Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

27 abril 2006

gañán fascista Manolín Fraga

EL GAÑÁN QUE QUERÍA UNA CALLE

Recibimos un nuevo comentario de J. C. esta vez referente al conocido gañán fascista Manolín Fraga, que la cogió meona con aquéllo de "la calle es mía". Ahora, con la ayuda del PSOE gallego le quieren poner una calle sólo para él en Santiago de Compostela. Pero que lo cuente J. C. que no se enrolla nada mal. Hemos recortado un poco el texto y lo hemos repeinado y tal para no salpicar al personal con la sangre que el gañán de marras colaboró a repartir pos las calles del país. Enfin,tiene la palabra J. C.

LA CALLE ES MÍA, LA CALLE ES MÍA, LA CALLE ES MÍA (Que sí, pelmazo, que el PSOE te la da, venga, que le den la calle, que este es capaz de pegarnos cuatro tiros...)

Quizás los más jóvenes no conozcan el origen de la frase que da titulo a esta nota. La pronunció Manuel Fraga cuando a la sazón era Ministro de la Gobernación durante el último gobierno de Carlos Arias Navarro, que sucedió a Carrero Blanco en la presidencia del gobierno en 1973 y que el rey Juan Carlos I lo mantuvo hasta 1976. El rebuzno de Fraga se hizo en el contexto de la brutal represión que sufrieron los trabajadores de Madrid cuando se manifestaban por las calles.

Pues bien, como si de una broma macabra se tratara, el alcalde socialista de Santiago de Compostela Xosé Antonio Sánchez Burgallo (PSG-PSOE) se propone dar el nombre de Fraga a una calle de la capital. ¿Pero no habíamos quedado en que había que retirar los símbolos franquistas de nuestras calles?
Fraga estuvo más de siete años como ministro de la dictadura y aprobó penas de muerte como las de los anarquistas Francisco Granados y Joaquín Delgado la del comunista Julián Grimau.
Ministro era durante el Estado de Excepción de agosto de 1968 en el País Vasco, ampliado a todo en Estado el 1 de enero de 1969. Detenciones masivas y torturas fueron constantes, el estudiante Enrique Ruano fue detenido por repartir propaganda contra el régimen y murió al ser arrojado por la policía político-social por el hueco de una escalera. Nadie puede olvidar los cinco trabajadores muertos en Vitoria el 3 de marzo de 1976 y tantos otros que sería imposible incluir aquí. Fraga fue vicepresidente y Ministro de Gobernación durante esa etapa.

El Movimiento por los Derechos Civiles de Galicia, que están recogiendo firmas en contra de esta iniciativa, reproducen lo siguiente: “Fraga Iribarne fue responsable de la condena de Alberto Mínguez por la publicación de la antología bilingüe “El pensamiento político de Castelao”. En una contestación al editor J. B. Cendrós le dijo: “Cataluña fue ocupada por Felipe IV, fue ocupada por Felipe V que la venció, fue bombardeada por el general Espartero, que era un general revolucionario, la ocupamos en 1939 y estamos dispuestos a volverla a ocupar tantas veces como sea necesario y para ello estoy dispuesto a coger de nuevo el fusil”.

Por si fuera poco, el ayuntamiento del PP de Almería, también pretendían que una de sus calles llevara el nombre de Fraga, pero la iniciativa se encontró con una fuerte oposición y en este momento no se sabe en que quedará el asunto.

La amnesia colectiva con la que se pretendió pasar página en la transición, posibilitó que nunca se pidieran responsabilidades por tanto crimen en el franquismo y en el pos-franquismo y que verdaderos delincuentes de Estado sigan aspirando a dar nombres a calles con la complicidad incluso de personajes socialistas. Malos tiempos para la dignidad democrática.

J.C.

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