Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

02 abril 2006

de bar en bar hasta llegar al mar

noticiasdealava
"Con una mirada propia tendremos también nuestra propia palabra"

El donostiarra Blanco Chivite publica 'de bar en bar hasta llegar al mar'. Su fusión de géneros explora, desde el testimonio anónimo, las últimas siete décadas de historia española.
Si la literatura debe caminar al compás de la vida, el último libro del donostiarra Manuel Blanco Chivite es un ejemplo perfecto. De bar en bar hasta llegar al mar es un ambicioso proyecto, con algo de experimental, que ofrece una panorámica española desde el 13 de abril de 1931, la víspera de la proclamación de la Segunda República, hasta el 2005, en un ameno híbrido de estilos publicado por Vosa dentro de la colección Autores implicados .El decimotercer vástago literario de Blanco Chivite "es una integración de estilos literarios y fragmentos de historias" que unos personajes cuentan a tres narradores: Manolo, Bruno y Kevin. "Entre estos tres personajes hay juegos, a veces diálogos y a veces se atienen a su profesión de escuchadores, de escuchar historias".A través de un trabajo de campo, el punto de partida lo componen testimonios reales de ciudadanos que han habitado esas más de siete décadas, "pero no es un libro testimonial, ni de historia, ni de crónica". Blanco Chivite lo describe como "un mosaico de la vida cotidiana, de las gentes que nunca aparecerán en los libros de historia, pero que sin embargo han vivido, han sufrido y se han divertido".Las barras de bar han sido en buena parte de los casos el refugio de las conversaciones, mostrándose como "ámbito de relación, de contarse las penas, las alegrías, los sueños, los proyectos, como oasis frente a la ciudad, más inhóspita, más agresiva, más hermética". El libro se articula, además de por los testimonios, a través de la narración, la epístola, el monólogo, el aforismo, el panfleto, el recorte de prensa o el mismo chiste, consiguiendo "que el libro tenga alguna semejanza con la vida misma, que es difusa, no tiene fronteras, no tiene límites, se expande. Es una mancha de aceite que poco a poco lo va cubriendo todo y no tiene forma precisa".El nuevo volumen también fluye y el lector puede situarse en cualquier página y leer, porque si "la vida no tiene argumento", como defiende el donostiarra, el volumen deja la percepción del suyo al lector. Su próximo trabajo también viaja a las mismas constantes históricas, centrado esta vez "en el militante antifranquista del tardofranquismo, volcado más en la peripecia humana y el análisis psicológico que en el discurso político". La gente que vivió su juventud desde finales de los 60 hasta principios de los 80 serán protagonistas principales del trabajo de campo. "Son temas poco explotados literariamente y muy mistificados políticamente", explica el autor sobre este período de interés temático.Sin embargo, además de su personal visión de la historia, también otros géneros han seducido a Blanco Chivite. "La novela negra es mi constante vital. Empecé a leerla a los 12 años y ya no he parado. Los clásicos de la novela negra y los castellanos son mis dos fuentes de entrenamiento", asegura.Actualmente, en su opinión, el género "quizás este demasiado pegado al periodismo" y note la carencia de una elaboración estética. En su opinión, la novela negra estatal vive una suerte de primavera, porque en una época prolífica siempre aparecen inevitablemente piezas de calidad. La clave está, como siempre, en la personalidad del autor. "Los clásicos nos incitan a tener nuestra propia mirada, y si tenemos nuestra propia mirada tendremos también nuestra propia palabra".

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