Anekdotas del saléu nes buries agües de internete.
Anekdotas de la navegación en las borrascosas aguas de internete.

19 julio 2011

EN MISA Y REPICANDO.

Siempre hay personas empeñadas en refutar el refranero.

¿Qué no se puede estar en misa y repicando? Vaya que sí. Sino que se lo digan a Raúl Marquínez, concejal de personal del Ayuntamiento de Avilés por el PSOE y sindicalista liberado de la UGT, una persona que es capaz de defender con entera naturalidad cada cosa y su contraria.

En el Pleno Municipal del pasado viernes, resultó grotesco escuchar el fuerte alegato antisindical que realizó el concejal y Presidente del Comité de Empresa de ArcelorMittal con el fin de justificar su propuesta de recortar 11 puestos de la plantilla municipal. El concejal rechazó con contundencia todas y cada una de las reivindicaciones sindicales que previamente le habían expuesto, entre otros, el también “ugetista” y Presidente del Comité de Empresa del Ayuntamiento de Avilés Ángel Luis Fernández.

Resulta esquizofrénico que una misma persona pueda defender simultáneamente los planteamientos sindicales y/o los postulados empresariales. Desde el punto de vista sindical, lo ocurrido en el Pleno ni es ético, ni tampoco debería ser compatible. Los trabajadores están en su justo derecho de exigir a sus representantes sindicales que prediquen con el ejemplo defendiendo los derechos de la clase obrera en todo momento y lugar. Yo entiendo que el sindicalismo debería ser una actividad militante y vocacional, o al menos parecerlo.

En Izquierda Unida defendemos con convicción los puestos de trabajo y también el diálogo social frente al autoritarismo empresarial, por eso rechazamos en el Pleno la propuesta de recortar la plantilla municipal, un recorte que el PSOE sacó adelante gracias al apoyo del PP.

En un Avilés con 8.000 parados, asuntos tan importantes como la reanudación de los Planes de Empleo dependen de que se llegue a un acuerdo con los sindicatos. Por eso, un Gobierno responsable debería sentarse a hablar con los agentes sociales en vez de agredirlos destruyendo empleo público, estable y de calidad.

Ningún interés hay detrás de estas reflexiones de hacerle el juego a la derecha; de lo que se trata es de poner en evidencia los desvaríos ideológicos. Que un alto cargo sindical en ejercicio, tire por tierra públicamente los planteamientos estratégicos que defiende su propio sindicato, solo contribuye a alimentar el descrédito del sindicalismo y de la política.

Coincido plenamente con las palabras pronunciadas por Rubalcaba en Mérida: “Para la izquierda es fatal que se pierda la esperanza en la política”. No nos olvidemos que a lomos de ese descrédito, del “todos son iguales”, cabalga Rajoy camino a la Moncloa.

Alejandro Cueli Obaya

Portavoz Municipal del Grupo IU en el Ayuntamiento

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