Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

30 junio 2009

RESUMEN DE LA ASAMBLEA DEL 23 - 06 - 2009

"No es que sean importantes los asuntos
objeto de polémica:
lo importante es la rígida
firmeza en el error."(1)

La Asamblea de IU de Avilés, celebrada el día 23 de junio, ha zanjado el debate sobre
la continuidad o no del Pacto de Gobierno que mantenemos con el PSOE en el Ayuntamiento de Avilés. Después de meses de debates el Coordinador de Avilés, el compañero Fernando Díaz Rañón, ha sabido articular una mayoría, tanto en el Consejo Político, como en la Asamblea, que respalda su apuesta por el mantenimiento del pacto. En la votación del Consejo anterior a la Asamblea esa mayoría se estableció en 13 votos a favor, 7 abstenciones y un miembro del consejo que no voto. En la Asamblea el resultado fue 27 votos a favor de su propuesta, 2 votos en contra , 6 abstenciones y un asistente a la asamblea que no voto.
A partir de ese momento toda la organización respalda la continuidad del pacto municipal de IU y el PSOE en Avilés, restableciendo el buen clima de trabajo que debe presidir la vida interna de nuestra organización.
Para finalizar se informo que se participara en el Interceltico poniendo el Rincón Cubano, como una forma de conseguir la necesaria financiación para nuestra actividad política.

Se debe resaltar que todo este proceso ha fortalecido al compañero Fernando Díaz Rañón como coordinador de IU de Avilés, ya que ha logrado una adhesión a su persona, y a sus planteamientos, de no menos del 70% de la organización.

En la Asamblea muchas intervenciones giraron en torno a esta idea: "IU no sabe vender bien su acción de gobierno, y por lo tanto no rentabiliza electoralmente este trabajo." Los miembros del Consejo Político tenemos que darle vueltas a este asunto, con el fin de encontrar iniciativas políticas y organizativas que permitan romper la situación descrita por nuestros militantes.

Por ultimo un dato, en las dos ultimas asambleas de IU de Avilés, solo ha participado un 45% (aproximadamente) de los afiliados.

"Será mejor volver a casa
y empezar a pensar por nuestra cuenta."(1)

La banda sonora de esta entrada es del NIÑO GUSANO.



(1) Ángel González. Palabra sobre palabra. Seix Barral, 2008. Páginas 176, y 204.

29 junio 2009

Concretar el proceso de refundación y consolidar una “marca IU”

El coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, marcó ayer durante la reunión del Consejo Político Federal (CPF) –máximo órgano de dirección entre asambleas- las prioridades organizativas de esta formación para los próximos meses. Entre ellas, destacó avanzar de forma decidida hacia el proceso de refundación -cumpliendo con el mandato de la IX Asamblea Federal del pasado mes de noviembre- y al que se le ha puesto fecha de culminación en el primer semestre de 2010. A ello añadió “la necesidad de que se defina su identidad corporativa”, lo que denominó como ‘marca IU’, “con la que acotar los cuatro o cinco valores esenciales que nos definen de forma clara y diferenciada por las que la gente la conoce y nos distingue respecto a otras formaciones políticas”.
El Consejo Político aprobó el Informe Político presentado por el coordinador general por 55 votos a favor, 1 en contra y 2 abstenciones. Además, durante la reunión se trataron otros dos temas de carácter organizativo interno como son el nuevo
Reglamento de afiliación, cotización y censos, y la constitución de la Unidad de Afiliación y Recaudación (UAR). La votación de ambos temas tuvo el mismo resultado de 57 votos a favor, 0 en contra y 2 abstenciones.

17 junio 2009

Tierra Astur Poniente

Me llega un correo electrónico de mi viejo amigo Xose Nel que os reproduzco:

"Por fin, el buque enseña d'una nueva manera d'entender la hostelería de nueso llega
a Xixón: Tierra Astur. Poca xente sabe que detrás d'esti proyeutu ta bona parte del éxitu de la recuperación de les castres autóctones d'Asturies: col so apueste dende va años por ufiertar a los veceros productos d'aniciu dafechu asturianu, y cola calidá por bandera, César Junco y la so xente (cómo escaecer al gran Lluis Nel Estrada) tan abriendo una secha que yo nun duldo en calificala como histórica, con unos efeutos bultables mesmo nel empléu (direutu ya indireutu) que nes cifres de recuperación del nuesu sector agroalimentariu tradicional.


¡Vémonos perellí!


Xosé Nel Riesgo

16 junio 2009

Un grupo de padres trata de recuperar la federación «La Falla»

La asociación fue clave en la actividad escolar avilesina a principios de década

Juan C. GALÁN
En tiempos revueltos, la solidaridad repunta. Fue, precisamente, la unión para hacer frente a situaciones traumáticas el origen de la federación de padres y madres «La Falla». La amenaza de cierre del Instituto La Magdalena, en 2001, por parte de la Consejería de Educación, destapó la ira de los padres de alumnos del centro que decidieron asociarse para evitar la catástrofe. Y lo consiguieron. «La Falla» volvió a ejercer su fuerza en las movilizaciones en contra de la jornada continua en los centros escolares, en 2005. Y, de repente, la nada. La directiva del consorcio ingresó en una dinámica de pasividad que terminó por convertir a «La Falla» en un vegetal: con vida pero sin actividad.

Ahora, un grupo de padres, amparados por la Confederación Asturiana de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (COAPA), -asociación que opera en los centros de Avilés y Gijón-, se ha puesto entre ceja y ceja reactivar «La Falla». Hasta la fecha, los ideólogos de la iniciativa han conseguido incorporar al proyecto a las AMPA de los colegios Marcos del Torniello, Versalles y Llaranes, y de los institutos La Magdalena y Juan Antonio Suanzes. La intención de los padres y madres de alumnos es continuar en conversaciones con las AMPA del resto de colegios de la comarca -muchos de ellos integrados en la federación «Miguel Virgos»-, con el fin de consolidar una junta directiva para el comienzo del curso 2009-10.

La falta de participación, bien por desmotivación bien por falta de tiempo, de los padres en las actividades escolares de sus hijos ha provocado el intento de reactivación de «La Falla» después de tres años de inactividad. María Eugenia Mendoza, integrante del AMPA del Marcos del Torniello, es una de las madres que ha recogido el guante y ha decidido implicarse en la junta gestora. «Antes de que dejara de funcionar, veía que la federación era muy activa y colaboraba mucho con el colegio. Debemos recuperar esa dinámica porque la AMPA necesita un apoyo. Los padres no lo pueden hacer todo», comenta Mendoza.

Francisco Javier Amorín, que llegó a ser presidente de «La Falla», es otro de los promotores de este intento de recuperación de la federación. «Los padres, cuando sus hijos dejan el centro, dejan de colaborar con la AMPA. Eso frustra cualquier intento de estabilizar una federación de padres y madres. Nosotros pretendemos asegurar un trabajo continuo y echar una mano a las AMPA de los colegios en todo lo que necesiten», comenta Amorín, que se declara un firme defensor de la enseñanza pública.

14 junio 2009

Asociaciones de padres recuperan ´La Falla´

La histórica federación de madres y padres denominada La Falla , que ha jugado "importantísimos papeles en la vida de la comunidad escolar", resurge ahora tras "una etapa de pasividad organizativa", con el nombramiento de una Junta gestora, en la que estarán representados varios centros.

La gestora se encargará de organizar la asamblea que al inicio del próximo curso elegirá la nueva junta directiva, que se hará cargo de la etapa del movimiento asociativo en el 2010.

Los integrantes de esta iniciativa proponen "analizar y actualizar en esa próxima convocatoria el papel a desempeñar en los centros públicos" por estas entidades escolares, desde la reivindicación permanente para "mantener y mejorar el nivel educativo de los hijos en la escuela pública".

La Falla forma parte de Confederación Asturiana de Asociaciones de madres y padres de Alumnos (COAPA), junto con Fapas-Xixón y, próximamente, con la Federación de Castrillón. La recién nombrada junta gestora, hace "un llamamiento abierto y sincero a todas las asociaciones de la comarca para participar en la convocatoria de un debate imaginativo que preceda a la elección de la nueva dirección de La Falla ".

11 junio 2009

Una observación, y un ruego, sobre resultados electorales y adscripciones parlamentarias



La coalición electoral IU-ICV dejó un cabo suelto. ¿Cuál sería el destino parlamentario de los eurodiputados que fueran elegidos, si tal elección se producía efectivamente? Se hablaría de ello el día después.

Preguntado por Pascual Serrano sobre la coalición y la cuestión apuntada1, el actual coordinador general de Izquierda Unida señalaba sensatamente:

    Fue polémico el acuerdo con Iniciativa por Cataluña, muchos ciudadanos no comprenden que, una vez elegidos los representantes en una lista conjunta, se integren en grupos políticos diferentes en el Parlamento. ¿Cómo se explica eso si coincidían en un mismo programa electoral? ¿Puede volver a suceder? El acuerdo electoral con ICV para estas elecciones implica que los eurodiputados que salgan elegidos se integrarán en el mismo grupo parlamentario, es decir, en el Grupo de la Izquierda Unitaria Europea. Nos presentamos con el mismo programa y lo defenderemos desde el mismo grupo [el énfasis es mío]

La implicación de Caro Laya es aquí asunto deductivo, no está garantizada estrictamente por la letra del acuerdo.

El tema tiene su poso. En las anteriores elecciones europeas, como apunta el coordinador, el eurodiputado elegido en las filas de la coalición por parte de ICV, Raül Romeva, tardó 17 segundos y 15 décimas, record histórico donde las haya, en integrarse, feliz, alegre y confiado en Los Verdes europeos, un grupo parlamentario con políticas diferenciadas (no siempre desde luego, pero sí a veces en temas no insustantivos) respecto a la agrupación de la izquierda unitaria europea. Algunos votantes nos quedamos con la cara de boniato y mirando hacia el cielo con la sangre alterada. Fue mi caso por ejemplo. “Estafa” era una palabra que describía nuestras sensaciones.

En esta ocasión, si no ando muy extraviado, se dejó abierta la cuestión como decía para después de las elecciones. Si mi memoria ha acuñado bien esta moneda, la coaliación acordó que un grupo formado para la ocasión, sin poder precisar más por mi parte, discutiría y acordaría el destino de los eurodiputados elegidos. Si vuelvo a transitar por senderos de veracidad, ese destino debería ser el mismo para todos los parlamentarios elegidos en las listas de la coalición. La respuesta de Cayo Lara a Pascual Serrano corrobora mi conjetura.

Si esto es así, creo que cabe como ciudadano que ha apoyado públicamente la coalición y la ha votado pedir, con la cortesía necesaria, rogar si se prefiere, que las discusiones de ese grupo decisorio sean trasparentes, término y vindicación que suele citarse con agrado y acuerdo en nuestras filas, y que se informe a la ciudadanía que ha apoyado la coalición, y a toda ella en general, no sólo del resultado final del deseable acuerdo sino de la argumentación que lo sostiene. ¡Qué menos podemos pedir a estas alturas de la vida y de nuestra historia política! Si además, deseemos que sea así, se traza un dibujo más o menos fidedigno de posiciones y rectificaciones, sin ocultamientos interesados a la vieja usanza, la vindicación pública de democratización y participación en las instituciones a la que somos tan aficionados se corresponderá biunívocamente con los procedimientos usados en nuestra vida política interna. No parecería del todo consistente, no lo sería de hecho, que exigiéramos democracia política, social y económica y en nuestras propias filas reinase el oscurantismo y el poder caciquil y arbitrario de los elegidos envueltos en mantos de calculadas y esotéricas jugadas estratégicas.

Me permito añadir, complementariamente, algunos datos que probablemente ayuden a la reflexión sobre el peso que unos y otros hemos tenido en los resultados conseguidos.

La coalición obtuvo 643.136 votos en las elecciones de 2004 y ha obtenido, en las elecciones de 2009, 583.708. Se han perdido, si usamos un término algo equívoco, 59.428 votos, un 9% aproximadamente. Como Ezker Batua, la Izquierda Vasca, es una organización soberana y se presentaba en la misma coalición, es oportuno resaltar que en su caso han sido 16.340 los votos que han preferido otros destinatarios: de 29.461 se ha pasado a 13.121 votos.

En Catalunya, la coalición –no ICV, vale la pena insistir, sino la coalición ICV-EUiA- obtuvo en 2004 151.871 votos y ha obtenido en las recientes elecciones de 2009 119.089 votos. Se han conseguido, pues, 32.782 votos menos, una disminución del 21,4% (sumados a los no obtenidos por EB, se alcanzan los 49.122, de lo que se infiere que la coalición ha perdido, en el resto del Estado, 10.306 votos. No son pocos, desde luego, no permiten alegrías ni cánticos rojo-espirituales y sin duda deben ser tenidos muy en cuenta para darse cuenta de donde estamos, para no engañarse, principio básico y esencial de cualquier fuerza que aspire a un materialismo honesto, esto es, a tocar realidad en la medidas de las fuerzas de cada uno).

Los votos de ICV-EUiA, como es sabido -aunque algunos dirigentes de ICV suelen olvidarlo martes sí, miércoles también-, no son todos votos de ICV, sino que un porcentaje de ellos, que no puedo determinar exactamente, provienen de personas –mi caso por ejemplo- que votamos a EUiA pero que no votaríamos a ICV si ésta se presentara en solitario casi –remarco: casi- en ninguna circunstancia dado lo visto, oído o incluso lo sufrido, y sobre todo dado el total alejamiento de ICV de cualquier vértice, cara o arista que tenga que ver con el marxismo-comunismo transformador, tradición que suele ser vista por la dirección de la organización fraternal como temática oscuro-autoritaria del paleolítico inferior trasnochado, a cosa vieja, a temas asignificativos de gentes incorregibles y, por lo demás, feas y brutas normalmente. Poco fashion.

¿Qué porcentaje de ese resultado, qué porcentaje de los votos de ICV-EUiA son votos próximos a EUiA? No sabría señalarlo con rigor estadístico ni con pronóstico confiable, pero, siendo muy pesimista con nuestra fuerzas electorales, acaso pueda afirmarse razonablemente que, cuanto menos, unos 19.000 votos de esos 119.089 provienen de personas cercanas a EUiA, y aún más, próximas a IU y no siempre tan cercanas a EUiA (mi caso otra vez como ejemplo). De todo ello se infiere, que los votos propios-en sí de ICV han sido aproximadamente unos 100.000 (el 17% de los votos conseguidos por la coalición, algo menos de la quinta parte).

Al marco que acabo de describir habría que añadir alguna arista más: los votos en blanco, los votos nulos y la abstención política han crecido notablemente en Cataluña (también en el resto del Estado, pero que algo más en las tierras de Salvat Papasseit, Espriu y Martí i Pol). En el caso catalán, no hay que ser un lince ibérico para ello, una lectura bastante inmediata parece abonar la creencia que algunas personas no están dispuestas a apoyar una coalición, con importantes áreas de gobierno autonómico-nacionales, que actúa como actúa en sus propias competencias (Interior, por ejemplo) y en cuestiones decisivas para un eje esencial de las políticas sociales como la escandalosa, neoliberal y privatista ley de educación catalana (¡Qué hace una fuerza supuestamente transformadora como ICV-EUiA gobernando con un conseller neoliberal confeso como el señor Maragall teledirigido por un político de pragmatismo sin parangón como el señor Montilla! ¿Qué tiene ver eso con la izquierda?).

Puestos también a recordar, por aquello del cultivo de la memoria histórica, no habría que olvidar que la dirección de ICV actúa con guantes no siempre de seda, pero, desde luego, con puños y corazón de hierro cuando se trata de llegar a acuerdos y establecer listas electorales para las elecciones municipales o autonómicas-nacionales. La rojez, con tonos más o menos intensos como quería Espriu y cantaba Raimon, a pesar del permanente servilismo político del PCC, la organización política que dirige actualmente EUiA -que merecería seguramente más de quince tesis doctorales que estudiasen in fieri cómo las instituciones transforman, no son transformadas sino que, insisto, transforman, organizaciones con supuesta vocación revolucionaria-, suele ser trasterrada por la moderna, exquisita y siempre elegante dirección de ICV a las puertas inutilizadas de las conserjerías de institutos del extrarradio. Eso sí, todo ello con sonrisas profidén y gafas, trajes y vestidos muy modernos. Son fashion.

08 junio 2009

Cuaderno de crisis/7

Albert Recio

¿Cambio estructural?

I

Cambiar el modelo económico hace tiempo que forma parte de las ideas fuerza que circulan en el debate económico. Los mismos economistas críticos lo hemos argumentado, con puntos de vista diversos, en numerosas ocasiones. Y tampoco es difícil encontrar economistas del establishment que comparten esta opinión. Hasta cierto punto, el consenso no es difícil de alcanzar. Sólo los muy ciegos o muy dogmáticos (o los que simplemente efectuaban previsiones a base de extrapolar series numéricas) pueden ignorar los problemas estructurales de la economía española. Los que la crisis global ha dejado al descubierto: dependencia insostenible del binomio construcción- turismo, desequilibrio persistente de la balanza comercial (importamos más que exportamos en casi todo tipo de sectores, y hemos perdido cuota de mercado en aquellos en los que estábamos especializados), endeudamiento exterior persistente (en parte debido a lo anterior), mercado laboral con exceso de empleos temporales....

De aquí que predicar la necesidad del cambio no resulte ni original ni extraño. La intervención del presidente Zapatero, siempre tan dado a las afirmaciones pomposas, a confiar que sus palabras obrarán el cambio, anunciado que su nuevo plan significa el inicio del cambio de modelo responde simplemente a esta necesidad de situarse en la “ortodoxia” y en el consenso de lo, ahora sí, políticamente correcto. Otra cosa es que sus medidas signifiquen el cambio real o que el consenso real exista más allá de la percepción común sobre la imposibilidad de prolongar el tipo de desarrollo económico que ha dominado, al menos, la expansión de los quince años anteriores.

II

Hay muchas formas de evaluar el modelo. La más sencilla es la que emana del análisis de la especialización productiva. En este caso el énfasis se pone en la necesidad de cambiar el tipo de actividades predominantes. Esta es la idea subyacente en el equipo de Gobierno. También en buena parte de los dirigentes sindicales. Tenemos que pasar del ladrillo a los sectores emergentes. Tratar de ganar competitividad basándonos en la promoción de actividades con más valor añadido, demanda creciente, menor competencia (aunque gran parte de la teoría económica dominante, incluidos la mayoría de manuales, se basan en el supuesto de competencia perfecta, resulta evidente que las empresas reales tratan siempre de conquistar “nichos de mercado”, espacios relativamente protegidos donde se obtienen los buenos negocios) y oportunidad de crecimiento. A este cóctel se pueden añadir unas gotas de corrección medioambiental: la que supone que la economía ecológica es sobre todo una oportunidad para desarrollar nuevos mercados y seguir expandiendo el negocio. Por esto hasta un manifiesto que ha empezado a circular en defensa de los derechos laborales incluye en su título el oximoron del “crecimiento sostenible”. Si éste fuera todo el problema la nueva política económica debería orientarse a descubrir cuáles son los nuevos sectores de expansión y a promover su desarrollo mediante los instrumentos habituales de las políticas públicas: regulaciones, subvenciones, provisión de recursos formación, ayudas a la investigación, etc.

Esto es lo que pretende el nuevo plan del Gobierno con una coherencia más que dudosa. En primer lugar porque parece más un plan de ayuda a los sectores tradicionales que no de cambio de modelo. Especialmente cuando se observa que una de las medidas estrella, secundada automáticamente por la mayor parte de Comunidades Autónomas, es la subvención a la compra de coches. Una política que además supone una rectificación del anterior plan Vive que efectivamente limitaba las ayudas a los vehículos menos contaminantes. Ahora se amplia injustificadamente la gama de coches a subvencionar, en casos como Catalunya sin ni siquiera salvar la cara de una mínima racionalidad. Las sostenidas presiones de los constructores han tenido un éxito rotundo y una gran parte de fondos públicos volverán a dedicarse a lo de toda la vida, al desarrollo de un sector que genera empleo pero también enormes costes sociales, ecológicos y económicos (nuestro modelo de transporte es uno de los responsables del desequilibrio de la balanza comercial vía importaciones de petróleo y vehículos de alta gama).

Tampoco resulta convincente el compromiso de eliminar la desgravación fiscal a la compra de vivienda en 2011. Parece más un intento de animar el alicaído mercado (1,05 millones de viviendas sin vender), con el espantajo que dentro de 2 años comprar resultará más caro, que un cambio claro de modelo. No hay garantías de que en 2011 no vuelva cambiarse la opinión. Sobre todo pensando que la desgravación a la compra de vivienda es una buena baza electoral para un Partido Popular siempre favorable a la demagogia y a la defensa de los intereses de los sectores económicos tradicionales. De hecho, como argumenté hace tiempo, la mayor responsabilidad del Gobierno Zapatero fue el dar por bueno y prolongar el modelo económico que se configuró bajo los gobiernos de Aznar.

Eliminar las subvenciones a la compra ha formado parte de las recomendaciones que hace tiempo venían haciendo algunos importantes economistas neoclásicos. Sobre todo por su enorme confianza en la influencia decisiva de los precios relativos (y las subvenciones son una forma de abaratar relativamente el precio de un bien) y sus recelos a la intervención pública en los mercados. No está claro sin embargo que la desaforada expansión de la vivienda en propiedad tenga sólo que ver con la desgravación fiscal, hay otros muchos factores en juego: la inseguridad jurídica del alquiler generada por la liberalización de este mercado (espacios cortos de tenencia que en épocas de expansión han generado aumentos de precio), el carácter de la vivienda como patrimonio acumulable (y relativamente estable en el largo plazo), la ausencia de una verdadera política de vivienda pública. Sin contar, por el otro lado, las incertidumbres que el alquiler genera en los presuntos promotores de vivienda: mientras, en tiempos normales, la promoción para la venta permite el cierre del ciclo del capital en un plazo relativamente breve, el alquiler obliga al propietario a una gestión más trabajosa e incierta (ligada tanto al comportamiento de los inquilinos como especialmente a la necesidad, costosa, de mantenimiento del activo). La vivienda es siempre un tema complicado. Para el que el mercado tiene respuestas insuficientes. Y donde es dudoso que un mero cambio de incentivos genere cambios de calado. Cambiar de verdad el modelo exige políticas más ambiciosas en muchos frentes.

El tercer pilar es sin duda el más novedoso. La perspectiva de un plan de desarrollo sostenible generador de una nueva industria. La sostenibilidad obliga a cambiar buena parte de los bienes que usamos y producimos. Pero cambiar el tipo de bienes no significa automáticamente sostenibilidad. Avanzar sobre la sostenibilidad implica a la vez cambios en los modelos y niveles de consumo (y de presión sobre el medio), en las formas de organizar la vida cotidiana, en el tipo de tecnología a emplear. Implica en muchos casos reducir y no ampliar la actividad productiva (aunque el proceso es menos lineal de lo que presuponen algunos defensores del decrecimiento, en mi opinión tan abstracto y confuso como su opuesto). Y ello solo es posible llevarlo a cabo sobre la base de una profunda reorganización de nuestra entera vida social. Poco que ver con el simple campo de unas líneas de producción por otras, con el fin no tanto de ajustar nuestro modelo de vida a las exigencias que impone la crisis ambiental, sino de generar nuevas vías de negocio que signifique la prosecución del actual crecimiento económico por otras vías.

Se corre además el peligro, bastante palpable, de que la apuesta por este nuevo modelo se traduzca simplemente en una nueva vía de transferencia de recursos públicos a grupos privados. Toda la historia de las tres décadas de dominio neoliberal están marcadas por el predominio de grupos empresariales sobrealimentados por el erario público. El núcleo central tanto de la corrupción endémica como de los mayores intereses oligopólicos. Sea en el campo de las obras o en el de la prestación de servicios públicos o en el menos tradicional de las actividades paramilitares o la gestión del sistema carcelario (especialmente en los EE.UU.). La coartada medioambiental es ahora otra fuente de oportunidades, como ya resulta evidente en el caso de la industria de biocombustibles, en las subvenciones a los vehículos eléctricos y se atisba detrás del renacido lobby nuclear y partes del sector de las energías limpias. Los que esperaban que el cambio de modelo tecnológico significaría automáticamente la democratización del poder económico deben estudiar atentamente por qué y cómo la floreciente actividad de las energías renovables ha pasado en poco tiempo a manos de los viejos poderes de siempre: Iberdrola, Acciona, Endesa... De la misma forma que detrás del anuncio de Andalucía Sostenible asoman los intereses de importantes grupos locales, como Abengoa. Que quede claro, no cuestiono la necesidad de optar por un cambio de modelo energético y productivo, simplemente señalo que con los parámetros actuales hay riesgos más que evidentes de que nos vendan “gato por liebre” y la apuesta “sostenible” se convierta en una mera coartada para continuar el bombeo de recursos públicos hacia intereses minoritarios.

III

Con todas sus limitaciones, el plan Zapatero ha sido contestado por la derecha (siempre tan consecuente en que no se toque ni un pelo a los que siempre han dominado el cotarro). y por una parte de la propia academia liberal. Para ésta, cualquier intervención pública en el mercado es deleznable y temen que el Plan de Sostenibilidad suponga excesivo intervencionismo público. Más que temer por al amplitud del plan, la queja sirve para volver a repetir los argumentos de siempre: la única política aceptable es la de las reformas estructurales. O sea: normas laborales, seguridad social, normas de inmigración. Todo lo que atañe a la gestión de las personas, de las clases trabajadoras, a la distribución social. No deja de ser vistoso que mientras en un campo, la reforma laboral, se propugna la reducción de la protección al empleo (no solo menos indemnización sino también eliminación de normas, como la aprobación de los EREs por la autoridad pública), en otro, la política migratoria, se apuesta por el “intervencionismo fuerte”, o sea por políticas represivas hacia los inmigrantes indeseables (el eufemismo de moda es “poco productivos” o “con escaso capital humano”) y puertas abiertas a los que interesen (no sea que nos vayamos a quedar sin estrellas deportivas o que no podamos invitar a un amigo a nuestra universidad). El simplismo de muchos de estos análisis —como el de explicar cómo ha sido posible que llegara tanta gente a este país a pesar de leyes de entrada realmente restrictivas y creciente gasto dedicado al control de fronteras— cuando no la simple manipulación —Sala y Martín se ha atrevido a afirmar en la Vanguardia que la crisis la ha provocado el crecimiento de los salarios sobre la productividad sin dar dato alguno, como no podía ser de otra forma dada la evidencia de la caída de la participación salarial— es demasiado grosero. Pero en esto la derecha es contumaz. Repetir mil veces un argumento, sobre todo cuando se tienen buenos altavoces y pantallas, permite a menudo hacerlo creíble. Y ante la inanidad de las propuestas del Gobierno las viejas malas explicaciones tienen posibilidades de alcanzar respetabilidad.

IV

Cambiar la estructura pasa, sin duda, por alterar la composición, organización y tecnología productiva. Por reorganizar partes enteras de nuestra vida material. Una tarea sin duda compleja, lenta y difícil. No sólo por la resistencia de los intereses establecidos, sino también por la propia inercia de los hábitos, las dinámicas organizativas e institucionales (y que explican en parte la diversidad y especificidad de muchos modelos nacionales). Aún en términos convencionales las limitaciones del capitalismo español no se deben sólo a una especialización inadecuada, son en gran parte el producto del predominio de estructuras empresariales específicas, en las que están presentes tanto grandes grupos —nacionales y multinacionales— que controlan puestos clave del modelo, como miríadas de pequeñas y medianas empresas que por sí solas son incapaces de transitar hacia otro modelo. Cualquiera que sea la vía de cambio estructural —en clave de persistencia de una economía capitalista abierta o de una economía postcapitalista— la consideración del modelo empresarial y organizativo constituye una cuestión clave. Más aún para los que queremos transitar hacia una sociedad del bienestar sostenible.

Pero el cambio no puede hacerse tampoco si no se considera la otra cara de nuestro modelo social. Un modelo lastrado por una elevada desigualdad y el subdesarrollo de lo público. Cuando la referencia que se toma es la Unión Europea resultan evidentes las enormes deficiencias en gasto social (en casi todos los aspectos, menos en el del gasto en desempleo: aunque nuestros parados cobran poco, muchos nada, son tantos que el gasto total crece). Unas deficiencias que también se advierten en el subdesarrollo del empleo en los servicios a la comunidad. O en el del bajo nivel de formación profesional (una actividad habitualmente infradotada, vilipendiada incluso). Resulta ostentoso que aun siendo una de las propuestas estrella de los primeros planes anticrisis, de principios del 2007, su desarrollo está aun pendiente. Quizás porque se trata de un tema poco interesante para unas elites que confunden formación universitaria con productividad. Y que interesa poco a unos empresarios siempre temerosos de que el reconocimiento formal de la profesionalidad legitime demandas salariales. De la misma forma que no podemos pretender avances significativos en las desigualdades de género mientras por un lado predominen estructuras sociales tan piramidales y, por otro, las cuestiones relacionadas con el cuidado de las personas no se integren coherentemente con el resto de la vida social.

Cambiar el modelo pasa también por un cambio profundo en la distribución de la renta, el papel de los servicios públicos, la construcción de las estructuras profesionales y la consideración de las actividades de cuidados como necesidades y deberes universales. Un impulso igualitario coherente con las necesidades de una sociedad más orientada al bienestar comunitario que al derroche social y ambiental. Por ello creo que para enfrentarnos verdaderamente a un cambio de estructuras debemos ser capaces de formular un mínimo de coherencia entre los diferentes aspectos complementarios de una compleja realidad económica y social.

Fe de erratas: FEDEA no es la fundación de las cajas

Navegando por internet descubro que en http://www.otromundoesposible.com se ha generado un pequeño debate en torno a mi anterior Cuaderno de Crisis. Como es de esperar hay opiniones de todos los gustos y mi narcisismo no da para entrar al debate.

Sólo que hay que reconocer que uno de los críticos aporta un argumento contundente en mi contra. Una muestra de mi poca seriedad es que considero a FEDEA la Fundación de las Cajas de Ahorro, cuando se trata de un mero instituto de investigación. Tiene razón en cuanto a lo primero, la verdad es que puse la información porque estaba convencido que era así (convencimiento que, desconozco la causa, he descubierto compartían varios de mis colegas). Otro de los participantes en el debate me puso en la verdadera pista, tan fácil como entrar en la página web de Fedea y ver quién forma el patronato del mismo. No tiene desperdicio, sus miembros figuran citados junto a las empresas de las que forman parte. Ahí va la lista: Banco Sabadell, Abertis, BP Oil, Abengoa, Caja Madrid, Santander, Repsol YPF, Acciona, Corporación Financiera Alba (Grupo March), Ibercaja, BBVA, Banco de España, Ferrovial, Bolsa de Madrid, Fundación Ramón Areces (Corte Inglés), Banco de Andalucía, Banco Popular Español y la Caixa. O sea una representación exquisita de los grandes grupos empresariales españoles, con presencia de los grandes bancos y las principales cajas. Sin duda me equivoqué: Fedea esta financiada por el gran capital. Fedea. eso sí. es un centro de investigación científica, aunque da la casualidad de que está financiada por grandes grupos empresariales.

Pero no seamos malpensados. Y sobre todo, como ya ha recordado alguno de mis críticos, no tiene sentido caer en explicaciones conspirativas. No deja de ser gracioso, por decirlo suavemente, que quienes niegan la posibilidad de conspiraciones sean los que dedican gran parte de su tiempo a un tipo de análisis donde predomina lo intencional. Precisamente toda la teoría social basada en el individualismo metodológico, incluida la teoría de los juegos, parte precisamente del supuesto que la sociedad se explica a partir de la actuación de sujetos que tienen objetivos y elaboran estrategias para lograrlos. Como es bien conocido, la teoría de los juegos nació ligado al análisis de la carrera de armamentos, y muchas de sus primeras aplicaciones trataban precisamente de dar pautas de actuación a los políticos estadounidenses en la guerra fría y caliente que sostenían frente a la URSS. No hace falta ser un “fan” de estas teorías para entender que en el mundo real las acciones intencionadas funcionan, y se desarrollan a través de medios diversos. Desde la mera declaración de intereses en cualquier proceso de negociación, hasta las menos habituales tramas conspirativas complejas. Subrayar que una determinada propuesta proviene de una fundación próxima a intereses empresariales y señalar la existencia de conexiones entre instituciones (como la que une al servicio de estudios del Banco de España con Fedea, evidente si se constata que José Luis Malo de Molina ocupa puestos clave en ambas instituciones) no significa ni siquiera hablar de conspiración. Simplemente reconocer el enorme poder propagandístico que tienen algunas instituciones, basado en sus recursos, su red de conexiones personales e institucionales, su posición social.

No he tratado de explicar una conexión secreta, simplemente recordar la red de intereses sociales que configuran una verdadera estructura de poder. Pero ya se sabe que el poder hace años que ha desaparecido de la reflexión económica, excepto cuando se trata de presentar a los sindicatos como formas de poder monopólico en el mercado laboral.

05 junio 2009

Izquierda Unida, CON L@S DESPEDID@S DE KONECTA AVILÉS.

Hoy, a partir de las 18 horas, la plantilla recibirá a la visita del diputado de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, que acudirá acompañado por la candidata al Parlamento Europeo, Marta Pulgar, y el coordinador local, José Fernando Díaz Rañón.

 
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