Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

20 mayo 2006

CUANDO COMPRAS UN PERIÓDICO...


- Cuando compras un periódico, es la cuarta vez que lo pagas.
Primer pago: lo haces cuando consumes cualquier producto que se anuncie en el periódico de que se trate. En el Precio Venta al Público, además del IVA está incluido el coste de la publicidad.
Segundo pago: los periódicos llevan publicidad institucional pagada lógicamente con dinero público, es decir, de tus y mis impuestos: campañas del gobierno o de las comunidades autónomas, programaciones de teatros nacionales, de festivales diversos, de juntas de distrito, de la Dirección General de Tráfico, de la Dirección General de la Mujer, de la campaña contra el tabaco, contra las drogas diversas, en fin, todo ese magma mediante el cual el dinero público de los contribuyentes va pasando al bolsillo privado de diversas grandes empresas.
Tercer pago: las empresas periodísticas, con alguna contada excepción de periódicos cuya línea informativa moleste al régimen... (¿qué régimen? Joder, qué régimen va a ser, la monarquía con todas sus miseria y miserables…) reciben cada año y según tirada, una suculenta subvención para la compra de papel prensa. Más dinerito público para los grandes bolsillos privados: ya sabes, el neoliberalismo no es menos Estado sino un reparto diferente del dinero del Estado: más dinero para las grandes bolsillos privados y recortes de gastos sociales, ¿nos enteramos o no, tío?
Pué me parece que no, Kevin, los gilis siguen haciendo declaraciones de hacienda y pagando como locos… Pero sigue con lo de los periódicos, que me encanta.
Y cuarto pago, cuando te acercas a un kiosco y compras el ejemplar del día.
¿Será por eso, Kevin, que cada vez más el personal se las arregla con la prensa gratuita?
¡Hombre!, ya que te comen el coco deformando y mintiendo como bellacos, al menos que te lo den gratis, ¿no? Que te engañen y encima pagues cuatro veces, ya vale.
Con tres es suficiente.
Por cierto, yo llevo diez años sin comprar un periódico y mi calidad de vida ha mejorado notablemente…
Me lo creo, leer gilipolleces, mentiras y medio verdades le estropea a uno el estómago y el cerebro.
En realidad, te deja SIN cerebro.
Vamos, como si fueses un presentador de telediario.
No veo televisión, pero vamo, supongo que sí… e un sopune, tu mentiende...

Publicar un comentario
 
inicio