Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

26 septiembre 2008

27 de septiembre de 1975: LA HISTORIA DE GARBANCITO

"Desde pequeño y él siempre fue pequeño, acumuló resentimiento y mala leche. Fue policía; policía, delator y torturador. Español, nacido en Madrid, patriota…
Se llamó Roberto Conesa; se hizo poli en 1938: ya saben, guerra civil y todo el resto. De adolescente y jovencito trabajó en una tienda de comestibles, en el barrio de Delicias (Embajadores, calle Ferrocarril, Ramírez de Prado, curritos de la Stándard,…) Un barrio de rojos: CNT, PCE, socialistas de los de entonces, abundantes republicanos,… Y él, dependiente sirviendo legumbres, bajito, feo,… las chicas no le tomaban en serio… ya saben lo mal que sienta eso… La hija de los propietarios de la tienda era hermosa y despertó sus afanes; claro que tenía novio y no tardó en casarse. Los chavales y chavalas del bario le llamaban el Orejas, por motivos obvios, o el Garbanzo, por su oficio. Oficio que cambió por el de policía, como acabamos de señalar.
Cuando acaba la guerra, le vemos, visto y no visto, al servicio del nuevo régimen fascista. Y como el deber es el deber, lo primero que hace es denunciar a todos aquellos jóvenes rojos que conoce del barrio. Esto le dio muy pronto cierto empaque entre sus congéneres; además, se prestaba con entusiasmo a las labores de apalear y torturar. Fue el comienzo de una brillante carrera al servicio de no menos brillantes señores. Hasta estuvo involucrado en las detenciones de las “Trece Rosas”, ¿infiltración, delación…? Entre las personas a las que denunció estaba aquél “competidor” que se había casado con la chica de sus sueños. Todo se resolvió en un discreto fusilamiento, ¡que cosas!
Después, Robertito, como le llamaban sus íntimos de la Brigada Político Social, (o “señor Conesa”, como le denominó respetuosamente “El País” de la transición, quizás para alentar los cambios democráticos) puso en marcha sus más refinadas dotes de persuasión y convenció a la chica de que se casase con él. Su apasionada declaración de amor consistió en la promesa eterna de que, si no le aceptaba, denunciaría a sus padres. Un matrimonio ejemplar y feliz como pueden ver que, desgraciadamente, no tuvo descendencia… ¿por qué sería?
Pero las mujeres de los policías de la BPS son tan cotillas como cualesquiera otras u otros y la de uno de los compañeros de nuestro Garbancito contó el singular romance a otra y ésta a otra… y así, en aquéllos oscurísimos años cuarenta, en el barrio de Delicias no fueron pocos y, sobre todo, no fueron pocas quienes lo supieron. Hasta Kevin Vázquez se enteró en uno de sus trabajos de campo.
Conesa no sólo fue uno de los policías más destacados del fascismo, sino que también lo fue, hasta su muerte, de la Monarquía.
Fue él también, al frente de Brigada Central, cuando vivía en la Colonia del Manzanares, quien interrogó y torturó a los detenidos en el verano de 1975 y uno de los que preparó las acusaciones contra los miembros del FRAP, que fueron posteriormente fusilados tras una esperpéntico y siniestro Consejo de Guerra Sumarísimo en el que la fiscalía militar demostró su absoluta incapacidad para probar las acusaciones que la Brigada Política había formulado contra los detenidos.
Pese a no haber aportado ni una sola prueba, obsérvese que el lamentable individuo (el fiscal) ni siquiera pudo aportar una pistola que, según él y la policía, se había encontrado en manos de uno de los acusados. La tal pistola, evidentemente, nunca existió y el fiscal no pudo, consecuentemente, aportarla al Consejo de Guerra Sumarísimo.
Quizás Garbancito, si se le hubiese nombrado fiscal, habría aportado, de los despachos de su Brigada, alguna pistolita para el caso. Quizás no se le reconocieron por completo sus méritos."

en MEAR FUERA DEL TIESTO, EL BLOG DE KEVIN VÁZQUEZ.

17 septiembre 2008

"Nosotros, los asesinos", de Eduardo de Guzmán.



Testimonio directo de unos de los mayores periodistas del pasado siglo, sobre su reclusión en la cárceles franquistas, condenado a muerte y luego indultado. Torturas, vejaciones, hambre, piojos, sarna, enfermedades... Las peores aberraciones del sadismo de los vencedores, escritas con maestría y veracidad por un hombre que antepuso siempre la verdad y la justicia al resentimiento y al odio.

Un libro irreemplazable para quienes quieren conocer la verdad de lo que fue la brutal represión franquista después de la guerra, contra aquellos que cometieron la indisciplina de no pensar como los vencedores.
Ediciones Vosa

C/ Cacereños 54 local 4 28021 Madrid

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PRESENTACIÓN DE "NOSOTROS LOS ASESINOS" en

Librería Malatesta

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(Metro Tirso del Molina)
el 24 de Octubre, a las 19:30 hs
Invitamos a quien quiera acompañarnos


Entrevista en RÁDIO KLARA a Manuel Balnco Chivite, sobre Eduardo de Guzmán.

12 septiembre 2008

IZQUIERDA UNIDA ABIERTA

MANIFIESTO

POR UN PROCESO CONSTITUYENTE

PARA UNA IZQUIERDA UNIDA

ABIERTA

Reconocer donde estamos para mirar al futuro con optimismo El pésimo resultado electoral obtenido por Izquierda Unida en las pasadas elecciones legislativas, exige de nosotros y nosotras una reflexión profunda sobre la situación de nuestro proyecto y sobre

sus oportunidades en un nuevo contexto social y político. Estamos convencidos de que las razones de nuestro fracaso son profundas pero creemos también que hay razones de “etapa política” para explicar una parte de los resultados.

Comenzando por estos últimos aspectos, y en primer lugar, la dinámica bipartidista y el efecto acumulado del sistema electoral ha consolidado la tendencia al voto útil y ha convertido, en términos de representación, un mal resultado (un descenso del 20 por ciento de los votos) en un

desastre sin paliativos (un solo diputado propio en el parlamento).

En segundo lugar, la atonía de la movilización social de izquierdas, esto es, la práctica ausencia

de movilización social de izquierdas significativa frente a la gestión de Zapatero es un factor que

genera dificultades adicionales en nuestra capacidad de representación política.

En tercer lugar, hemos de citar factores internos indiscutibles como la falta de tensión organizativa

o los conflictos internos y también otros más sujetos a controversia como los aciertos o

desaciertos en nuestra acción política desde la celebración de nuestra última Asamblea Federal.

Sin embargo, profundizar exclusivamente en estos elementos de análisis nos conduciría a no

captar la auténtica dimensión de nuestra pérdida de influencia y, por tanto, a aplicar remedios

erróneos o insuficientes para superarla.


LAS CUESTIONES DE FONDO

La reconstrucción de nuestro espacio político exige de nosotros y nosotras radicalidad en la

interpretación y la propuesta. Y como decía el viejo Marx ser radical e ir a la raíz de las cosas.

En primer lugar, hemos de reconocer que conocemos mal nuestra sociedad y sus

demandas y no hemos sacado conclusiones adecuadas de los cambios estructurales que han

ocurrido en España en los últimos diez años. Nuestro esfuerzo de adaptación a las nuevas

circunstancias ha sido excesivamente pasivo y no nos ha servido para cambiar al nivel que los

tiempos exigían.

Hemos subvalorado el efecto cultural de los cambios sociales y económicos producidos en los

últimos 20 años y, especialmente, los que tienen que ver con el proceso de modernización en

España. Reconozcamos que no conocemos bien nuestro país, que los sujetos sociales respecto a

los que nos hemos referenciado han cambiado y que la socialización de las nuevas generaciones

se produce en un espacio despolitizado y privatizado. En estas condiciones nuestra opción política

sufre especialmente.

En segundo lugar hemos sido excesivamente temorosos a la hora de hacer el esfuerzo de

cambio y modernización que exigían las condiciones que sí conocíamos. La evidencia desde

1996 reconocía que el tipo de electorado propio de IU era un/a joven, urbano, con formación

media/alta y transversal en términos sociales y culturales. Y sin embargo eso no nos ha llevado a

protagonizar con decisión procesos de renovación en la representación orgánica o institucional.

No nos ha animado a modernizar nuestros lenguajes, a cambiar nuestra representación pública, a

facilitar una vida interna amable con generaciones que se socializaban por vez primera en la

política.

Hemos dicho mucho y hecho poco en relación con la feminización de nuestra organización.

Habiendo sido abanderados de la igualdad, observamos que seguimos siendo una organización

donde la representación pública y orgánica de las mujeres está claramente por debajo de lo

imprescindible. Estas dos cuestines: la renovación generacional y la feminización de nuestra

política no eran cuestiones menores y el resultado es que los jóvenes y las mujeres han dejado de

percibirnos como una fuerza joven y de cambio.

En tercer lugar, este período de diez años ha mostrado las dificultades de la movilización

social de la izquierda y su articulación política. Aún no hemos ofrecido una buena explicación

a una pregunta inquietante: ¿Por qué el período más importante de movilización social en nuestro

país (justo antes de derrota del PP en las elecciones de 2004) se saldó, sin embargo, con un

ligerísimo incremento de la densidad organizativa y afiliativa de la izquierda social y política? ¿Por

qué no se tradujo en activismo regular el compromiso de miles de jóvenes en las movilizaciones

contra la guerra de Irak, contra la LOU etc? Obviamente, porque han cambiado sustancialmente

las condiciones de la movilización y su relación con la representación política. Pero esto no explica

suficientemente las cosas y sin esa explicación de fondo reconozcamos que tenemos un problema

a medio y largo plazo.

En cuarto lugar, arrastramos un problema que debe ser, en primera instancia, correctamente

identificado para generar, después, una estrategia de medio y largo plazo. Se trata de nuestra

relación con el PSOE. Resulta casi inevitable ya, dedicar en nuestros órganos de dirección casi

tanto tiempo a hablar del PSOE como a hablar de nosotros/as mismos/as. Una parte de la

organización es incapaz de sustraerse a ubicarse políticamente y reconocerse identitariamente

solo en relación con los movimientos, cambios y propuestas del PSOE. Esta lógica de

subordinación ha producido graves problemas de posicionamiento en momentos anteriores y hace

difícil construir una identidad propia.

No es problema de perfil es problema de identidad. Y pensamos que IU arrastra un problema de

identidad, esto es, de poder ser explicado en términos de lo que Izquierda Unida es, no de lo que

propone o representa. No hay ninguna duda de que IU está situada en la izquierda política y

claramente a la izquierda del PSOE. Ahora bien, es menos evidente lo que IU es y las viejas

formulaciones fundacionales han agotado ya sus capacidades de caracterizarnos.

Parece evidente, por otra parte, que hay movimientos de fondo que son adversos a nuestro

proyecto y que explican que la izquierda alternativa se encuentre en retroceso, salvo excepciones,

dentro del contexto europeo.

Las recientes elecciones italianas son muy elocuentes pero, desgraciadamente, no constituyen un

caso aislado.

En quinto lugar, no ha sido fácil y no hemos sabido construir una agenda propia y,

probablemente, nos hemos insertado deficientemente en la agenda que los otros

construían. El conflicto en torno al eje nacional que ha confrontado a nacionalistas españoles y

nacionalistas sin estado nos ha dificultado para construir un perfil propio y singular. Nuestra opción

federal, nuestro compromiso por una España plurinacional, debería haber planteado con más

determinación la defensa de un país plural con la búsqueda de lo común. Nos ha faltado

seguridad para articular un discurso con capacidad de ubicarse en el espacio entre la

confrontación de diferentes nacionalismos. Muy a menudo nos hemos visto atrapados en una

tenaza que ha ahogado nuestra voz propia.

Por último, la gestión de la pluralidad en IU está siendo un asunto enormemente complejo y

difícil. Si por un lado podemos reivindicar nuestra condición democrática en relación con el resto

de partidos (parlamentarios al menos), por otro, la percepción de una bronca inacabable en IU nos

ha perjudicado seriamente. Está justificado el desacuerdo, es razonable la expresión de

desavenencias, pero resulta simplemente carente de crédito una organización que solo transmite

tensiones internas, que dedica una parte sustancial de su tiempo a buscar el enemigo interno;

donde una parte de la organización presupone en los otros la traición y alienta comportamientos

desleales. Una buena parte de nuestras energías y nuestro crédito se han ido por el agujero del

conflicto interno y solventar esto será esencial para recuperar crédito y la confianza de nuestra

base social.


mas en http://xixon.izquierdaxunida.co/Manifiesto_para_una_IU_ABIERTA.pdf

 
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