Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

30 mayo 2008

Ética y derecho a la rebelión

"Iñaki Gil de San Vicente pensador marxista

Partiendo de diferentes narraciones históricas, míticas o religiosas clásicas el militante marxista y abertzale Iñaki Gil de San Vicente establece la contraposición histórica existente entre la ética y el derecho a la insurgencia, por un lado, y la ética y el derecho a la opresión, por otro lado. Esa contradicción, tal y como explica Gil de San Vicente, surca «toda la cultura occidental».

Una de las contradicciones que minan la cultural euro-occidental desde sus orígenes asiáticos, sumerios en concreto, es la lucha irreconciliable entre, por un lado, la ética y el derecho a la insurgencia y, por otro lado, la ética y el derecho a la opresión.

La Epopeya de Gilgamés narra cómo los dioses, conmovidos por los sufrimientos y los rezos de los pobladores de la ciudad de Uruk, sometidos al despotismo de Gilgamés, enviaron a Enkidu para restablecer la justicia. Esta epopeya ha tenido decisiva influencia en el grueso de las mitologías posteriores. En la Grecia clásica, Prometeo desobedeció y se enfrentó al cruel Zeus, robándole el secreto del fuego, para ayudar a los pobres humanos, y Antígona se enfrentó al estado defendiendo las tradiciones populares. En la Biblia se narra la «primera rebelión», la del Ángel Caído que se sublevó contra Dios y que, pese a ser el preferido por Yahvé, fue condenado por la eternidad como el Príncipe de las Tinieblas, y los ángeles y arcángeles que le apoyaron fueron transformados en demonios. La Biblia, heredera de la cultura mesopotámica, recoge la tradición de Lilith y la eleva a primera esposa de Adán, pero al ser ésta mujer inteligente y libre, además de bella, bien pronto se cansó del zote y apocado marido que dios le había impuesto, y se tomó el derecho de «divorcio», desobedeciendo a Dios y abandonando el «hogar» del Edén. La conquista de la independencia práctica por parte de Lilith, su autodeterminación como persona soberana, tiene un doble mensaje totalmente actual: uno, la rebelión contra la autoridad va unida a la autodeterminación como persona y a la obtención de la independencia, algo inaceptable por el poder; y dos, la práctica de Lilith de explorar el mundo y la vida, explorándose a sí misma, le llevó a contactar con los demonios, con los revolucionarios reprimidos por Dios, con los que se unió en un proyecto de vida en el que cabían las libres relaciones sexuales. Mientras tanto, Dios consolaba al cornudo Adán con una segunda esposa, Eva, que también le desobedeció al probar el fruto del árbol de la ciencia del bien y del mal, como le sugirió un demonio rebelde e internacionalista. Escarmentado por tanta insurgencia y sublevación, Dios condenó a la especie humana al padecimiento.

Al margen del grado de veracidad y verosimilitud que puedan tener estas y otras narraciones, lo cierto es que todas ellas aparecen históricamente después del surgimiento procesual de la propiedad privada en sus formas básicas: de los medios de producción, especialmente de la mujer como fuerza sexo-económica de placer y trabajo, de los pueblos esclavizados y de las castas y clases sociales trabajadoras a los cuales se expropió el control de las tierras comunales, colectivas, que pasan a manos de una casta o clase propietaria.

Aunque el derecho a la rebelión contra la injusticia se teorizaría más tarde, lo cierto es que ya en estas y otras tradiciones mitológicas y religiosas explotaba la contradicción irreconciliable entre el poder opresor y el pueblo oprimido.

Cuando el reaccionario Platón exigía que se quemasen los libros de Demócrito, no estaba sino sintetizando para el futuro una costumbre que siglos más adelante se plasmaría en múltiples leyes represoras, en leyes que cierran medios de prensa crítica y libre, ilegalizan organizaciones civiles, prohíben derechos humanos básicos, por ejemplo, en la Ley de Partidos. Cuando Platón argumentaba el derecho del Estado a mentir al pueblo, no estaba sino sintetizando toda una vasta experiencia anterior y preparando el terreno para el Plan ZEN elaborado por el PSOE a comienzos de 1983, por ejemplo. Cuando Quinto Tulio Cicerón escribió el «Pequeño manual para una campaña electoral», y César Augusto se dotó del primer «staff» de propaganda con Horacio, Ovidio, Mecenas, Virgilio... no estaban sino reforzando las bases de lo que, bajo el capitalismo, serían las poderosas transnacionales que monopolizan la industria político-mediática que fabrica manipulación, mentira y ética opresora.

Pese a estas y otras prácticas del poder establecido, las masas explotadas en modo alguno renunciaron a su derecho a la resistencia, a su ética liberadora. De una u otra forma, estas luchas desarrollaron sus propias razones por las que luchaban sin hacer caso a las razones de los opresores.

El derecho a la resistencia también era aplicado dentro de las clases dominantes, en sus disputas internas. En la Grecia clásica y en la Roma republicana el poder establecido tenía el límite de la tiranía, traspasado el cual podía ser depuesto. Las jefaturas germanas se elegían por las grandes familias y eran depuestas por éstas si abusaban de su poder. En la alta Edad Media, los reyes eran elegidos por las familias nobles, que también podían deponerlos. La Iglesia católica aceptó el derecho a deponer al príncipe si este atentaba contra la ley divina. Durante la baja Edad Media, la nobleza defendió todo lo que pudo sus derechos de elección y revocabilidad frente al centralismo creciente del absolutismo en ascenso. La joven burguesía reivindicó con las armas en la mano el derecho a la revolución, y se lanzó a cortar cuellos reales y a expropiar las posesiones eclesiásticas.

Pero estas clases dominantes negaban estos derechos, que creía exclusivos, a las clases dominadas, al campesinado, a las mujeres, a los proletarios, a los pueblos oprimidos. El derecho a la rebelión era exclusivo de los detentadores de la propiedad privada, siendo negado a quienes no tenían nada excepto su fuerza de trabajo. Y siempre que las masas se sublevaban eran machacadas sin piedad, sin compasión, en un océano de sangre; y lo siguen siendo.

Toda la cultura occidental está surcada por la contradicción que existe entre el derecho de las masas y el derecho del poder. La historia de la ética y de la política refleja de inmediato la evolución material de este conflicto. Conforme este conflicto aumentaba en intensidad al ir avanzando los modos de producción, las masas explotadas iban mejorando su comprensión teórica del problema, superando las explicaciones idealistas y utópicas para desarrollar la concepción socialista, marxista.

Fue bajo estas presiones y en el contexto mundial de las sublevaciones de los pueblos contra el imperialismo, de los recuerdos de las atrocidades del fascismo, que la ONU aprobó la siguiente declaración que aparece en el preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, votada a finales de 1948: «Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derecho, a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión», y seguía luego el articulado de los Derechos Humanos. Sin embargo, a pesar de este reconocimiento explícito del derecho a la rebelión contra la tiranía y la opresión como supremo recurso, las burguesías lo niegan ahora con más insistencia que nunca en base a una supuesta ética neutral, aséptica y «democrática»."


En: http://www.gara.net/paperezkoa/20080530/80029/eu/Etica--derecho-rebelion

29 mayo 2008

DOLOR Y VICTIMISMO PROFESIONALIZADOS

"DOLOR Y VICTIMISMO PROFESIONALIZADOS Rentabilidad política, rentabilidad mediática, rentabilidad económica. Me negaría a convertirme en víctima. Odio el puto victimismo y hay que tener mucho cuidado porque las víctimas entran muriendo pero siempre salen apuñalando. Y con los mendigos de emociones y de sentimientos también. Hablo de los manipuladores de emociones. Concha Buika, cantante negra de origen guineano, nacida en Mallorca.

Antiguamente y en determinadas culturas existía la figura de las plañideras. La plañidera era una desgarradora llorona profesional. Si a uno se le moría un pariente, contrataba, según sus posibles, un más o menos numerosos grupo de plañideras que, durante las honras fúnebres, se dedicaban a llorar, gemir, rasgarse las vestiduras , arañarse el rostro y lanzar estremecedores gritos de dolor. Para edificación social de familiares y amigos, estas curtidas profesionales convertían su dolor ficticio y el silencioso dolor de los afectados en espectáculo multitudinario.
Con las muertes y víctimas de las que el poder, los medios de comunicación y, en ocasiones, los familiares pueden sacar algún tipo de rentabilidad política, mediática o económica sucede hoy algo parecido. El entramado dominante convierte el dolor en espectáculo.
Pero todos sabemos, (todos los que lo sabemos, claro está) que el verdadero dolor no exhibe su rostro lloroso ante las cámaras de televisión, ni ante los fotógrafos de prensa. Que el verdadero dolor no saca partido político en manifestaciones orquestadas por gobiernos y autoridades, reclamando venganza y dinero mediante retorcidos y lamentables eufemismos. Que el verdadero dolor no recoge firmas para infringir más dolor. Que el verdadero dolor no permite que se le convierta en espectáculo. A no ser que el dolorido quiera convertirse en plañidera de voluntaria e igualmente aprovechada, como en los viejos tiempos."

en: http://kevinvazquez.blogspot.com

23 mayo 2008

Entrevista Rosa Aguilar “Izquierda Unida está al borde del precipicio”

Nueva Tribuna. Izquierda Unida ha presentado un manifiesto de refundación muy autocrítico que usted ha secundado. ¿Supone este apoyo que descarta la posibilidad de abandonar la coalición?

Rosa Aguilar.Yo nunca he hecho esas manifestaciones de salir o no salir del proyecto de IU. Nunca he dicho eso. Y sigo a día de hoy diciendo lo que he dicho siempre. Hasta la asamblea general de IU voy a contribuir al debate necesario que tenemos que hacer en el seno de la organización, con respeto, que nos lo debemos y con mucha generosidad para poder concitar el más amplio consenso que permita una nueva etapa abierta a la ciudadanía. Y ahí es donde yo voy a estar, con mi trabajo y en mi esfuerzo hasta que la asamblea se celebre. Una vez que veamos qué resultados da y si de verdad sale una nueva etapa y una organización fortalecida, pues tomaré la determinación de seguir trabajando. Si no es así, lo que he reivindicado siempre es mi libertad personal para decidir. Porque, desde el primer momento he dicho que me iba a implicar políticamente, pero un proceso requiere un punto de llegada que es la asamblea y espero que hayamos sido capaces dialogar lo bastante y suficiente en el seno de la organización como para ponernos de acuerdo, porque aquí lo importante es el proyecto, sus contenidos, su perfil político y los elementos que lo van a definir. En ese sentido yo voy a estar ahí.

“El día después de la asamblea de IU decidiré con total libertad”

NT. Entonces no descarta ni una cosa ni la otra…

RA. Plantear ahora qué va a ser Rosa Aguilar es una falacia y no tiene ningún sentido. No lleva a ninguna parte. Rosa Aguilar ya ha dicho lo que va a ser en su organización política hasta la asamblea que es colaborar y contribuir participando activamente en el debate político que creo se debe dar con respeto, generosidad, con el afecto que unos y otros nos debemos y con la vocación y voluntad de construir, no de destruir absolutamente nada. En esa medida estoy ahí, y el día después actuaré con absoluta libertad; desde la coherencia que me debo a mi misma, de lo que pienso, siento y creo; de los principios, los valores y las ideas que sustentan mi compromiso político hacia el conjunto de la sociedad, y en ello voy a estar y por ello voy a caminar. O sea que no hay ninguna otra elucubración. Lo demás es querer interpretar el futuro.

“Izquierda Unida está en el borde del precipicio”

NT. ¿Se ha planteado la posibilidad de liderar Izquierda Unida tras la renuncia de Gaspar Llamazares?

RA.Ya he dicho con rotundidad que no. No, por razones personales y políticas, en ese orden justamente. Quiero contribuir a la fortaleza colectivamente para una etapa nueva, llena de sentido común, de política clara, transparente, de servicio a la ciudadanía, pero no voy a plantearme la posibilidad de liderar IU, sencillamente porque lo tengo absolutamente descartado. Lo que sí voy a propiciar con mi contribución y con mi participación es el mejor y el mayor de los debates políticos. Creo que IU está en el borde del precipicio, que debe optar con claridad por un proyecto en el espacio de la izquierda, con unas alianzas claras, con una política en términos de modelo de Estado y en política antiterrorista claras y con un perfil muy claro en términos sociales, medioambientales, solidarios y económicos. Eso debe dibujar el futuro de IU y la apuesta que debemos realizar. Porque, a pesar de lo mal que lo hemos hecho y de la confrontación interna y permanente, que es la que ha prevalecido sobre todo y la que ha empañado nuestro quehacer político diario en cuanto a nuestras propuestas y nuestro trabajo, un millón de personas han seguido confiando, lo cual quiere decir que estamos ante un proyecto que tiene espacio social. Si somos capaces de abrirlo será útil desde el punto de vista democrático, al conjunto de la ciudadanía, al propio sistema democrático y a la pluralidad que en España se manifiesta que también está reconocida en IU. Si no somos capaces, pues habremos terminado con un proyecto político que merece la pena.

“La acción de IU ha quedado empañada por la bronca permanente”

NT. El manifiesto de refundación también expone las causas que han llevado a la debacle electoral de IU. ¿Cuál ha sido a su juicio la principal de ellas?

RA.La principal causa ha sido la crisis interna permanente de IU que hace que los ciudadanos dejen de creer en nuestra fuerza política, dejen de escucharnos y que esa crisis prevalezca sobre lo que es la acción política, las iniciativas, las propuestas, las alternativas y la actuación institucional. No hemos dado opción a que los ciudadanos conozcan el importante papel que IU ha jugado en leyes como la de dependencia o la de violencia de género, o los Presupuestos Generales del Estado. Izquierda Unida tiene una actividad extraordinaria, pero no hemos podido visualizarlo ante la ciudadanía porque todo ha quedado empañado por la bronca y la crisis permanente que hemos vivido a lo largo de los últimos años. Si miramos las hemerotecas, cada vez que IU ha salido en los medios de comunicación ha sido en clave de confrontación y de disenso en temas importantísimos. No hemos sido capaces de aunar nuestra voz en temas de Estado. Lo que quiere la sociedad es un mensaje, uno, claro, contundente, transparente y leal con la propia ciudadanía. Uno de ellos es el terrorismo. No se puede decir lo uno y lo contrario, porque eso te crea una debilidad tremenda y pierdes credibilidad ante la sociedad y desde esa perspectiva. Pues eso es lo que se ha visto, lo que se ha mostrado de IU. Y ese ha sido, digamos, el principal agujero negro porque el que se han ido tantos votos ya que los ciudadanos han dejado de creer en nosotros.

NT.¿Qué le pareció la propuesta de refundación de Julio Anguita que apuesta por el cambio generacional?

RA.Yo he reclamado para mí libertad, por lo tanto no voy a negar la de los demás. Seguramente si todos ponemos todos los documentos habrá mucho en común en todo ello y habrá cosas diferentes y distintas y esas diferencias son las que hay que hablar para saber si podemos transitar todos por un camino amplio, común, con objetivos compartidos o son caminos distintos. En ese sentido, la iniciativa de Julio es como la del resto, siempre es buena porque da oportunidad al debate y este es el momento del debate, constructivo, generoso y desde el respeto y eso es lo que reivindico y así lo ejercito. Respeto totalmente cualquier iniciativa.

NT.Pero, ¿cómo se debe reorganizar IU, desde un hiperliderazgo como el que ha ejercido Llamazares y que algunos han criticado?

RA.Todas las fuerzas políticas saben que si no hay un referente cuesta mucho trabajo. Otra cosa es que la dirección de un proyecto tiene que ser colectiva. En tiempos de Anguita hubo un liderazgo evidente y manifiesto. No contrapongamos lo uno a lo otro porque entonces nos equivocamos. Tiene que haber una dirección colectiva que dirija el proyecto, una organización que se fortalezca. IU, hoy tiene una debilidad extrema, en militantes, y eso se nota. En este sentido renovación toda. Pero, yo se lo he comentado personalmente a Julio y hay personas que tienen 30 años y que son más viejos que otras que tienen 80 años. La edad no es un grado de antemano. Yo he escuchado algunos jóvenes que son mucho más viejos que otros más mayores. Las posiciones no se pueden dividir por edades ni por mentalidades sino por planteamientos, ideas, por valores, y por principios y objetivos.

NT.¿Como están en este momento las relaciones entre IU y el PCE?

“Me gustaría que se recuperase para IU el PCE de la Transición”

RA.Pues mal. Rotas no, pero no son todo lo buenas que deberían ser. Son unas relaciones malas que repercuten negativamente en el proyecto de IU. Y a mi me gustaría encontrarme en todo este proceso al PCE de la reconcialición nacional y la época de la transición democrática, que supo dirigir desde la generosidad, que supo ponerse en la tercera fila cuando tocaba estar, que supo dar paso a otras personas para generar espacios de lucha y de trabajo y conquistar la democracia y la libertad y un espacio de convivencia de toda la ciudadanía. Fue en ese PCE en el que yo entré y en el que creía firmemente, ese partido de Dolores, Santiago, de Sánchez Montero, gente que para mí han sido un ejemplo y lo siguen siendo y los llevaré siempre conmigo porque son referentes en el significado más amplio de la política. Me gustaría encontrarme con un PCE que fuera consciente plenamente y sabedor del extraordinario caudal que tiene en sus manos. Un caudal que le han legado toda la gente que está y que no está que lucharon años y años y que dieron su vida y libertad para que los demás lo tuviéramos. Me gustaría que el PCE fuese consciente de esto pero no desde la significación histórica sino de la presente y que recuperara esa manera de saber hacer las cosas. El PCE fue determinante para la conquista de la libertad y de la democracia. Fue el único que hizo frente a la dictadura y que luchó por los derechos de los trabajadores y ese caudal lo tiene hoy el PCE. Dio muestras de saber trabajar, con el mundo cristiano, demócrata, y fue capaz de dar un paso para atrás para que fuera otra gente la que estuviera en primera línea. Eso hizo aún más grande al PCE. Me gustaría que se recuperase para IU ese PCE. Pero estoy expresando un deseo en voz alta.

19 mayo 2008

Cosas sobre las que más vale callar

"Hay cosas que uno no las escribe porque uno no se atreve. Por hablar, por contar, por escribir, por decir, puedes acabar, como en los viejos tiempos, ante un juez del tribunal de excepción, léase Audiencia Nacional, por menos de nada.
Por ejemplo, alguna cosa habría que decir sobre algunas de las llamadas “víctimas del terrorismo” y alguna también sobre algunas asociaciónes ultras que todos conocemos, que tienen que ver con determinadas, no todas ni mucho menos, de esas víctimas a las que nos referimos… y que parecen tener secuestrada la opinión de no pocos políticos…
Pero, ¿para qué? ¿Quién quiere acabar ante la Audiencia Nacional, en la cárcel o en un cuartelillo de la Guardia Civil donde, como todos sabemos, se respetan escrupulosamente los derechos humanos?
Mejor me callo.
¡Eh, colega, ponme una cañita, que me voy a ver la tele, como está mandao!
Y si digo que no me atrevo, no por eso dejo de esperar que alguien de el paso; y me regocijo de antemano en mi rincón, ante las previsibles y consabidas recitaciones de protesta e indignación de los profesionales de la democracia.
Mientras, permanezco inmerso en la mayoría silenciosa. No digo nada. Punto en boca.
Cuando hay que hacer un minuto de silencio, lo hago, pero tarareo para mis adentros el tema de Manolo Escobar: “Que viva España”, que me parece mucho más patriótico. Cuando nos convocan a alguna de esas manifestaciones rituales, multitudinarias y democráticas, salgo de casa para que me vean y desaparezco en el primer bar.
¡Eh, chaval, otra birra!"

en: http://kevinvazquez.blogspot.com/2008/05/cosas-sobre-las-que-ms-vale-callar.html

Vale.

09 mayo 2008

La Presidencia colexada d'IX d'Asturies alcordó incoar un espediente disciplinariu...

La Presidencia colexada d'IX d'Asturies alcordó incoar un espediente disciplinariu a Alejandro López, Angelita Cuevas, María de los Ángeles Fonseca y Xuacu de Hoyos
08-05-2008

Estes cuatro persones tienen un únicu fin: destruir Izquierda Xunida ya'l proyectu políticu que representa, el de la izquierda tresformadora y plural

Declararon de forma pública y continuada que nun pertenecen a IX, que nun formen parte d'IX, que nun reconocen nin acaten los alcuerdos de la dirección d'IX

El martes 6 de mayu, la Presidencia Colexada d'Izquierda Xunida consideró que los fechos ocurríos nel últimu plenu del Ayuntamientu de Llangéu resultaben tan inauditos como inxustificaos. Yera la primer vez n'España qu'una corporación municipal decidía quien forma parte d'un partíu políticu escontra la voluntá, formalmente espresada d'esi mesmu partíu políticu.

Ante estos fechos, qu'agravaben la ya de por sí insostenible situación política que se vien desarrollando en Llangréu, la Presidencia Colexada d'IX d'Asturies alcordó incoar espediente disciplinariu a Alejandro López Alvarez, Angelita Cuevas Fonseca, María de los Angeles Fonseca Rodríguez y Xuacu de Hoyos Velasco.

Con esta decisión lo que se quier ye poner fin al esperpentu políticu que sufren, dende haz selmanes, los ciudadanos de Llangréu. Alejandro López, como voceru del restu de conceyales mencionaos, vino faciendo, de forma pública y continuada, declaraciones nes qu'afirma que nun pertenecen a IX, que nun formen parte d'IX, que nun reconocen y acaten los alcuerdos de la dirección d'IX. Ye dicir, autoescluyense d'IX.

Ante esta situación, la voluntá de la direición d'IX d'Asturies y de la Comisión Xestora d'IX de Llangréu foi buscar una solución mediante'l diálogu. Ésti foi inútil, como asegura Ángel González, Secretariu d'Organización d'IX d'Asturies. Tábamos ante una estratexa previamente diseñada y nun taben dispuestos a modificala. Estes persones tienen un únicu oxetivu: destruir Izquierda Xunida ya'l proyectu políticu que representa, el de la izquierda tresformadora y plural.

Dientro d'esta estratexa nun dudaron en descalificar los alcuerdos adoptaos democráticamente n'IX y en perxudicar y atacar la imaxen pública d'IX. Protagonizaron una auténtica campaña de desprestixu y ataque escontra IX. Y los fechos del últimu plenu constituyen la gota que colma'l vasu.

IX d'Asturies nun pue permitir que'l esperpentu políticu de Llangréu continue. Ye imprescindible garantizar la normalidad y evitar un fraude a los votantes d'IX. Les persones que son conceyales gracies a los votos d'IX y que nun quieren tar n'IX, como manifestó públicamente, nun puen representar a IX nel Ayuntamientu de Llangréu. Ye asina de cenciello, recuerda Ángel González.

Pa evitar esti fraude y que unos conceyales tránsfugues utilicen les sigles d'IX la Presidencia Colexada d'IX d'Asturies tomaron cartes nel asuntu. La consecuencia de la inaudita votación del últimu plenu del Ayuntamientu de Llangréu ye que, pa poner fin a esti esperpentu, ye necesario espulsar a eses persones. Punximos en marcha'l procedimientu previstu nos nuesos estatutos, que garantiza los derechos de les partes implicaes.

La Presidencia Colexada d'IX d'Asturies ye'l muérganu competente según los estatutos d'IX pa entamar esti espediente disciplinariu.

05 mayo 2008

Seguimos en crisis

"

Por Albert Recio

Hace seis años asistí a un curso de verano del Escorial organizado por Izquierda Unida. La sesión estelar consistía en un debate en el que participaban Bertinotti y Llamazares. El primero tenía a gran parte del público a su favor y, quizás animado por ello, realizó una intervención en la que se refería a la crisis del capitalismo y a las nuevas ofensivas anticapitalistas. Llamazares le replicó indicando que en su opinión la izquierda estaba en una situación bastante más a la defensiva. Por desgracia el tiempo ha indicado quien estaba más acertado en su apreciación de la situación, aunque me temo que tener razón en este caso no consuele a ninguno de los dos, ni a sus seguidores, simpatizantes y amigos. Si en algún lugar está la izquierda es más cerca de las alcantarillas, en las que antaño dibujaba Peridis a Santiago Carrillo, que en cualquier otro lugar. Y no sólo en Francia e Italia, sino prácticamente en toda Europa (América es hoy otra cosa, pero llevamos ya mucha historia a cuestas como para optar por tener más información y perspectiva antes de juzgar lo que van a dar de sí estas experiencias latinoamericanas). El retroceso no es sólo electoral sino sobre todo de presencia social. Por esto me parece absurdo que el debate sobre la crisis de Izquierda Unida se plantee como una pelea entre líneas. O que se pida, como hoy mismo he leído en la página del PSUC Viu, que hay que ir a un debate largo y extenso, pero donde los comunistas deben participar bien cohesionados. Me temo que hay tipos de cohesión que limitan, más que favorecen, el debate. Esta necesidad de análisis y debate existe, pero se trata de una cuestión tan estratégica y compleja que supera con mucho lo que puede dar de sí una organización como Izquierda Unida. Me resulta insensato pensar en un debate real partiendo de la confrontación en bloques, o de grupos organizados en torno a identidades cerradas. Si de lo que se trata es de evitar el desastre total y apoyarse en lo que existe para consolidar el mayor espacio posible de disidencia y acción crítica, lo más urgente es ver qué y cómo se puede salvar del desastre. Y cómo una organización con representación institucional favorece un proceso social abierto que permita alguna reconstrucción de un espacio de izquierdas, necesariamente contradictorio. Un espacio necesitado de un análisis con la mente abierta a la comprensión de un mundo que ha cambiado de base a partir de un guión distinto del que habíamos ensayado. Un espacio que posibilite respuestas sociales a los desastres nuevos y viejos que generan el capitalismo y el patriarcado, que provoca una cultura del crecimiento y el desarrollo tecnológico que promete nuevas modalidades de las viejas plagas que han azotado la humanidad. Y que exige como condición para ser factible una actitud de respeto entre todos y todas que casi siempre ha faltado en unas izquierdas más preocupadas de pelear por el control de “su” territorio, más dedicadas a recitar sus “mantras”, que de aplicar la vieja idea de combinar el análisis certero con el ejercicio activo del trabajo de topo para la transformación social. Para que quede claro, creo que si Izquierda Unida aún quiere ser útil tiene que combinar la búsqueda de respuestas que permitan su supervivencia organizada a corto plazo, con el desarrollo de un proceso a largo plazo (pero sin tregua) que favorezca la creación de instituciones y mecanismos adecuados para la producción de alternativas sociales en el plano de las ideas y la acción social."

 
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