Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

27 abril 2009

Progresismo y reacción en la novela negra

Manuel Blanco Chivite es periodista y editor.

Ha publicado en muy diversas revistas y periódicos: Interviú, Primera Plana, Egin, en el desaparecido diario de Bilbao La Gaceta del Norte, donde hizo crítica de novela negra, Diario 16, ¿Qué leer?, La República de las Letras, revista de la Asociación Colegial de Escritores (ACE), a la cual pertenece desde 1992, ...

Ha participado varios años en la Semana Negra de Gijón y en Las Jornadas Internacionales de Novela Policíaca de Vitoria, todo ello en los noventa.

Ha dado varias conferencias sobre novela de kiosko en Barcelona y Madrid.
En Avilés, en diciembre de 2006 dio una conferencia sobre "Lenguaje de germanía y novela negra", texto que se acaba de publicar, mayo 2007, en un libro colectivo.

Publicaciones del género:
De matar y de morir (relatos, 1989, en la Primitiva Casa Baroja, de San Sebastián)
Operación Mendi (novela, 1991,en Txalaparta)
Ciudad sangrienta (relatos, 1992, en de la Torre)
Los comunicados del lobo (novela, 1994, ed. VOSA, Madrid)
Biasteri tango (novela corta, en VOSA, 1995).

En 1992 publicó la primera biografía de Manuel Vázquez Montalbán, en Ediciones Grupo Libro.
Y en 1997 Carvalho, biografía de un detective de ficción, prologada por Andreu Martin.
En 2002, Se presenta el detective Bus (novela corta, en Interviú).

Manuel Blanco Chivite nos facilita una bibliografía selecciónada por él mismo, centrada en los escritores menos conocidos o menos editados:

La Antología de Black Mask magazine realizada y prologada por Herbert Ruhm (imprescindible para los buenos aficionados); La publicó Bruguera en su colección de bolsillo Misterio colección naranja, con el título de Detective Privado en 1981, creo que no hay otra edición.

Las tres grandes de las historias de gangsters (crook story):
El pequeño Cesar de W.R. Burnett, hay varias ediciones (Noguer, ...)
Un hombre llamado Louis Beretti de Donald Henderson Cark, en Club del Misterio, de Bruguera, 1984 y
Scarface de Armitage Trail, no editada en España, hay edición en Argentina no muy bien traducida, inencontrable (una joyita de mi biblioteca).

El ala izquierda de la época dorada del Hard Boiled:
Horace McCoy:
¿Acaso no matan a los caballos? (varias ediciones), Di adios al mañana (Bruguera novela negra) Los sudarios no tienen bolsillos ( La cúa de palla y Júcar)

Jim Thompson:
1280 almas, El asesino dentro de mi, En bruto, Ciudad violenta (Brugera, ediciones B, Plaza Janés, ...), Aquí y ahora autobiográfica, como En Bruto, narra su vida como sindicalista.

David Goodis:
Viernes 13 (novela Negra, Bruguera).
Disparen sobre el pianista (En ed. Destrino, Trufaut la llevó al cine) y varias en Versaal (Rateros, muy recomendable) y en ediciones B.

Don Tracy: muy poco traducido. En colección Black de Plaza Janés hay dos.

Chester Himes: más conocido. Para iniciarse: Algodón en Harlem, Por amor a Imabelle, Un ciego con una pistola, ...

Ross MacDonald: también más conocido (están en Alianza bolsillo)

Edward Andeson: Son ladrones como nosotros, en Black.

Autores de los ochenta:
Donald Westlake (en Júcar descatalogados, en Bruguera,...).
Elmor Leonard: las mejores las primeras de él, en Versaal (Jugar duro).
Ellroy y W. Mosley están más de moda ahora.

Mujeres:
La conocida Patricia Highmith y Sara Paretsky.

Los fundadores de la línea de "derecha":
Peter Cheyney: muy traducido en España durante los primeros años sesenta en G. P. policíaca. La primera de él, sin embargo, sólo se editó en Argentina Estehombre es peligroso siginicativa de su talante, Noche de cumpleaños (ediciones diferentes en Plaza).

James Hadley Chase: muchas ediciones y de todo tipo (incluido en Aguilar): El secuestro de la señorita Blandish estableció su forma de hacer.
Mickey Spillane: se tradujo por primera vez en G. P. (Plaza Janés) colección Alcotán. Aparecieron bastantes. De las más interesantes: La larga espera, Mi pistola es veloz, pero su Yo el jurado no salió hasta más tarde, creo que en Bruguera, es su canon y su catecismo.

En Francia, en su tradición propia, un autor de talante anarquista muy interesante: Leo Malet, en ediciones B El puente de Tolbiac y anteriormente El bulevar del esqueleto en Plaza. No creo que haya más traducidas.

En historias de gangsters, imprescindibles: Albert Simonin (Cuidado con la plata) y Auguste Le Breton (Rififí), la auténtica escuela francesa.

Los tres grandes (podrían añadirse otros) de la izquierda post-68 en Francia, asimilada ya la influencia norteamericana de Hammett:
Jean Patrick Manchette: El asunto N`Gustro (sobre el caso Ben Barka),
Nada (de lo mejor), Cuerpo a tierra, ...
Jean F. Villar: Bastilla tango (Júcar)
Didier Daenick: Asesinatos archivados, fundamental (Júcar)


http://www.sabadosnegros.org

CONVOCATORIA: 1u de Mayu -12 h - Plaza'l Humedal (Xixón)



Nos quitan el presente y nos niegan el futuro

Comunicado del SP de CGT: "Más paro y menos pensiones"

El 24 de abril se han conocido los datos oficiales de la EPA situando el paro exactamente donde hace unos días denunciábamos desde la CGT, siendo el total de parados 4.010.700, lo que representa el 17,36 % de la población activa. Se han destruido 802.000 puestos de trabajo en los últimos 3 meses. Ya hay más de 1 millón de hogares que tienen a todos sus miembros sin trabajo.

Domingo 26 de abril de 2009

En paralelo asistimos a una nueva ofensiva de economistas, presidentes de bancos y cajas, plumillas del capital y gobernadores de instituciones oficiales que vuelven a la carga contra el eslabón más débil del sistema, los trabajadores y trabajadoras, reclamando nuevas reformas laborales, de la Seguridad Social y de las pensiones que se nos venden como recetas indispensables para salir de la crisis y para el mantenimiento del sistema público de pensiones.

El gobernador del Banco de España, en su línea habitual de vocero neoliberal, reclama de nuevo libertad absoluta para llevar a cabo estas reformas estructurales, amenazando con la insostenibilidad del sistema, para obligar a los trabajadores y trabajadoras a aumentar los años de cotización necesarios para poder cobrar una pensión pública. Además se hace eco de las recomendaciones del FMI en torno a la necesidad de moderar los salarios de los trabajadores, que no el suyo propio, para reducir costes empresariales.

Por su parte, y aunque formalmente el Gobierno rechaza estas medidas, en la práctica estudia computar toda la vida laboral para obtener la media del cobro de la pensión, ponderando también la esperanza de vida del receptor de la pensión y limitando aún más el importe de dichas pensiones para reducirlas.

La realización de estas reformas suponen la misma receta que se lleva implantando en los últimos treinta años y que nos han conducido al desastre social que representa en este país el despido libre y cuasi gratuito, además de profundizar en la cultura del pelotazo empresarial, la irresponsabilidad social con los territorios y sociedades que explotan estos empresarios y el ansia insaciable de obtención de beneficios, todos ellos “posos” que forman parte del fondo real de la actual crisis capitalista.

En tiempos en los que la destrucción de empleo es imparable, con más de 4 millones de parados y con visos de seguir creciendo, plantear trabajar más años en vez de repartir el trabajo existente, plantear reducciones en la cuantía de las pensiones en vez de garantizar un sistema sostenible aumentando la carga impositiva a las empresas y plantear potenciar el ladrillo y el turismo en vez de crear un nuevo modelo productivo basado en la I + D + i y en la sostenibilidad del entorno, es no querer entender la realidad social, laboral y económica de la que se les supone responsables a todas estas gentes que están hipotecando aún más nuestra vida y nuestro futuro.

Exigimos un cambio social y económico radical que suponga la sustitución de las culturas capitalistas impuestas por los poderosos por una cultura de la vida y sus necesidades, repartiendo el trabajo y la riqueza para trabajar todos, exigiendo responsabilidades a aquellos que se han enriquecido explotando los recursos naturales de los territorios y sus sociedades y asegurar la protección social suficiente a todas las personas que vivimos en el estado español.

Pero estos cambios no llegarán solos: es absolutamente necesario que sean los trabajadores y trabajadoras de este país el motor, los actores y promotores de este cambio echándose a las calles para acabar de una vez por todas con sus crisis, que pagamos siempre los mismos y las mismas. El paro y la precariedad no se pueden combatir con las mismas políticas que lo han generado.

¡POR LA SOSTENIBILIDAD DE NUESTRAS PENSIONES!

¡¡POR EL REPARTO DEL TRABAJO PARA TRABAJAR TODOS Y TODAS!!

HACIA LA HUELGA GENERAL

17 abril 2009

Cuaderno de crisis/ 5

Albert Recio

Riesgo socializado

El nuevo plan Obama constituye la enésima aportación de capital público al mercado financiero. Es en parte una muestra del fracaso de anteriores planes de rescate a los bancos en los que ya se han gastado más de 335.000 millones de dólares. Ahora se trata de generar un mercado allí donde no existe o, mejor, de hacer que activos que ahora sólo se aceptarían de regalo acaben teniendo un precio positivo. La idea consiste, primero, en generar un fondo de activos tóxicos y, después, ofrecerlo a subasta a inversores privados que los podrán adquirir con créditos asegurados por el propio Gobierno. Si al final los activos no tienen valor, el estado carga con el coste. Si por el contrario los activos resultan menos tóxicos de lo esperado, los inversores devuelven el crédito y se quedan con las ganancias. Esto sí es una red de seguridad para ricos.

El diseño de esta política se basa en la presuposición (bastante más realista que los modelos escolares de competencia perfecta) que los agentes del mercado tienen información imperfecta y que toman decisiones basándose en datos no necesariamente los reales. En este caso se supone que la falta de información fidedigna sobre el valor de estos activos retrae a los potenciales inversores. Éstos pueden temer que el valor real sea cero y no están dispuestos a correr el riesgo de perder toda la inversión. El aseguramiento rompe esta limitación al trasladar el riesgo al Estado: comprando sólo pueden ganar. Se generan incentivos positivos y la compra de estos activos ayuda a limpiar los balances bancarios. Si la cosa sale bien, esos inversores harán un buen negocio sin riesgo, los bancos mejorarán su situación financiera sin coste para sus propietarios y el sector público recuperará el coste con la devolución de los créditos. Si sale mal, serán las cuentas públicas las que correrán con todos los costes de la operación, los inversores privados no tendrán que asumir costes y la banca en todo caso queda librada de esta carga financiera. En resumen, todo el riesgo para las cuentas públicas.

Esta transmisión del riesgo del sector privado al público, especialmente en cuestiones financieras, ha sido una constante del periodo neoliberal. De hecho toda la historia de la deuda externa es una historia de este tipo. En muchos países en desarrollo se impuso a los gobiernos locales que se hicieran cargo de la deuda privada. Y aún allí donde la deuda era pública toda la negociación iba encaminada a garantizar la recuperación de todo el dinero (con intereses) de los acreedores. Una situación completamente diferente de las suspensiones de pagos mercantiles, donde la empresa con problemas financieros obtiene una rebaja sustancial de sus deudas (el riesgo se reparte entre acreedores y deudores). Lo que antes se consideraba una expresión del imperialismo dominante en las relaciones entre países ahora se advierte como un rasgo más sistémico del capitalismo neoliberal. La sistemática traslación del riesgo financiero al sector público apelando a las urgencias de las situaciones de emergencia y al doble tabú de que hay que impedir a toda costa la quiebra bancaria y de que es inadecuada la nacionalización de la banca (al menos como modelo estable: otra cosa son las nacionalizaciones de emergencia como las que se están dando a diario). Al menos, tenemos razones suficientes para erradicar el argumento de que el origen de los beneficios es el riesgo, especialmente en el caso del riesgo financiero.

La inequidad es flagrante cuando se compara la protección enorme de estos intereses financieros con la que están corriendo las pensiones privadas a las que se ha forzado a participar a buena parte de las clases medias asalariadas. Después de años de propaganda masiva y de políticas fiscales en pro de los planes de pensiones privados, después de años de escuchar la quiebra segura de los sistemas de pensiones públicas de reparto, la Unión Europea acaba de reconocer que lo que realmente está en peligro son los planes privados. Ya hay mucha gente cuyo banco le ha informado de una caída sustancial del valor de su plan de pensiones, como resultado del carácter especulativo de una gestora que prometía alta rentabilidad. Y es que si alguien actúa con información deficiente en el mercado es sin duda el “inversor” de un plan de pensiones privado. Lo que nos da nuevas razones para defender los sistemas de reparto, que no sólo son más seguros sino que son relativamente fáciles de adaptar por medio de decisiones políticas relativamente sencillas.

Esta traslación de riesgo al sector público tiene dos efectos netos evidentes. A corto plazo, aumenta el endeudamiento público, lo que puede ir en detrimento de otras fórmulas de endeudamiento más capaces de generar empleo, o incluso puede justificar políticas de recorte del gasto público similares a las de muchos países en desarrollo. A largo plazo, este endeudamiento se convierte en una obligación de pago del conjunto de la ciudadanía hacia los tenedores de títulos de la deuda. Es bastante posible que estos tenedores acaben siendo los mismos bancos que han recibido ayudas: en tiempos de gran incertidumbre siempre parecerá más segura la inversión en títulos de Estados solventes que el riesgo de un crédito privado. El plan de salvamento que libera a los bancos de sus productos tóxicos es, al mismo tiempo, una vía de servidumbre permanente de la ciudadanía respecto al sector financiero. No sólo les libera de sus responsabilidades pasadas, les concede ingresos garantizados para el futuro. Como señala acertadamente Michel Hudson en la última entrega de Sin permiso (“El verdadero escándalo de AIG”) el tema de los pagos millonarios a los altos directivos de la aseguradora es sólo el chocolate del loro de una transferencia escandalosa de rentas a un sector financiero depredador.

En este sentido el plan Obama es ciertamente peculiar. A diferencia de la mayoría de países donde la intervención corre a cargo bien del erario público directamente o en forma de avales públicos, bien de los fondos de garantía establecidos por el sector público desde hace años (como el Fondo de Garantía de Depósitos español), en el caso de Estados Unidos gran parte del dinero sale de la emisión de dólares por parte de la Reserva Federal. Para cualquier otro país esto puede ser imposible, pues nadie acepta divisas de países que están emitiendo dinero a lo loco. Para EE.UU., en cambio, el hecho de que el dólar sea la moneda internacional y que todo el mundo este dispuesto a aceptar dólares estadounidenses, le concede un privilegio que le dota de una importante capacidad de extender el riesgo hacia los tenedores de dólares del exterior (mayoritariamente los países del Este asiático). A corto plazo incluso es posible que esta emisión masiva se traduzca en una caída del tipo de cambio del dólar respecto a otras monedas que actúe de facto como una política proteccionista estadounidense. El imperio americano está tocado pero tiene aún muchos mecanismos de sostén. Especialmente si se compara con una Europa dominada por una ortodoxia monetarista y una incapacidad de acción colectiva que ya está generando una situación de verdadero drama. Especialmente es su desgraciada “frontera” oriental, la de aquellos países que en pocos años han pasado del despotismo burocrático al despotismo del mercado neoliberal.

Si queremos evitar que la factura que nos pasan los ricos acabe por ahogarnos es necesario más que nunca generar voces, propuestas y movilizaciones serias que, cuando menos, generen un reparto más justo del riesgo.

Seat Como símbolo

Durante unos días el gran tema mediático de la crisis ha sido el referéndum de los trabajadores de Seat. Se apelaba a la responsabilidad sindical como un paso necesario para salir de la crisis. Y ya se sabe que lo que los media defienden como responsabilidad suele ser siempre la aceptación de rebajas salariales o peores condiciones salariales. Una responsabilidad que casi nunca se pide a los gestores de las grandes empresas privadas, a las que nunca se las valora por su capacidad de generar buenas condiciones de vida entre sus empleados.

Tal como se ha planteado la situación, parecía que la suerte de Seat, y con ella la de buena parte de la industria auxiliar que se mueve a su alrededor, dependía de que los trabajadores aceptaran el enésimo apretón de cinturón. Algo que resulta curioso si nos atenemos a la información sobre costes totales y laborales que manejan los delegados de CC.OO. y sobre las que baso esta nota. De acuerdo con esa información, el coste medio de un empleado en Seat es un 11,3% más bajo que el del conjunto del grupo Volskswagen, y sólo un 6% mas elevado que el de su fábrica “barata” Skoda. Cuando se contemplan los costes salariales unitarios (salarios por unidad de producto) la valoración es aún más favorable a Seat, ya que representan solo un 8,3% del coste del vehículo, frente al 12,5% del conjunto de Volkswagen y el 12,8% de Skoda (aunque los salarios son inferiores, como vende vehículos más baratos la repercusión de los salarios es mayor). Es cierto que en una industria con tantos procesos externalizados como la del automóvil los costes pueden fluctuar, pero no parece que a la luz de estos datos se pueda imputar a los costes salariales la responsabilidad de los problemas de Seat. Ni tampoco resulta evidente que el ahorro salarial aceptado por los trabajadores explique un cambio sustancial de costes. El ahorro que se obtiene con esta concesión salarial (unos 3 millones de Euros anuales) sería fácilmente alcanzable, y socialmente más soportable, con una rebaja en los bonus que reciben los altos directivos. Pero éste es siempre un tema intocable.

Ni la nueva concesión laboral ni las ayudas que está movilizando el sector público en la nueva apuesta por el Q3 garantizan el futuro de Seat y su industria auxiliar. De hecho la historia de la empresa ha estado sujeta en los últimos veinte años a los intereses de Volkswagen, primando no sólo consideraciones financieras sino también intereses de empleo en Alemania: cambios de la gama de modelos, de las líneas de comercialización han sido la otra cara de la presión por la flexibilidad, los recortes de salarios y las ayudas públicas. Y no parece que de ello hayan aprendido nada ni los responsables nacionales y autonómicos de política industrial ni algunos dirigentes sindicales. Quizás porque el efecto simbólico que tiene aún Seat en el imaginario colectivo de nuestros líderes es tan grande que éstos siguen pensando que apostar a toda costa por el fabricante de coches es lo único sensato.

La batalla de Seat es un símbolo claro de nuestras respuestas colectivas. Es ante todo el primer combate de la crisis donde se ha planteado y ha triunfado la idea que hay que seguir por la vía de renunciar a derechos a cambio de que sigan viniendo las beneficiosas multinacionales. Después del robo financiero viene el nuevo chantaje. Es también un símbolo de la incapacidad de alterar, al menos a corto plazo, el modelo productivo. Cuando éste ha mostrado su caducidad, cuando hace años que los mismos sindicatos propugnaban un cambio de modelo productivo (con argumentos bien elaborados, como se puede comprobar con la lectura de los Cuadernos de Gaceta Sindical fácilmente accesibles en la web de Comisiones Obreras) llega la crisis y lo único que moviliza es la defensa de lo de siempre. Quizás porque no existe una verdadera propuesta alternativa y también porque lo inmediato, la destrucción masiva de empleo, impide la respuesta a largo plazo (no sólo en el caso del auto sino también en el de la construcción). Y, por último, representa un símbolo de cómo abordarán los medios de comunicación los grandes debates socio-económicos: silenciando las opiniones disidentes (como les ha ocurrido en este caso a los sindicalistas de CC.OO. y CGT, como sucede a diario con las fundamentadas opiniones de los antinucleares).

Más allá de una congelación salarial, Seat expresa la congelación de la propuesta crítica. Es también una enseñanza para tratar de buscar alternativas, y maneras de defenderlas, que impidan que la crisis del neoliberalismo sea en verdad un derribo sobre nuestras cabezas.

08 abril 2009

REPÚBLICA 2009 Actos en Asturias.

Sábado 11 / 20H.00’
Lugar: Pub Rockpública
Fiesta republicana, con pincheo y la actuación de Cellero (monologuista), Rafa Lorenzo (cantautor) y Los Osos (grupo rock).
Precio de la entrada-bono: 5 €

Martes 14 / 18H.30’
Lugar: Cementerio de El Sucu
Ofrenda floral

Martes 14 / 20H.00’
Lugar: de Plaza del Humedal a Plaza Mayor
Manifestación republicana

Miércoles 15 / 20H.00’
Lugar: Centro de Cultura Antiguo Instituto (Sala de Conferencias)
Presentación del libro “Memoria de la Tierra”

Sábado 18 / 21H.00’
Lugar: Llagar Cortina
“II Ventolera Republicana” (espicha de la Charanga Ventolín)
Precio de la espicha: 25 €

MANIFIESTO UNITARIO POR LA REPÚBLICA
(ASTURIAS 2009)
LA REPÚBLICA COMO ESTRATEGIA POLÍTICA, CULTURAL Y SOCIAL


La lucha por la República es y tiene que ser el punto de unión de todos los que pensamos y sentimos que hay otra forma de entender un nuevo proyecto para lo que es hoy el Estado español. Nuestras diferencias son eslabones de una cadena que tiene que hacernos trabajar en un frente único sin fisuras, sabiendo valorar la situación actual y buscando estrategias que nos encaminen hacia nuestra meta común.

Hoy somos protagonistas del fracaso del capitalismo , apoyado en un sistema agotado y dominado por una clase política profesionalizada y caciquil que con tal de conseguir votos se alejada profundamente de los ciudadanos. Un sistema incapaz de ofrecer alternativas.

En este contexto la III República en el estado Español no sólo es posible sino necesaria. Una República que consista en mucho más que un mero cambio en la jefatura del estado. Una República con republicanos, con ciudadanos que no se conformen con ir a votar cada cuatro años, que no se conformen con ir a remolque de lo que se le ofrece si no que reclamen un papel principal en una verdadera democracia participativa.

Una república que destierre los lastres y privilegios de la actual monarquía que no es fruto de la voluntad del pueblo si no del designio de un dictador y que signifique el final de un modelo de estado cada vez más corrupto mantenido por un entramado político y económico cortesano.

Una República sin trono y sin altar, que debe traer por fin un Estado Laico alejada de los dogmas religiosos, en la que los ciudadanos lo sean al margen de sus creencias. Una República solidaria y justa tanto para con sus ciudadanos como con los ajenos, alejada del cruel egoísmo neoliberal.

Las dificultades a la que nos enfrentamos son muchas. Por eso nos dirigimos a la ciudadanía para pedir que deposite su confianza en sí misma. Por eso recordamos a quienes ocupan el poder que sólo el pueblo español es dueño de su destino y libre para abrazar alternativas al sistema actual. La república, hoy más que nunca es y debe ser sinónimo de remedio y esperanza; de un sistema diferente que devuelva a nuestra vida pública la exigencia de honestidad y transparencia.

La reivindicación de la República va ligada a la denuncia del cruel Golpe de Estado de 1936 y de la dictadura posterior, al recuerdo de miles de asesinados y del terror que hasta hoy se mantiene en el espíritu de gran número de nuestros mayores, que siguen despertando en las noches más oscuras a la espera de que les vengan a buscar la Falange o la Guardia Civil.

Ante esto no puede haber “Leyes de Memoria” ni leyes de Amnistía, injustas e ilegales, como la que nos han impuesto. Lo que hay son Leyes Internacionales y crímenes de Lesa Humanidad. Queremos la declaración de ilegalidad del Régimen Fascista en España, la eliminación de todas sus Leyes y la condena de todos y cada uno de sus dirigentes. La investigación de patrimonios privados, denuncia de las empresas que utilizaron esclavos políticos, así como, los secuestros de niños/as a sus legítimos padres y familiares. Queremos que las víctimas del franquismo tengan los mismos derechos que cualquier ciudadano del Estado español.

Con la II República fuimos capaces de entender que la educación y la cultura son la espina dorsal de un pueblo, y que la ilusión por avanzar es algo que compartimos todos los trabajadores. Seguro que nos equivocamos en muchas cosas, pero la historia nos ha cargado las neuronas de madurez política que hoy tenemos que rentabilizar.

Nos lo piden nuestros héroes anónimos, aquellos que hoy siguen enterrados en fosas de barro y agua. Es a éstos, y por lo que ellos murieron, por lo que hoy todos reivindicamos la República.

No podemos pedir la República si olvidamos a los republicanos.

¡ Viva la República !


Charanga "Ventolín"
Corriente Sindical de Izquierda (CSI)
Colectivos de Jóvenes Comunistas (CJC)
Federación Asturiana Memoria y República (FAMYR)
Foro por la Memoria y la República de Avilés
Foro Pozo Fortuna
Izquierda Republicana de Asturias
Juventudes Comunistas en Asturias (JCA)
Lliberación
Plataforma Laica de Asturias
Partido Comunista de Asturias (PCA)
Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE)
Partido por la III República (p3r)
Sociedad Cultural Gijonesa
Ateneo Republicano de Asturias
Ateneo Obrero de Gijón

04 abril 2009

Manifestación Sábadu 18 d´Abril, pola absolución de los 14 de Cangues






COMIDA POR LA REPÚBLICA, MIERES 2009

La III República es una utopia realizable

Francisco Fernández Buey "La III República es una utopia realizable. ´La bandera tricolor se ve cada vez más; eso es una señal´"

A. Blanco

El Faro de Vigo 25 de Marzo de 2009


El pensador y catedrático de Filosofía Política de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, Francisco Fernández Buey, impartirá esta tarde una conferencia dentro del ciclo organizado por la asociación Amigos da República bajo el título “Republicanismo y Democracia” (A las 20.15 horas en el Auditorio do Areal). “¿La idea?, explicar por qué se vuelve hablar cada vez más sobre la República”, adelanta.

–¿En qué palpa usted el resurgimiento del republicanismo?

–En los jóvenes. Las generaciones posteriores al franquismo tienen una visión más positiva de la II República. No es que conozcan bien la historia, pero sí mucho mejor que antes.

–¿A qué cree que se debe ese interés?

–A la educación, sin duda, pero sobre todo a los historiadores de la Memoria Histórica. Entre los años 70 y 90 en la enseñanza en institutos y universidades había cierto ocultismo que se está depurando en los últimos años gracias a ellos. Percibo que cuando los jóvenes llegan a la universidad tienen más conocimiento de lo que pasó.

–Habla desde el punto de vista teórico... ¿y en la práctica?

–El republicanismo está resurgiendo desde el punto de vista teórico; todavía es sólo un movimiento universitario. La III República sería muy difícil a corto plazo. Es una utopía, pero no visto como algo irrealizable, sino como motor para llegar a ella. Que en las manifestaciones se vean cada vez más banderas tricolor es un síntoma claro, una señal de que algo está pasando.

–La crisis está instaurada ya en todos los ámbitos de la sociedad... ¿está jugando algún papel en este resurgir del republicanismo?

–Sin duda que está siendo un punto de inflexión que abre una fase histórica nueva. Hasta hace unos años había una gran euforia por el neoliberalismo, pero la crisis está provocando que los jóvenes piensen que hacen falta ideas nuevas.

–¿Cree que está la sociedad preparada para proponer un cambio de régimen?

–No, pero tampoco creo que sea el momento. El republicanismo está en una fase de recuperación teórica; uno de los fracasos de la II República fue el exceso anticlerical que todavía está metido en la cabeza de mucha gente, por ejemplo.

–¿Cuál sería su propuesta?

–Dentro de España hay muchas diferencias; incluso hay exceso de estudios en algunas comunidades que –y esta es mi impresión– provocan que no haya una idea más de conjunto entre los estudiantes. Con todo, este es un país multinacional, y esto no se puede olvidar; mi propuesta sería una República Federal.

 
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