagente Conesa acerca de su negro y extenso currículum profesional.

* José Antonio Vidal Castaño. Historiador y escritor.

Izquierda Unida solicita que el Congreso apruebe una declaración institucional en el 30 aniversario de los últimos fusilamientos del franquismo.
Izquierda Unida

Medios alternativos / Rebelión.- El Grupo Parlamentario de Izquierda Verde IU-ICV, a través de su diputada y secretaria cuarta de la Mesa de la Cámara, Isaura Navarro, ha trasladado al presidente del Congreso, Manuel Marín, un texto de declaración institucional, coincidiendo con la fecha del 30 aniversario de los últimos cinco fusilamientos ejecutados por la dictadura del general Francisco Franco. Navarro ha solicitado a la Presidencia que la declaración sea leída en el Pleno del Congreso.

La diputada de Izquierda Unida considera que “a tres décadas vista del final de una dictadura franquista que durante casi 40 años impidió la llegada de la libertad y de la democracia a nuestro país, estimamos de justicia que el Parlamento, como máxima expresión de la voluntad de los ciudadanos, recuerde sucesos que nunca debieron ocurrir, como estas cinco ejecuciones, para valorar así más si cabe los logros conseguidos desde entonces y el largo camino que todos hemos recorrido para dotarnos de un sistema democrático que hubiera sido más difícil de alcanzar sin el trabajo y sacrificio de quienes en todo momento se opusieron a la dictadura”.

Navarro recuerda que “con iniciativas de este tipo lo que buscamos es demostrar que los partidos somos capaces de hacer un alto en nuestras legítimas diferencias políticas cotidianas, que no son más que reflejo de los distintos puntos de vista con los que pretendemos mejorar el presente y el futuro de la sociedad española, y podamos demostrar el respeto que las fuerzas democráticas sentimos por la libertad, la vida de todo ser humano y la tajante condena del recurso a la violencia y a la muerte, venga de donde venga, como forma de dirimir las diferencias”.

El texto íntegro de la declaración presentada por el Grupo Parlamentario de Izquierda Verde IU-ICV es el siguiente:

“En el amanecer del 27 de septiembre de 1975 se ejecutaron las penas de muerte contra Ángel Otaegui Echevarría, José Humberto Baena Alonso, Ramón García Sanz, José Luis Bravo Solla y Juan Paredes Mano. Fueron los últimos condenados a muerte y ejecutados por el régimen franquista, que desoyó la petición de clemencia.

Treinta años más tarde, con una democracia consolidada, sustentada en la Constitución de 1978 y en un Estado de Derecho donde se abolió la pena de muerte, el Congreso de los Diputados quiere recordar estos hecho y manifestar el reconocimiento a la labor de todos aquellos ciudadanos de bien que intentaron detener esa barbarie y mandar nuestra solidaridad a las familias de los ejecutados, todo ello como testimonio de un Congreso de los Diputados donde impera el diálogo y el respeto por las libertades y por el más importante de los derechos que es la vida del ser humano.

Reiterando nuestra condena a todos aquellos regímenes en los que todavía perdura la pena de muerte”.

En: lazos rotos



Ciudadanos por la Republica

Los homínidos del 11-M

Un amigo mío de allá por los años 60, muy cristiano él, se empeñó un buen día en que le justificara mi ateísmo. «¡Demuéstrame que Dios no existe!», me conminó. Y yo le respondí: «Demuéstrame tú que en este mismo momento no hay sobre la superficie de Venus un homínido de 1,54 metros de estatura que está leyendo las rimas de Bécquer». Se sintió ofendido. «¡Qué tontería! ¿Y por qué iba a existir ese homínido? ¡Qué idea tan absurda! ¡Demuéstrame tú que existe, en todo caso!», protestó. A lo que le contesté: «Tienes razón. Comparto tu lógica. Y precisamente por eso me veo en la necesidad de reclamarte que seas tú el que demuestre que existe eso a lo que llamas Dios. Porque a mí me parece un ente mucho más improbable que mi homínido de Venus.»

Pasados los años, cuando mi interés por la política me llevó a incurrir gravemente en el estudio del Derecho, supe que lo que en aquella ocasión me había propuesto mi amigo cristiano es lo que en términos jurídicos se denomina «invertir la carga de la prueba».

Es quien afirma que alguien ha hecho algo el que debe demostrarlo. No al revés. Nadie debe –he estado a punto de escribir «puede»; claro que puede, pero no debe– reclamar a otro que demuestre que no hizo esto o lo de más allá. Es el acusador el que debe aportar las pruebas.

Compruebo que hay alguna gente, casi toda vinculada al PP, que sigue insistiendo en que no se ha demostrado que ETA sea ajena a los atentados del 11-M. Y tiene razón. Tampoco está nada claro que alguna de las bombas de los trenes de la muerte de aquel día nefasto no la pusiera un homínido de 1,54 metros de estatura recién bajado de Venus e inspirado por alguna rima de Bécquer. Son los defensores de la tesis que relaciona al 11-M con ETA los que no han aportado nada que se parezca ni siquiera al amago de una prueba.

Considerar que la relación entre unos presos y otros puede tenerse por demostrativa de algo es no tener ni puñetera idea de cómo funcionan las cárceles. Durante mi estancia en prisión, hace algo así como treintaitantos años, tuve contacto con asesinos, estafadores, traficantes de droga y no sé cuantos delincuentes más, organizados y desorganizados. Puedo jurar que no tuve la más mínima relación con sus siguientes crímenes.

Y si alguien cree lo contrario, que lo demuestre.

de: www.javierortiz.net

12 marzo 2006

mientrastanto.e

Número 34
Marzo de 2005
Crèdits · Correu-e
Suscripcions i desuscripcions
--------------------------------------------------------------------------------

mt.e mientras tanto mt.e bitartean mt.e mientras tanto mt.e mentrestant




Sector energético y “opas”


¿Qué está pasando en el sector de la energía? El Real Decreto del gobierno español destinado a incrementar las competencias de la Comisión Nacional de la Energía está explícitamente destinado a asegurarse que la eventual entrada de capital alemán no suponga una merma en los servicios a los ciudadanos (como la mejora de redes o el abastecimiento de lugares no rentables). El español no es el único gobierno de la UE que resiste al ultraliberalismo de la Comisión Europea: también lo están haciendo, en el campo energético, Francia, Alemania, Italia, Grecia, Portugal y Austria, que se resisten a “soltar” el control de la producción y distribución de electricidad y gas y toman cautelas para evitar que caigan en manos extranjeras, lo cual frena la presión de la Comisión Europea hacia la mayor liberalización y privatización. En todos los países mencionados no sólo se protege el capital nacional, sino la presencia de capital público en las empresas. El ultraliberalismo encuentra, pues, resistencia hasta en muchos gobiernos, lo cual es una buena noticia.

Desde algunos gobiernos se habla ahora de “patriotismo económico”, como ha hecho el primer ministro francés Dominique de Villepin, diciendo que “no es proteccionismo, sino una herramienta de cohesión social y condición de una inserción exitosa en la globalización” (para justificar el veto de su gobierno a la absorción de la francesa Danone por la norteamericana Pepsico).

Pero la situación es confusa. Volviendo al sector energético, el mismo Villepin, por ejemplo, anunció el 24 de octubre de 2005 para una fecha próxima la “privatización parcial” de la empresa estatal francesa de electricidad EDF, provocando la reacción de los tres grandes sindicatos, que preparan movilizaciones. El primer ministro, consciente de la resistencia sindical y política y del amplio apego popular a los servicios públicos entre la población francesa, aseguró que el estado conservará el 85% del capital, argumentándolo así: “En un sector en que la visión a largo plazo es esencial, quiero que el Estado pueda guiar las decisiones [bajo el criterio del] interés general”. En la prevista fusión de Gaz de France con Suez se prevé la privatización con una participación estatal del 34% del capital, que es una minoría de bloqueo para impedir futuras opas de empresas extranjeras. Aquí el “interés nacional” (decir “general” tal vez es demasiado) se defiende con más timidez, pero se defiende. Francia y Alemania no han completado la privatización de sectores estratégicos, como la energía y las telecomunicaciones, hasta el punto que algunos analistas se inquietan del supuesto rebrote de proteccionismo (hay quien habla de “neoproteccionismo”) y de nacionalismo que frenaría la integración europea.

Estos vaivenes entre las presiones privatizadoras de las instancias ejecutivas europeas y los intereses “nacionales” de los gobiernos tienen gran interés para la izquierda, puesto que revelan las dificultades de las privatizaciones de sectores tan sensibles como el energético. La izquierda debería intervenir en el debate con una defensa clara de la intervención pública y de la provisión de energía como servicio público fundamental. Es lo que de algún modo está haciendo la izquierda francesa, en un país donde la defensa de los servicios públicos es muy popular entre la población. (La noción de servicio público se traduce en cuestiones muy concretas, como la mencionada del abastecimiento de lugares no rentables o como la siguiente: en el reciente “contrato de servicio público” entre EDF y el Estado francés se establece, entre otras cosas, que la compañía durante el invierno no podrá interrumpir el suministro a los hogares sin medios económicos aunque éstos no puedan pagar sus facturas. En otras palabras, se sustrae el fluido eléctrico a la lógica del mercado en ciertas circunstancias para garantizar que la empresa funcione según la lógica de un servicio público, redistributivo, accesible a toda la ciudadanía.)

No tiene sentido que un sector tan fundamental no sólo para la economía, sino para toda la vida social y para todas las actividades de las personas, esté sujeto, aunque sea limitadamente, a los azares del mercado. No tiene sentido que en un momento histórico en que el ahorro energético es un imperativo insoslayable, la energía sea un negocio (lo cual empuja a que las empresas, que quieren vender más, no tengan ningún interés activo en el ahorro). Tampoco tiene sentido que los gobiernos renuncien a instrumentos de intervención estratégicos de cara a la transición energética hacia la era post-petróleo, que puede tardar más o menos, pero llegará ineluctablemente.

En este contexto la pajarraca —una más— montada por el PP en torno a la opa de Gas Natural sobre Endesa resulta ridícula y patética, pero reveladora de la extrema miseria a la que este partido está llevando a la vida política española, impidiendo que se discutan los asuntos realmente importantes. [Joaquim Sempere]



Las caricaturas de Mahoma


Con el asunto de las famosas caricaturas del Jyllands-Posten parece que no está bien visto sostener que fueron provocativas y que no debieron haberse publicado. “¡Esto es ceder al chantaje terrorista, es el principio del fin de nuestra libertad de expresión!”, proclaman los guardianes de la corrección política. Pero en las semanas que han seguido al escándalo, en el fragor de la vociferación fanática en las calles de muchos países donde viven musulmanes, la prensa ha publicado casos múltiples de restricción de la libertad: en casos concretos en que unos u otros, periodistas o directores de periódicos, jueces o políticos, han aceptado o se han autoimpuesto restricciones relativas a temas “sensibles” cuando se podían herir sensibilidades religiosas (cristianas o judías), atentar en exceso contra la intimidad de las personas o —por tomar un caso que afecta muy de lleno a la política española— dejar en mal lugar la figura del rey de España. Primera observación, pues: conviene no rasgarse hipócritamente las vestiduras.

Tal vez los responsables del periódico danés no pensaron que sus caricaturas tendrían efectos tan considerables. Me cuesta creer, en cambio, que ignoraran los efectos locales, pues en Dinamarca hay una población musulmana. ¿Hubo provocación hacia esa comunidad? Hay razones para pensar que sí: el periódico es de derechas con precedentes xenófobos. En Europa, y no sólo en Dinamarca, hay gentes dispuestas a atizar el odio al extranjero, y sobre todo si es musulmán. Un procedimiento eficaz para lograrlo es dar motivos para que los musulmanes más convencidos o más fanáticos reaccionen, y mejor si lo hacen de maneras extemporáneas. Así queda en evidencia que islam es sinónimo de fanatismo e intolerancia, que es incompatible con nuestros valores y que, por lo tanto, su presencia en Europa es un quiste maligno que hay que extirpar.

Cuesta más pensar que el periódico danés previera que la onda de choque llegaría hasta Indonesia y encendería todo el mundo islámico. En todo caso, lo que cuenta son los efectos reales, no sólo las intenciones. La hostilidad hacia Occidente que existe entre muchos musulmanes es un dato, que algunos occidentales se empeñan en atribuir al rechazo por esos musulmanes de valores humanistas cruciales de Occidente. Prefieren ignorar que llevamos más de un siglo y medio de historia de desencuentros debidos sobre todo a las intromisiones abusivas, colonialistas, violentas y prepotentes de gobiernos occidentales. Podemos remontarnos a 1841, cuando la Gran Bretaña frustró la experiencia modernizadora (escolarización, industrialización, etc.) de Mehmet Alí en Egipto, iniciada en 1805, lanzando el sultanato turco contra este gobernante para frustrar la naciente industria de la hilatura mecánica egipcia, entonces superior a la italiana o española: Egipto quedó reducida —tras un intento modernizador endógeno— a proveedora de algodón en rama a la industria británica. De ahí en adelante, Francia, Gran Bretaña, Italia y, luego, Estados Unidos, han intervenido con conspiraciones, intervenciones militares, fijando las fronteras con regla y compás tras la derrota del imperio turco en 1918, poniendo y sacando gobernantes o corrompiéndoles, etc. Esos países, desde Marruecos hasta Pakistán y Afganistán, se sienten humillados y ofendidos. Las gotas que han colmado el vaso han sido Palestina e Iraq, con su Abu Ghraib y su Guantánamo.

A los defensores de la libertad de expresión en Occidente habría que recordarles que la libertad de expresión en los países árabe-islámicos merece también ser defendida. Allí está mucho más amenazada que entre nosotros. Nuestra libertad de expresión se defiende también allí. En Argelia, Egipto, Jordania, Arabia Saudí, Marruecos, Malasia e Indonesia han sido reproducidas las caricaturas de Mahoma, y esto ha costado cierres de ediciones, multas y encarcelamientos. Y no es la primera vez que la prensa libre sufre persecución. En esos países existe una opinión ilustrada, que lucha en condiciones muy difíciles —cuando no imposibles— contra regímenes autoritarios y contra opiniones cada vez más hostiles debido a la presión fanática de líderes y comunidades religiosas. El episodio de las caricaturas es una pésima manera de apoyar los esfuerzos aperturistas. Se añade a la suma de agresiones políticas, económicas y simbólicas de las que son víctimas esas sociedades y que generan, como autodefensa, unas reacciones identitarias basadas en la autoafirmación religiosa que aprovechan los sectores más antimodernos para reforzar su influencia sobre las masas.

¿Por qué hace 30 años no se hablaba de fundamentalismo islámico y ahora es un fenómeno avasallador? ¿Cómo es posible que en Palestina haya ganado las elecciones Hamás, cuando hace 30 años no había ni un solo partido religioso influyente? No hay más explicación que la humillación persistente, exacerbada por las situaciones de Palestina e Iraq. El diagnóstico de Samuel Huntington sobre el “choque de civilizaciones” se está convirtiendo en una profecía autocumplida. Provocar a unos fanáticos es fácil. Pero es irresponsable olvidarse de quienes tratan de liberarse de los fantasmas del pasado, de los Salman Rushdie y Naguib Mahfuz y otros amenazados de muerte, de una Salima Ghezali, amenazada en Argelia por integristas y militares del gobierno, de tantas mujeres luchadoras y tantos y tantos educadores, periodistas, escritores, etc. a los que cada provocación occidental pone más contra las cuerdas, retrasando una evolución laicista y democratizante que germina en muchas mentes. De hecho, nuestro interés político como europeos y como demócratas debería centrarse en el desarrollo de esos gérmenes. Porque un mundo árabe-musulmán desarrollado y democrático, libre de la presión agresiva de Occidente, sería mejor garantía de paz y erradicación del terrorismo que lo que existe hoy.

Finalmente: las amenazas contra las libertades en Occidente no provienen principalmente de fuera, sino de dentro. Véase la Patriot Act de EE.UU. y los intentos de Blair y otros gobernantes europeos de restringir las libertades con la coartada de luchar contra el terrorismo, que por otro lado fomentan con sus políticas en Oriente Medio. [Joaquim Sempere]




Pequeña Luna.

Crónica de febrero de 2006

Por las barbas del Profeta

La tremenda reacción suscitada entre los musulmanes de numerosos países por la publicación de unas caricaturas de Mahoma por un periódico danés de extrema derecha invita a la reflexión.

Diré, para empezar, que nosotros, los laicos occidentales, no estamos tan lejos de ellos, los musulmanes. Basta recordar, y es sólo un ejemplo entre millares, las indignadas limitaciones a la libertad de expresión promovidas por católicos de extrema derecha contra el film de Buñuel L’Âge d’Or, que sólo se pudo proyectar ¡en Francia! casi treinta años después de su realización. O la separación de sexos en las iglesias españolas, donde además las mujeres debían cubrirse con un velo o mantilla, nuestro modesto chador. O las tocas de las monjas: nadie les exigía quitárselas en la universidad. Si nos sorprenden las procesiones de flagelantes musulmanes, hay que recordar que las flagelaciones sangrientas también formaban parte del ritual cristiano de la Semana Santa en bastantes pueblos españoles. Que darse golpes en el pecho ha sido también aquí una forma de expresión religiosa. El Islam, como el cristianismo, es una religión internacional: es mayoritaria en la nación árabe, una nación con numerosos estados, pero es también la religión de poblaciones no árabes.

En los países con mayorías religiosas musulmanas se usan las mismas tecnologías que aquí: hay automóviles, tele, armas (fabricadas muchas veces aquí), internet.

No estamos pues tan lejos. Pero es preciso examinar qué nos diferencia, qué nos separa.

Hay un hecho cultural importante: nosotros venimos de la Ilustración, del Siglo de las Luces, que acantonó la religión (en España imperfectamente) en la esfera de la privacidad personal. Nada parecido entre los musulmanes.

E incluso en el ámbito religioso católico, el menos interiorizado de los cristianismos, el Concilio Vaticano II acabó con prácticas religiosas contra las que había protestado ¡cuatro siglos atrás! Juan de la Cruz.

Nada de dimensiones comparables hay en la religiosidad islámica. La base cultural del fundamentalismo religioso está ahí. El Islam sigue siendo una religiosidad particular de sociedades tradicionales en un mundo emparentado tecnológicamente con el nuestro. Y, todo hay que decirlo, en las sociedades tradicionales, que se están disolviendo rápidamente al contacto con el capitalismo de la globalización, hay espacio para la amistad, para las familias extensas, para la solidaridad, para la risa y la fiesta, y no sólo capitidiminución de la mujer, penas inhumanas y mutilaciones rituales; conviene recordar por otra parte que el país más avanzado de la tierra es también el país de la horca y la castración química, de la silla eléctrica, el fusilamiento, la cámara de gas y la inyección letal. Barbarie hay en todas partes. Y en todas partes hay que hacerla retroceder.

Emparentados, pues. Hay que poner atención en el emparentamiento. Pues nuestros ordenadores personales proceden de Occidente o de Extremo Oriente, pero no de los países islámicos. Al igual que los automóviles. Y no vienen de ahí porque los países islámicos no son atractivos para la inversión de capitales. No se puede encontrar en ellos la mano de obra barata, prácticamente esclavizada, que hace las delicias de los inversores. La cohesión cultural de los países islámicos ahuyenta al capital extranjero, que únicamente acude si tienen petróleo o gas bajo los pies, y sólo para llevárselos.

El resultado es la diáspora, la emigración. En Europa hay minorías árabes o islámicas importantes en todas partes.

¿Qué pueden pensar los musulmanes y más en general los árabes y otras poblaciones del trato dispensado por los anglosajones a los pueblos palestino e iraquí? La respuesta a las caricaturas de Mahoma está emparentada con la reacción masiva de tantas poblaciones occidentales contra la guerra de Iraq, que ha destrozado a la sociedad iraquí. Está emparentada con el problema de la población palestina, a la que desde todas las cancillerías occidentales se ha querido ver votar democráticamente, y que cuando ha votado democráticamente ha producido una mayoría que los poderosos de Occidente no quieren ni ver.

De modo que en vez de hablar de la libertad de expresión a propósito de las caricaturas de Mahoma más nos valdría hablar, en términos tradicionales, de la paja en el ojo ajeno. Y tratar de tender la mano a las poblaciones islámicas con humildad, sin la prepotencia del tolerante, sin pensar que todo lo nuestro vale.

La cristalería

El caso del establecimiento de cristalería ahora embargado al ex-preso etarra Kandido Azpiazu, a quien no se le ocurrió mejor idea que instalar su negocio en los bajos de la casa de la viuda de su víctima, a la que además adeudaba una indemnización, es una muestra de lo lejos que está el País Vasco de la paz y la reconciliación.

Y un caso que causa una tristeza menor pero infinita. Porque ciertamente el asesino ha sufrido por causa de sus propias acciones: los largos años de cárcel son una pena aflictiva que le habrá causado un tremendo sufrimiento, y ese tiempo perdido un sufrimiento de por vida. Recordemos el crimen, pero también la pena. Y a la viuda no tenía por qué añadírsele a su injusta y dolorosa viudedad la nueva herida del inevitable encuentro cotidiano con el causante de su mal. A quien el embargo puede privarle ahora, cumplida la pena, del medio de ganarse la vida. En una palabra: todos salen perdiendo.

Y no es eso lo que necesita el País Vasco. Necesita no sólo el final de la violencia, sino la reconciliación. Cierto que ésta no podrá venir sino con el final del inmundo terrorismo etarra, puro y simple chantaje de una minoría políticamente delirante. Pero es necesario anticipar la paz y buscarla para que ese final, si se produce, sea definitivo.

¿Qué podemos hacer? La cultura y el simbolismo de los etarras (bastante de tebeo, a decir verdad; precisamente de El Guerrero del Antifaz) augura un peligro de división entre ellos que no facilitaría la paz. La sed de venganza de algunas víctimas, que recuerda la obscenidad de esas personas que en los EE.UU. se complacen en contemplar los asesinatos legales, en nada contribuye a la reconciliación: más bien trata de convertirnos a todos en rehenes de sus sentimientos comprensibles pero obsesos. Es en cambio la generosidad de muchas víctimas y allegados de las víctimas la que permitiría avanzar por el camino de la paz y de la reconciliación. El camino que la izquierda española hizo transitable para toda la sociedad tras la muerte de Franco.

La paz en Euskadi necesita el impulso de actos concretos de reconciliación.

Técnica política y objetivos políticos

Desde un punto de vista técnico, hay que descubrirse ante la jugada política maestra de Zapatero al acordar con Convergència el apoyo al proyecto paccionado del Estatut catalán.

Zapatero alcanzó varios objetivos políticos de una sola tacada: desembarrancar la negociación de la ley; asegurarse un socio político eventual para esta legislatura y/o la siguiente; remachar una cuña entre Convergència, la derecha catalana, y el PP, la derecha del Parlamento español, reforzando el aislamiento de ésta; liberarse de la deslegitimatoria —en términos reales— necesidad de ser apoyado por un partido independentista como Esquerra; situar a esta formación en una posición incómoda ante el propio Estatuto catalán y limitar su margen de maniobra; apoyar las posiciones socialdemócratas frente a las nacionalistas en el seno del PSC. Todo eso es mucho, dicho sea sin juzgar más que técnicamente, para un solo quiebro.

Pues, en efecto, Esquerra ha tenido que capitalizar a toda marcha una manifestación nacionalista —unas 70.000 personas— convocada con anterioridad para recuperarse del golpe. Lo que no impide que siga en una situación delicada: se va a aprobar un Estatut que amplía considerablemente las competencias de las instituciones autonómicas, aceptado por sus socios en el gobierno de la Generalitat. ¿Qué puede hacer Esquerra? ¿Coincidir con el PP en el voto en contra? Evidentemente, no. Los techos del nuevo Estatut son mucho más altos que los del anterior, y la coincidencia en el “no” con el PP desprestigiaría a Esquerra por muchos años. Sólo puede, si acaso, abstenerse, para practicar luego el victimismo made in Pujol, o votar finalmente en sentido afirmativo tras arrancar si puede alguna última concesión “para la galería”. Su exceso de maximalismo parece un error táctico de su estrategia independentista. Error determinado por una evaluación errónea de la potencia actual del independentismo en el seno de las relaciones sociales reales en Cataluña y entre Cataluña y el resto de España. Y, como todo partido con base militante, Esquerra tiene dificultades para virar.

Finalmente: habrá nuevo Estatut, con poder acrecentado para las instituciones locales. ¿Será eso bueno? Depende: si esas instituciones son gestionadas como lo vienen siendo hasta ahora por equipos políticos procedentes de la burguesía y con valores esencialmente burgueses a la hora de la verdad, será bueno sobre todo para las multinacionales catalanas y para los tenderos en general. Pues tratarán de seguir siendo lo que son ahora: instituciones autoritarias, incontroladas y caras, herméticas para los currantes, distantes para la mayor parte de la ciudadanía, con sólo casual investigación de la corrupción.

Contra los crispadores

Las afirmaciones de los dirigentes del PP, ampliamente secundados por sectores de los medios de masas directa o indirectamente controlados por ellos, parecen haber calado en una parte de la ciudadanía. Este país ha experimentado una serie de cambios muy rápìdos, y muchos de ellos tienen disgustadas a las gentes más tradicionales y culturalmente primitivas. El PP adopta ahora una posicición de extrema derecha al haber ocupado el centro político el Psoe. Los mensajes del PP abren un abismo entre las gentes de este país, pues no tienen nada que envidiar al discurso de la extrema derecha antes de la guerra civil: el país se fragmenta, el gobierno adopta políticas ilegales, acusaciones varias a los demás “según la actualidad” carentes de fundamento. Estamos ante una fractura de la confianza política elemental. No se ha traducido en una fractura social intensa pero sí en una fractura cultural de la sociedad en relación con los nacionalismos periféricos. La ceguera criminal de Eta y el extremismo verbal de algunos nacionalistas cargan de falsa razón a las pretensiones del PP ante muchas personas. Pero no hay que descuidarse: si el PP dice ahora que “se rompe España”, el paso siguiente puede consistir en incitar directamente a un “golpe de timón”. Y ya se sabe a qué lleva eso.

Ésa es la estrategia de la tensión. En la Italia de finales de los setenta y principios de los ochenta la derecha también practicó la estrategia de la tensión. Allí llegaron a realizar grandes atentados —que los tribunales atribuyeron años después a altos cargos de los servicios secretos— para endosárselos a la izquierda y preparar el camino al golpe de estado. También la extrema derecha practicó esa estrategia en la España de los años de la transición —ahí está el incendio de la discoteca Scala de Barcelona, p.ej.—, siempre para atribuir los atentados a la izquierda. No tuvieron éxito entonces pues fueron descubiertos. Ahora no hay, por fortuna, atentados de la derecha; sin embargo la reaparición de algunos personajes de la extrema derecha como Sáez Inestrillas en la tv y en la manifestación “de las víctimas” auspiciada por el PP resulta sintomática. Como Aznar, manifestándose contra el diálogo con Eta, él que dialogó. El PP no puede permitir que sean otros quienes solucionen el problema de la violencia. Por eso pisotea la veracidad política: para abrir paso a la pasión, a la obnubilación.

En esta situación, hay dos respuestas posibles. La actitud habitual de la socialdemocracia es encogerse y aguantar los golpes. La tradición de la izquierda de verdad consiste en contratacar y devolverlos. La conmemoración, el próximo 14 de abril, del 75 aniversario de la proclamación de la II República puede ser una buena ocasión para reafirmar la cultura cívica de la democracia, las libertades políticas, los valores republicanos y la pura y simple decencia. Es la respuesta social más inmediata que se le puede dar al PP. [Juan-Ramón Capella, 24 de febrero 2006]




Las escalas del despotismo

por Boaventura de Sousa Santos

Un grupo de menores ha maltratado sádicamente, apedreado y apaleado hasta a la muerte al transexual brasileño Gisberto, una persona sin techo de 45 años. Ha ocurrido en Oporto. Hace pocos años, el líder indígena Guadino Pataxó había ido a Brasilia a participar en una marcha en favor de la reforma agraria. La noche era buena y decidió dormir en el aparcamiento del coche. De madrugada, un grupo de jóvenes se acercó a él mientras dormía, le roció de gasolina y le quemó vivo. Ante la policía, confesaron que lo habían hecho para divertirse y pidieron disculpas por no saber que se trataba de un líder indígena; pensaban que era "uno de tantos sin techo".

¿Qué tienen en común estos dos casos de violencia gratuita con las caricaturas danesas? La misma incapacidad para reconocer al otro como un igual, la misma degradación del otro hasta el punto del transformarle en un objeto sobre el que se puede ejercer la libertad y la diversión sin límites, la misma conversión del otro en un enemigo perturbador pero frágil que se puede abatir ahorrándose las reglas de la civilidad, ya sean las que gobiernan la paz o las que gobiernan la guerra.

Las sociedades modernas se basan en el contrato social: la idea de orden social se basa en la limitación voluntaria de la libertad para hacer posible la vida en paz entre iguales. Las ideas de ciudadanía y de derechos humanos son la expresión de este compromiso. Las tensiones entre el principio de libertad y el principio de igualdad, y las contradicciones entre ellos y las prácticas sociales que los desmienten, constituyen el núcleo de la política moderna. Como el grupo social de los reconocidos como iguales era inicialmente muy restringido (los burgueses de sexo masculino), la amplia mayoría de la población (mujeres, trabajadores, esclavos, pueblos colonizados) quedaba fuera del contrato social y, por lo tanto, sujeta al despotismo de los que tenían poder sobre ella. Las luchas sociales de los últimos doscientos años han sido luchas por la inclusión en el contrato social. Con el tiempo, las luchas por la igualdad socio-económica, protagonizadas por los trabajadores, han sido complementadas por las luchas por el reconocimiento de las diferencias por parte de las mujeres, de las minorías étnicas y religiosas, de los homosexuales, etc.

Este movimiento ascendente de inclusión y de civilidad está hoy bloqueado por una combinación perversa entre capitalismo neoliberal y sus consecuencias (exclusión social, migraciones) y la teología política conservadora hoy dominante en las tres religiones abrahámicas (cristianismo, judaísmo e islamismo). Paulatinamente, la solidaridad políticamente organizada está siendo sustituida por el individualismo; y la filantropía y la celebración de la diversidad, por la intolerancia: en vez de ciudadanos, consumidores y pobres; en vez de justicia social, la salvación; en vez del ecumenismo, el dogmatismo; en vez de la hospitalidad, la xenofobia; en vez de conflictos institucionalizados, la violencia del crimen y de la guerra.

El despotismo pre-moderno, así, está siendo reinventado en la sociedad y en los individuos, tanto en las macro-relaciones entre países o religiones como en las micro-relaciones en la familia, en la empresa o en la calle. Los poderosos y los desposeídos se degradan por igual, aunque con consecuencias muy diferentes. Los desposeídos recurren a la violencia ilegal, tanto contra los poderosos como contra los aún más desposeídos. Los poderosos recurren a la violencia que legalizan al invocar principios que, nada sorprendentemente, están siempre de su parte. Santo Tomás de Aquino diría de ellos lo que dijo de los cristianos de su tiempo. Que padecen del habitus principiorum: el hábito de invocar obsesivamente los principios para poder dispensarse de su observancia en la práctica.

[Publicado en Visão el 2 de Março de 2006. Trad. de JRC.]






La biblioteca de Babel



John Perkins
Confesiones de un gángster económico. La cara oculta del imperialismo americano
Tendencias-Urano, Barcelona, 2005, 348 págs.
El presente libro describe cómo el propio autor, John Perkins, colaboró y fue artífice de algunos de los mecanismos que utiliza EEUU para conseguir que las naciones del tercer mundo sean más dependientes económicamente y se plieguen políticamente a sus intereses. La importancia de esta obra, radica en la aportación de nuevos datos para el análisis detallado del proceso imperialista norteamericano. Este proceso está estructurado en tres fases, según la dificultad: primero la intervención de los gángsteres económicos, si fracasan, entran en juego los chacales de la CIA (asesinatos, torturas, atentados, golpes de Estado...); y como último recurso: la Guerra.
Un gángster económico al servicio de la NSA (National Security Agency) es el puesto que desempeñó Perkins siendo economista jefe y director de planificación económica
de una empresa consultora (Chas. T. Main) que asesoraba al Banco Mundial. En los informes del experto Perkins se inflaban las previsiones de crecimiento económico de un país, lo que determinaba grandes proyectos de inversiones que necesitarían de préstamos del Banco Mundial y del FMI, pero sobre todo se trataba de un gran negocio para las corporaciones estadounidenses (como ha sido la reciente reconstrucción de Irak). Las consecuencias de este sistema han sido desastrosas: países que evidentemente no han crecido según lo previsto, han dejado enormes deudas que se van renegociando e incrementando; con ello se hipoteca a las generaciones futuras, y sirve para someter la soberanía de dichos países, a los designios de la corporatocracia estadounidense. [Joan Lara Amat y León]







Cine



George Clooney,
Buenas noches, y buena suerte,
EE.UU., 2005
El segundo film de George Clooney como director narra una historia de confrontación entre la verdad y el poder, entre la libertad de expresión y la censura y entre los valores morales y las cuotas de pantalla. Concretamente, se analiza la disputa que tuvo el periodista de la CBS Edward R. Murrow (interpretado por un magistral David Strathairn) con el senador Joseph McCarthy a raíz de la particular caza de brujas anticomunista de éste. El hecho en cuestión se erige como la excusa perfecta para que la película analice el funcionamiento de un noticiario por dentro, es decir, el trabajo diario de un grupo de periodistas profesionales con un método de
selección de noticias, unos determinados enfoques dependiendo de la información que se transmita, una documentación como base... y, sobre todo, con unas consecuencias fatídicas ante el enfrentamiento con el poder político, del que se depende en buena medida a base de subvenciones y publicidad.
De esta forma, estamos ante una película valiente, clara y necesaria. Y es que, tras el visionado de Buenas noches, y buena suerte, uno se para a pensar si realmente el término “sociedad de la información” es el adecuado para referirnos a la sociedad del siglo XXI. [Aureli del Pozo]










PÁGINAS-AMIGAS
Nómadas
Revista Crítica de Ciencias Sociales y Jurídicas
www.ucm.es/info/nomadas Rebelión-
www.rebelion.org La Insignia-
www.lainsignia.org









Revista mientras tanto

Contenido del número 97
Notas editoriales: “Dilemas de la izquierda ante el debate estatutario”; “Desconcierto y división de la izquierda en el debate estatutario”; “Modesta contribución al debate sobre el Estatut”; “Autoritarismo de escaparate en Barcelona”; “La revuelta de la banlieu: ¿dónde está la izquierda?”.
Semimonográfico: «Materiales para la memoria»: Sergio Gálvez, "Las víctimas y la batalla por el derecho a la memoria: la comisión interministerial para el estudio de la situación de las víctimas de la guerra civil y el franquismo"; Jordi Borja, “Memoria histórica y progreso democrático”; Xavier Doménech, "Espejo roto"; Jordi Font, “Entre el souvenir memorial y la construcción de una historia crítica de la memoria”; Ermengol Gassiot, “Arqueología forense de la guerra civil: justicia y memoria de la represión fascista”;
Artículos de Josep Torrell, “Mi memoria del cine” y "Los muertos que vendrán"; Octavi Pellissa, “¡Alemania, Alemania!”; y Giaime Pala, “Entre paternalismo e igualitarismo”.
El extremista discreto.
Cita.

Contactar
Apartado de correos 30059, Barcelona. Correo-e icaria@icariaeditorial.com.
Tel. (34) 301 17 23/26. Fax (34) 93 317 82 42.
Suscripciones: Apartado de Correos 857 F.D., Barcelona.
Consulta de números atrasados: www.icariaeditorial.com/colecciones2.php?id=22






mientrastanto.e
Edita: la redacción de mientras tanto, Fundación G. Adinolfi - M. Sacristán.
Producción: Joan Lara Amat y León y Agustí Roig.
Suscribirse y desuscribirse: www.grups.pangea.org/mailman/listinfo/mientrastanto.e, o bien suscripciones@mientrastanto.org.
Números atrasados: www.ucm.es/info/nomadas/mientrastanto/ .
La suscripción a mientrastanto.e es gratuita.


Carnaval de 2005.

Cartel aniversario de la proclamación de la tercera republica

Pagina Republicana de IU

La lucidez del converso


La lucidez del converso

Higinio Polo
El Viejo Topo


El converso se mira en el espejo de la lucidez. En nuestros días, aunque tenga un origen religioso, el término “converso” identifica también a los profesionales del oportunismo político que han cambiado de ideología, no a consecuencia de la evolución personal y de la experiencia, sino del cálculo. Ese fenómeno es persistente a lo largo de la historia, y no deja de resultar irónico que, siglos atrás, los llamados cristianos viejos denominaran marranos a los judíos que se convertían al nazareno, en transparente alusión al cerdo prohibido, y que después adquirió significados personales por el rechazo y la envidia del pueblo cristino a la riqueza de algunos judíos. Esos reconvertidos creyentes desarrollaron un celo excesivo en defensa de su nueva religión, actitud que hemos dado en calificar como la fe del converso, y cuyo ejecutor más célebre tal vez sea Torquemada. Es una actitud, que vemos hoy repetida en muchos antiguos izquierdistas que han abrazado las más cálidas orillas del capitalismo realmente existente, basada en el realismo, y, sobre todo, en la lucidez.

No es nada nuevo: ha ocurrido muchas veces, y sus protagonistas, esos conversos, siempre se aproximan al poder. Al final de la guerra civil española, con la derrota de la República, miles de personas se descubrieron un alma fascista: en Barcelona, por ejemplo, el fenómeno fue tan significativo que la propia Falange advertía, diez días después de la caída de la ciudad en manos fascistas, que sólo permitirían el ingreso en sus filas a quienes hubiesen pertenecido a Falange, Comunión Tradicionalista, Renovación Española, y grupos afines, desde antes del 18 de julio de 1936, o bien que hubiesen sido encarcelados por la República. En Italia, tras la guerra, los fascistas —a los que llamaban tupín, ratas, por el color de sus camisas— se escondieron en sus madrigueras, pero los que pudieron salieron de nuevo a las calles, incluso con pañuelos rojos al cuello, como si hubieran formado parte de la resistencia. Pero esas ratas, eran unos conversos de ocasión, porque, en general, ese fenómeno se ha dado siempre hacia la derecha.

En España, algo parecido ocurrió tras el final de la dictadura: los millones de ciudadanos franquistas (la versión patriótica —de qué patrias no importa— que mantiene que el franquismo apenas tuvo apoyos, no resiste la prueba de la investigación empírica) desaparecieron, como por ensalmo. Trucadas las biografías, muchos descubrieron un alma democrática que tuvieron que reprimir en el pasado: incluso Juan Carlos de Borbón, que elogiaba sin reparos a Franco, ha sido presentado después como un decidido partidario de la libertad. Esos fenómenos de nuestra historia que, en gran parte, están por investigar, resumen una actitud que, si no es nueva, al menos, continúa sorprendiendo.

De manera que proliferan los conversos, hábiles en justificarse: pensemos en Talleyrand, exitoso oportunista en todos los regímenes posibles. En Francia ha habido debates sobre el asunto. También, en Italia. Menos, en España. Entre la izquierda las revelaciones en el camino de Damasco han sido muy numerosas, y particularmente significativas después de la desaparición de la URSS. No deja de ser revelador que esa evolución política, que los conversos presentan como natural, se dirija casi siempre hacia el territorio de la derecha. Ya se sabe: quien a los veinte años no es comunista es porque no tiene corazón, y quien lo es a los cuarenta es porque no tiene cabeza. De modo que todos esos tipos instalados ahora en la lucidez, nos perdonan la vida: borra todas las huellas —como recuerda Brecht— y escupe sobre tus compañeros de ayer.

* * *

Cada uno tiene sus propios conversos en la memoria. Entre ellos, tal vez Jacques Doriot, comunista que acabó como dirigente de la extrema derecha francesa, sea uno de los ejemplos más desgraciados. Doriot, secretario general de las Juventudes Comunistas, diputado, fue a China como delegado de la Internacional Comunista cuando Chang Kai Chek y el Kuomintang organizaban la matanza de comunistas chinos. Era ambicioso: expulsado del partido comunista, fundó el Partido Popular (PPF) y se convirtió en colaboracionista de las tropas de ocupación nazis: combatió con ellas y llegó a fundar la Legión de voluntarios franceses contra el bolchevismo. Poco antes del final de la guerra, en febrero de 1945, en una carretera alemana, un bombardeo británico acabó con su vida.

Otro converso notable, cuya vida parece paralela a la de Doriot, es Nicola Bombacci, que fue secretario general del Partido Socialista Italiano, que abandonó para ingresar en el Partido Comunista (PCI), del que es expulsado, en 1928, por su colaboración con Mussolini. Amigo del Duce, tuvo también un triste final: fue fusilado por los partisanos, en abril de 1945, cerca de Como, junto con miembros del gobierno de la República Social Italiana y de dirigentes del Partido Fascista. La nómina es amplia: Ignazio Silone -recordado no hace mucho como rehén del fascismo por oscuras historias familiares-, Dos Passos, Stephen Spender, Arthur Koestler, y tantos otros, ayer, o, en los últimos años, Vargas Llosa, por citar intelectuales. E igual ha ocurrido en otras áreas de la actividad humana. Recuérdese la época de la guerra fría, cuando, en los apestosos sótanos de la CIA reinaban Nicolás Nabokov, Irving Kristol (como ahora lo hace su hijo), y otros sujetos de su calaña, para comprar y corromper intelectuales y personas de relieve, tal y como documenta Stonor Saunders.

En los antiguos países socialistas europeos, encontramos numerosos conversos. Recordemos algunos casos llamativos. El mismo Boris Yeltsin, muñidor de las reformas capitalistas y excepcional ejecutor de los deseos norteamericanos, pertenecía al PCUS y se presentaba como un comunista que pretendía terminar con la escoria que manchaba el socialismo soviético. El general Dimitri Volkogónov, que fue director adjunto de propaganda del Ejército Rojo, y que después dejó un libro sobre Lenin, para cubrir de oprobio al dirigente bolchevique. O Aleksandr Yakolev, el que fuera ideólogo (¡!) de la perestroika, que hoy está integrado en un partido de derecha. Y, claro, Yegor Gaidar, Eduard Shevardnadze, el siniestro Islam Karimov, de Uzbekistán, y tantos otros. O Petre Román y el presidente Iliescu, en Rumania, y el primer ministro húngaro, Peter Medgyessy, un personaje que trabajó en el pasado para los servicios de inteligencia húngaros y para la KGB, y que está hoy satisfecho con el paisaje del capitalismo húngaro. O Kwasniewki y Miller en Polonia, y Georgi Parvanov, presidente búlgaro. Hay muchos otros, antiguos miembros de los partidos comunistas en el poder, la mayoría con la desfachatez suficiente como para hacer responsables a los actuales comunistas de sus países, que luchan contra mil dificultades (a veces desde la clandestinidad), de sus propios actos de ayer. Pero el converso no repara en esos detalles.

Sin embargo, ese fenómeno no es exclusivo de los antiguos países socialistas. Ha sucedido también en Europa occidental. Sin ánimo de ser exhaustivos: en Italia, por ejemplo, encontramos a Giuliano Ferrara, un antiguo y relevante miembro del Partido Comunista Italiano, que es ahora un entusiasta seguidor de Berlusconi y dirige el diario Il Foglio. Más aún: resulta que este individuo era informador de la CIA norteamericana desde los años en que los comunistas estaban a un paso del gobierno en Italia. Ferrara cobraba su traición en dólares norteamericanos. En ese mismo diario, escribe Adriano Sofri, el principal dirigente de la organización Lotta Continua, que hace dos décadas clamaba por la revolución y acusaba a los comunistas italianos de haberse vendido al capitalismo. Y, según nos contaba no hace mucho el escritor italiano Antonio Tabucchi, el diputado Bondi, otro antiguo comunista, es ahora portavoz de Forza Italia, el partido de Berlusconi, además de haberse convertido en un sujeto que anda proponiendo golpes de Estado blandos para evitar la “infiltración comunista” en las instituciones del Estado.

Recuerden otros. En Alemania, el abogado Horst Mahler, que había sido miembro del grupo de la ultraizquierda Fracción del Ejército rojo, es ahora abogado del partido nazi NPD y uno de los principales teóricos del nuevo nazismo alemán. Jack Straw, ministro británico, antiguo trotskista, cómplice ahora de Blair y Bush en la guerra contra Iraq. El primer ministro portugués, Durao Barroso, que había sido también maoísta, miembro del MRPP, una organización (que acusaba al PCP de reformismo) con oscuras conexiones con la CIA norteamericana. O Courtois, viejo maoísta, uno de los autores del Libro negro del comunismo. Robert Ménard, jefe de Reporteros sin Fronteras, antiguo militante de extrema izquierda, que ahora milita contra Cuba. En América, puede citarse a Jorge Castañeda, que había sido comunista y se integró en el gobierno derechista de Fox, como ministro de Asuntos Exteriores, para destacar en sus ataques a la revolución cubana. Incluso, al decir de Joaquín Estefanía, la mayoría de los nuevos neoconservadores de la administración norteamericana de Bush son antiguos trotskistas reconvertidos a la derecha radical.

Aquí, en España, además de los conversos, muy numerosos, podría hablarse de los infiltrados de la policía y de la CIA (como en tantos otros países: tampoco es nuevo). Viene de lejos: recuérdese la infiltración policial en las organizaciones clandestinas durante la dictadura, o, ya en los años democráticos, en Herri Batasuna: la policía llegó a tener peones entre sus máximos dirigentes. Recuérdese, también, la chulería de Martínez Torres, un antiguo jefe de información de la policía franquista, que llegó a alardear del topo con que contaba en la dirección del PCE. (Jesús Martínez Torres fue nombrado, en 1982, responsable de la Comisaría General de Información: era un hombre del OPUS, notorio torturador de la policía en Zaragoza, en años franquistas, lo que no impidió que fuera hombre de confianza del ministro socialista Barrionuevo, junto con otro torturador, el comisario Ballesteros. ¡Quién lo hubiera dicho, el PSOE manteniendo a torturadores franquistas en cargos de máxima responsabilidad! Hay que decir, en honor a la verdad, que Juan Alberto Belloch, ministro de Interior y Justicia con Felipe González, forzó la dimisión de Jesús Martínez Torres, comisario general de Información, entre otros. Pero esa es otra historia.)

Tenemos otros conversos, más pulcros: el periodista César Alonso de los Ríos, antiguo comunista; después, socialista con Solana; ahora, periodista del ABC y votante del PP, muñidor de España, a la que, según él, sólo puede salvar la derecha. O el valenciano Rafael Blasco, un antiguo miembro del FRAP, y más tarde del PSOE, que ahora es uno de los ideólogos del Partido Popular. O Ramón Tamames, un olvidado político que pasó del Partido Comunista a la derecha. O Fernando García de Cortázar, Eugenio Trias, y algún catalán que prefiero no nombrar. Y Jon Juaristi, Mikel Azurmendi, Pilar del Castillo, (antigua miembro de Bandera Roja), Josep Piqué o la misma Celia Villalobos, también militante en la ultraizquierda. Por no hablar de Jiménez Losantos, de Gabriel Albiac, que también han hecho el tránsito desde el comunismo hasta el liberalismo; de la impecable Rosa Montero, agradecida colaboradora de las campañas contra Cuba. O de ese periodista llamado Pío Moa, antiguo miembro de los GRAPO, que ahora ha recalado en el neoliberalismo, aunque, a juzgar por lo que dice, parece que lo haya hecho en la tumba del franquismo. También, algunas figuras menores, aunque hayan llegado a ministros; o ese personaje al que ya nadie recuerda, José María Mohedano, que pasó de abogado laboralista, miembro del Partido Comunista de España, a defender empresarios. Tuvo premio: una asociación madrileña le otorgó el galardón de tonto contemporáneo. Y Miguel Boyer, uno de los principales dirigentes del PSOE, próximo ahora al PP y colaborador de la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES, la fundación del PP), aunque, tras la derrota electoral de Aznar y Rajoy, comienza a tomar distancias con la derecha. En fin. Ya me disculpará el lector que no sea exhaustivo: el espacio es limitado.

Tal vez, para mí, el converso más cínico sea Joaquín Villalobos. Merece unas líneas: Villalobos, que fue en su día uno de los comandantes guerrilleros en El Salvador, se ha convertido hoy en analista y asesor del presidente Uribe, en Colombia, y en apreciado colaborador de la prensa internacional, que, como es sabido, está abierta a la contribución de voces críticas con el capitalismo. En 1975, Villalobos ordenó que el poeta Roque Dalton fuese asesinado. Dalton era un relevante intelectual de América Latina: tenía 40 años cuando lo mataron, ¡acusado por Villalobos de ser agente de la CIA!, y su cuerpo fue devorado por los perros. A partir de 1992, Villalobos fundó el Partido Democrático y se convirtió en un pragmático, criticando con dureza a sus antiguos camaradas del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional. Hoy es un ¡asesor de conflictos!, que aconseja a Uribe, ese presidente colombiano tan amigo de los paramilitares y que tiene oscuras relaciones con el mundo de los narcotraficantes.

* * *

Uno de los lugares comunes de los últimos años ha sido referirse a los miembros de los partidos comunistas de los antiguos países socialistas europeos como ejemplo de esa mutación ideológica, aunque es claro que no puede achacarse a los comunistas de hoy la actuación de esos oportunistas y conversos. La ejemplaridad de los hechos no está principalmente en quién los protagoniza, sino en nombre de quién y de qué se hacen. Por eso, es una deshonestidad intelectual evidente achacar a los comunistas los desastres de la transición al capitalismo, por mucho que hayan estado protagonizados por conversos como Yeltsin o Putin. El procedimiento para hacer eso es sencillo: basta señalar que algunos de los antiguos comunistas han aplicado la política que ha traído los desastres actuales. Sin embargo, con las reformas liberales, esos sujetos no actuaban en nombre del comunismo, sino del capitalismo. ¿Podríamos acusar a los socialistas italianos por la ejecutoria de Mussolini, basándonos en el hecho de que había sido miembro del partido socialista? ¿Podría acusarse a nuestros dignos anarquistas de hoy del oportunismo de quienes pactaron en la postguerra española con los jerarcas del sindicalismo fascista? ¿O, en un disparate mayor, acusar a los jóvenes o a los pintores por el nazismo, porque Hitler también, en su momento, fue pintor y joven?

En España, no deja de ser curioso que personajes como Javier Pradera, (y otros, alguno tan desvergonzado como Carlos Semprún Maura), ellos mismos militantes en años stalinistas, acusen a los comunistas de hoy de sus propios excesos de ayer, de manera que, maravilla de maravillas, ¡endosan a otros lo que ellos hicieron en el pasado, y, además, les piden responsabilidades históricas! Es razonable: en los inicios de su trayectoria de conversos, trataban de hacerse perdonar sus pecados de ayer; ahora, cuando ya no necesitan recurrir a ese expediente, siguen intentando borrar las huellas por el procedimiento de señalar a otros.

Así que la lucidez del converso radica en su adaptación a la realidad, en su radical comprensión del momento histórico, en su peculiar olfato para saber dónde está el caballo ganador. El converso entona siempre una especie de doxología del poder, enseña la codicia por el oro, despedaza y atrapa al mundo en las redes de su voluntad, y sigue al olvidado Stirner en la consagración del yo como único criterio de valor. Es hábil, y desvergonzado. Sonríe con suficiencia cuando recuerda los excesos de su pasado, seguro de que, hoy, debe “tocar de peus a terra”, aunque sepa que, en realidad, los tiene atados a las estacas del poder, y reparte absoluciones y condenas desde una sabiduría que está por encima del sombrío futuro que sospecha en sus camaradas de ayer.

La ejemplaridad de la figura del converso está en su propia trayectoria, y su lucidez nace del atento examen de la realidad, del desciframiento preciso del mundo. Busca el éxito, el placer, la admiración ajena, y nada mejor para ello que asociarse con los grandes del mundo, con quienes disponen de los resortes del dinero y del poder. Enredado en el narcisismo estéril, cree ver en el usufructo de las ventajas del capital el destino reservado a la verdadera inteligencia. Aunque, a veces, se equivocan: algunos de los que se aproximaron al PP en los últimos tiempos, seguros de la victoria del partido de Aznar y Rajoy, se encuentran ahora con el paso cambiado. No hay problema: siempre se puede cambiar de nuevo, apelando a la reflexión personal, a la evolución del mundo, a una mayor comprensión de los acontecimientos.

Es sabido que el converso tiende al extremismo, que alardea de su nueva fe, demoniza a sus antiguos compañeros, pero no lo hace por especial maldad, sino por necesidad, por discernimiento: quiere, así, hacerse perdonar sus orígenes. La mayoría, lo consigue. Y, pese a que Lukács nos hablase de la inclinación de la burguesía al nihilismo, estos conversos —en general, agradecidos compañeros del capital— tienen una clara vocación por el poder y una arraigada creencia en el dinero. Están más cerca de aquella reflexión de Milan Kundera en la que atacaba al “hombre de convicciones”, porque creen saber que las convicciones son los harapos de los perdedores.

Cuando le entrega el reloj del abuelo, su padre le dice a Quentin -un personaje de El sonido y la furia- : “Te lo doy, no para que recuerdes el tiempo, sino para que consigas olvidarlo.” Quiere olvidar su pasado, querría borrarlo: esa es la lucidez del converso. Sabio catador de la vida, abomina de la honradez (¿qué es la honradez?), y, aunque muchos han sido comprados por el dinero sucio del poder, colaborando con repugnantes empresas políticas, compone la figura para mostrar su importancia personal y su dignidad de ser relevante de su época. Si tomáramos las tres categorías de tiempo que estableció Berdiaev, veríamos que, mientras los místicos perdidos en el mundo siguen pensando en el tiempo cósmico, y la izquierda real sigue conjugando los ritmos del tiempo histórico, el converso cree a pies juntillas en el tiempo existencial: el suyo propio. El converso, sabe que se ha rendido ante el poder, como Judas Iscariote, (aunque huya de tragedias: no quiere acabar como el personaje evangélico) y tiene, a veces, matices de Gobseck (ay, el dinero), admira la gloria y el brillo mundano de Gatsby, y, con frecuencia, se comporta como un epígono de Verdurin ante la cultura, y sataniza —como un ridículo predicador a lo fray Gerundio de Campazas— a sus camaradas de ayer, pobres seguidores de la izquierda que permanece. Pobre converso: teme la insignificancia, y se abandona a veces a la melancolía, sin saber que tiene ante sí un horizonte agónico, porque ya está muerto

También publicado en rebelion (www.rebelion.org)

VER MAS ARTICULOS DE HIGINIO POLO EN WWW.BARRIODELCARMEN.NET
(la columna de higinio polo)

 
inicio